“No vuelvo más a Duro de domar. El canal me ofreció quedarme y voy a estar los sábados haciendo una columna en Indomables. No tengo ningún problema”, le explica Horacio Embón a LA NACION tras la polémica desatada.
El periodista se retiró del programa de C5N luego de un cruce que tuvo con el conductor Pablo Duggan, que desestimó un comentario de Embón. “Yo no voy a admitir a esta altura de mi vida y con tantos años de trayectoria, que alguien me ningunee. No me lo merezco. El único capital que tengo son mis convicciones. Me valoro porque hasta acá no llegué solamente por los vientos. Después calificamos al fulano”, dijo para que quede en claro su decisión.
-¿Cómo viviste ese momento al aire?
-Fue feo. Estábamos hablando de los laboratorios y de quiénes están involucrados y Marcela Feudale acotó algún dato histórico y apuntó a un caso de Juárez Celman [presidente de Argentina entre 1886 y 1890 que no terminó su mandato]. Después, y con fundamento, yo dije que la palabra laboratorio también derrocó a Arturo Illia. Y entonces este fulano (por Duggan), insolentemente, maleducadamente, me tapó la boca y dijo que eso es una historia loca y que era una boludez. Entonces si es una boludez, yo soy un boludo y digo boludeces. Me hartó. Tengo muchos años de trabajo y muchas veces fui conductor, por lo que sé que cuando vos abrís el juego con panelistas, les tenés que dar la palabra. Pero el ego de este fulano quiere el programa de principio a final.
-Estás enojado…
-Nunca fui una planta, y por supuesto que tiene que habilitar a los panelistas. Pero si me da la espalda durante todo el programa, entonces es muy difícil. Me saqué el micrófono y me fui del aire. Le dije que me sentía ofendido, que me había faltado el respeto. Y pidió que me corten el micrófono. ¡Que me corten el micrófono! No lo hicieron ni siquiera en algunos momentos políticos difíciles de la Argentina. Porque yo he peleado, ¿eh? Pero esto supera mi capacidad de tolerancia. Definitivamente, y mientras esté el fulano, no vuelvo a Duro de domar.
-Pero te quedás en C5N…
-Sí, los sábados en Indomables. Me siento, debato, discuto, no tengo problemas de jugar al show, pero no cuando me faltan el respeto. De ninguna manera.
-Ya habías tenido otros cruces con Duggan y esta fue la gota que rebalsó el vaso…
-Así es. Esta no fue la primera vez. Hubo varias otras oportunidades más. Fui tendencia por esto que sucedió y la verdad prefiero serlo por otras cosas, por una buena entrevista, un buen concepto. Pero un ida y vuelta entre dos personas, tampoco te da. Tengo 50 años de trabajo y tan mal no hice las cosas. En cambio, en las redes, al fulano lo hacen pelota. Vengo de la gráfica y de la radio y aprendí cómo juegan las redes, el concepto corto, directo. Algunos me dicen que no entienden cómo aguanté hasta acá, porque ven cómo me faltaba el respeto. Entonces me digo a mí mismo que hice bien.
-No te arrepentís, entonces…
-No. Sin ego puedo decir que en los 90 me rajaron de varios noticieros porque yo decía que esa década era el remate final de la Argentina. Y decirlo me costó un montón de noticieros, por eso después me fui al canal Infinito, aunque venía de hacer muchas corresponsalías. Y con el tiempo volví a hacer noticieros y estuve en el de la TV Pública hasta marzo. Entonces entiendo estos juegos de la política, pero entre humanos es diferente.