El histórico enfrentamiento político entre Malena Galmarini y Daniel Scioli sumó un nuevo capítulo. La candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires revivió su antigua disputa con el exgobernador y actual secretario de Turismo, Ambiente y Deportes.
Galmarini compartió anécdotas inéditas de su tiempo como funcionaria en Tigre para cuestionar la gestión provincial de Scioli, a quien calificó como un “mal gobernador”. Las acusaciones se centraron en presuntas irregularidades en obras públicas y en el manejo de créditos internacionales.
¿Por qué Malena Galmarini criticó a Scioli y su gestión como Gobernador?
Galmarini relató un episodio específico para ilustrar sus críticas. El hecho involucra a la Escuela N.º 10 de Islas, ubicada junto a la residencia de Daniel Scioli en Villa La Ñata. Según la candidata, durante su gestión en el área de Educación del municipio de Tigre, hace aproximadamente dos décadas, se impulsó un proyecto para llevar gas natural al establecimiento educativo. La obra requería la instalación de una tubería de 500 metros.
“Hicieron una licitación, sencilla. Llegó el caño, hicieron la obra y, de golpe, la escuela no estaba conectada”, afirmó Galmarini durante una entrevista en la radio Futurock. La dirigente explicó que, tras la queja de la comunidad educativa, se descubrió la causa del problema. “Cuando fuimos al barrio, se había conectado un edificio al caño: la casa de Scioli. Y la escuela estaba desconectada”, sentenció.
Añadió que la municipalidad de Tigre finalmente tuvo que asumir el costo de la conexión para la escuela, que en ese momento ascendió a 150.000 pesos. Para dar fuerza a su denuncia, Galmarini aseguró: “Así como te lo cuento, tengo papeles. Le dije muchas cosas, mucho tiempo, respecto de muchas cuestiones”.
Otro episodio en la misma escuela
La candidata a senadora sumó otra acusación vinculada a la misma escuela vecina a la residencia de Scioli. Afirmó que una licitación para remodelar la fachada del establecimiento educativo se cayó en tres oportunidades.
“Fue así porque no le combinaba el frente de la escuela con el frente de la casa. Entonces se caía la licitación”, citó. Con ironía, agregó: “¡Vivir cerca del que te gobierna a veces es re difícil! ¡Con tipos como Scioli!”.
Las críticas de la dirigente de Fuerza Patria también apuntaron al Club Villa La Ñata. Denunció que el actual funcionario nacional se había “adueñado” del lugar. “Todos lo conocemos porque él jugaba a la pelota y se hacía el que era un crack. Y lo que hizo fue agarrárselo, convertirlo en un club al que no puede entrar nadie, es un club privado”, se quejó.
El relato más duro de Galmarini sobre este tema se situó durante una grave inundación en Tigre. Recordó que ella se encontraba en Dique Luján, sobre una pala mecánica, en medio de la emergencia por un temporal.
“Estaba arriba de la pala mecánica, muerta de frío, toda mojada, hecha un estropajo, y me avisan que estaban entrando al Club Villa La Ñata un montón de jugadores de fútbol, de funcionarios, en las 4×4 de las patrullas de la Policía Bonaerense, para jugar a la pelota», narró.
La situación la llevó a contactar a su esposo, Sergio Massa. “Loco, lo tengo que matar [a Scioli]. Estamos todos con el agua al cuello, todo el pueblo con un metro de agua en la casa, y el señor jugando a la pelota”, rememoró. Detalló que el partido no se suspendió, sino que se trasladó a Hebraica.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.