
A 300 kilómetros de París, hacia el este, se encuentra una localidad francesa llamada Senon que cuenta con cerca de 7.000 habitantes. Este municipio relativamente desconocido hasta ahora se ha convertido en el protagonista de un hallazgo arqueológico inesperado: miles de monedas del período galo que han sido recientemente desenterradas de un jardín.
El propietario de la vivienda a la que pertenecía el jardín había solicitado la ampliación de su casa y fue el primer sorprendido por el descubrimiento del tesoro compuesto por decenas de miles de monedas antiguas. La intervención de los arqueólogos ha sido obligatoria, ya que la zona es conocida por albergar restos de la época gala y romana, según ha informado el medio francés L’Indépendant.
El propietario, al iniciar los trámites para las obras, ha debido someter su parcela a una excavación preventiva, tal y como exige la normativa en áreas con potencial arqueológico. Para ello, ha contado con la colaboración de los especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap), organismo autorizado para este tipo de actuaciones. Durante la intervención, los arqueólogos han localizado una calle y varias viviendas con sus correspondientes patios y sótanos en una parcela de 1.500 metros cuadrados, lo que ha permitido identificar el terreno como parte de un antiguo barrio.
Hallazgo de monedas y objetos cotidianos
Entre los restos exhumados, los expertos han encontrado numerosos objetos de uso cotidiano, pero el hallazgo más destacado ha sido el de tres ánforas repletas de monedas. En total, se han contabilizado cerca de 40.000 piezas de diferentes épocas y características, lo que ha despertado el interés de la comunidad científica. Según detalla L’Indépendant, la zona ha estado habitada desde finales de la época gala hasta el final de la dominación romana, en un periodo que abarca desde el año 100 antes de nuestra era hasta aproximadamente el 350 de nuestra era.
La variedad y la cronología de las monedas halladas plantean numerosos interrogantes a los arqueólogos, que ahora podrán analizar en profundidad este valioso conjunto numismático. Además, para facilitar que el propietario recupere el uso de su terreno, todo el yacimiento ha sido modelizado en 3D, lo que permitirá conservar digitalmente la información obtenida durante la excavación.
De acuerdo con la legislación vigente, todos los objetos descubiertos durante la intervención han pasado a ser propiedad del Estado francés. Esta circunstancia ha sido confirmada por el mismo medio, que ha subrayado el carácter público de los bienes arqueológicos encontrados en el subsuelo. Con este hallazgo, los especialistas disponen ahora de un material excepcional para el estudio de la historia local y de las prácticas económicas de la antigüedad en la región de Senon. La región de Lorena a la que pertenece la localidad es, también, conocida por su historia reciente a caballo entre Alemania y Francia; así como por una cocina repleta de productos frescos, desde las ciruelas mirabel hasta la bergamota, empleada para fabricar caramelos. Y el plato estrella de Lorena, la quiche con panceta.
