
Ángel Llàcer estuvo a punto de perder su vida en 2024 tras infectarse con una bacteria en su viaje a Vietnam, circunstancia que le mantuvo en la UCI durante varios días y ahora, mientras sigue recuperándose, reflexiona sobre todo lo que aprendió gracias a ese trágico episodio.
El presentador de televisión ha asegurado que «vi la muerte» y a pesar de que «llevo un año y medio complicado porque he estado muy enfermo» no duda en confesar que «la balanza siempre es súper positiva» porque «me siento más aquí y ahora, más relajado, más de hablar con la gente y más cariñoso».
Ahora, el artista no se estresa «por las cosas que vendrán porque no sé… luego ya te das cuenta que no sabes lo que va a venir» y solo vive el «aquí y ahora, paso a paso». «Me acuerdo cuando estaba enfermo que tuve que aprender a andar y entonces mi único objetivo era poner un piedras delante de otras y al final esto es un poco la metáfora de lo que me pasa ahora en la vida: voy haciendo pasito a pasito y no me aturulla, la vida no me aturulla», ha explicado.
A pesar de que está mucho más tranquilo, Àngel llegó a ver la muerte y, entre risas, ahora es capaz de bromear con ello: «Vi la muerte, pero ya está… le dije ‘así, hola muerte y adiós’ y la dejé». Sin embargo, ha reconocido que «fue duro, traumático el momento grave de casi morirme y después fue dura la recuperación».
Aún así, el presentador de televisión ha desvelado que «he sacado solo cosas positivas de la enfermedad, nunca me he apalancado en la queja ni en el lamento, al contrario, siempre es como ‘venga, adelante’ y eso me ha enseñado que soy bastante fuerte».
