
El presidente colombiano pidió a su pueblo que lo defienda «de cualquier acto violento ilegítimo». Su ministro de Defensa subrayó que continuaba la cooperación en seguridad con Washington.
Los comentarios del presidente Donald Trump que sugerían una posible acción militar contra Colombia suscitaron el lunes una dura respuesta del presidente colombiano, Gustavo Petro, mientras que el ministro de Defensa del país trató de hacer hincapié en la continua cooperación con Washington.
Después de que Trump dijera que las fuerzas militares estadounidenses en el Caribe podrían utilizarse contra Colombia y otros países, y acusara a Petro de estar implicado en la producción de cocaína, Petro dijo: «Si detienen al presidente que buena parte de mi pueblo quiere y respeta, desatarán al jaguar popular».
En una extensa publicación en X, Petro dijo que «cada soldado de Colombia tiene una orden desde ya: todo comandante de la fuerza pública que prefiera la bandera de EE. UU. a la bandera de Colombia se retira inmediatamente de la institución». Añadió que había «solicitado al pueblo que defienda al presidente de cualquier acto violento ilegítimo en su contra».
Sus comentarios se produjeron dos días después de que el presidente de la vecina Venezuela, Nicolás Maduro, fuera capturado por las fuerzas estadounidenses y trasladado a Nueva York, donde él y su esposa enfrentan cargos federales de narcotráfico y otros. Al preguntarle en el Air Force One a última hora del domingo si el ejército estadounidense podría llevar a cabo una operación contra Colombia, Trump dijo: «Me parece bien».
Durante más de cuatro décadas, Colombia ha sido una piedra angular de la estrategia antidroga estadounidense en el extranjero y un aliado de primer orden en la región. Pero Trump ha mantenido una relación combativa con Petro, quien ha bloqueado vuelos de deportación, se ha plantado en las calles de Manhattan instando a los soldados estadounidenses a desobedecer órdenes y ha acusado a Estados Unidos de «asesinato» en sus ataques con barcos en el Pacífico oriental.
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, se negó a comentar directamente las declaraciones de Trump en una entrevista concedida el lunes a The New York Times. Dijo que había mantenido una comunicación regular con Estados Unidos sobre los esfuerzos antinarcóticos y que ambos gobiernos seguían manteniendo «una relación muy fuerte».
Dijo que no se había planteado ninguna posible operación militar estadounidense contra Colombia en sus recientes conversaciones con el diplomático estadounidense de mayor rango en Bogotá ni con asesores militares estadounidenses.
Sánchez añadió que el intercambio de información de Colombia con las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad estadounidenses –incluidas la Marina, la Guardia Costera, la Administración de Control de Drogas,el Buró Federal de Investigaciones y la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos– continuaba sin interrupción.
Las fuerzas armadas de Colombia, dijo, siguen concentradas en «proteger nuestra soberanía, nuestra independencia, nuestra integridad territorial».
Añadió que Colombia ha desplegado más de 30.000 soldados a lo largo de su frontera con Venezuela para prepararse ante una posible desestabilización, una oleada de migrantes o enfrentamientos con cárteles de la droga que, dijo, «seguramente van a sentir una presión mayor y van a intentar afectar al pueblo colombiano».
Describió la situación en Venezuela como relativamente tranquila desde la destitución de Maduro, pero dijo que no había tenido contacto con funcionarios políticos o militares venezolanos en los últimos días.
Genevieve Glatsky
es reportera del Times, radicada en Bogotá, Colombia.
