El brote de cólera declarado en junio en la región sudanesa de Darfur, en el oeste del país, ha dejado ya al menos 347 muertos y casi 9.000 casos probables, según las últimas estimaciones de la ONG de la Coordinación General de Campamentos de Personas Desplazadas y Refugiados.
La ONG avisa que el brote se está acelerando a un ritmo alarmante. Solo este pasado viernes constató 319 nuevas infecciones y 13 muertos en los campamentos de desplazados de toda la región, incluidos Tawila, en Darfur del Norte, las montañas de Jebel Marra y las ciudades de Nyala y Zalingei.
En Tawila, donde decenas de miles de personas han huido de los combates en la cercana ciudad de El Fasher, el brote ha causado la muerte de 77 personas de los 4.886 casos registrados. La zona montañosa de Jebel Marra ha registrado 152 muertes, según el informe, recogido por el diario ‘Sudan Tribune’.
El brote ocurre en medio de la devastadora guerra que comenzó en abril de 2023 entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que ha alimentado los históricos conflictos comunitarios en Darfur.
Las RSF están a punto de hacerse con el control de los puntos neurálgicos de la región entera si finalmente completan su conquista de la capital histórica de Darfur, El Fasher, que llevan asediando desde hace meses.