La tendencia creciente de niños de nueve a 12 años a utilizar redes sociales, con casi la mitad del grupo empleando TikTok y un 17,5 por ciento recurriendo a Instagram, preocupa a los especialistas dado que ambas plataformas exigen una edad mínima de registro que muchos de estos menores no alcanzan. Este fenómeno se relaciona estrechamente con un patrón de exposición prolongada a pantallas durante la infancia, lo que, según publicó la revista ‘Gaceta Sanitaria’ y detalló el Grupo Infància i Dieta Mediterrània (INFADIMED), genera inquietud por los efectos sobre la salud física y cognitiva de los menores.
El medio reportó que el 54 por ciento de los niños de entre tres y 12 años utiliza dispositivos digitales como acompañamiento durante las comidas, costumbre que los investigadores del grupo INFADIMED vinculan con dificultades para autorregular la ingesta de alimentos, un mayor riesgo de sedentarismo y una tendencia superior a desarrollar obesidad infantil. Esta información se extrae del análisis realizado sobre los hábitos audiovisuales de 2.576 pequeños escolarizados en 12 centros educativos de Cataluña, todos ellos participantes en el programa INFADIMED. Según consignó ‘Gaceta Sanitaria’, la investigación incorpora la evaluación de variables como el género, la edad, la comarca, los canales y redes sociales preferidas, la frecuencia de uso, así como el acceso a diferentes tipos de dispositivos.
De acuerdo con el estudio, el consumo de tiempo frente a las pantallas crece notablemente durante los fines de semana y días festivos. Mientras que en días laborables el 40 por ciento de los menores ya accede a una hora diaria de pantallas, en fines de semana ninguno de los encuestados reduce el uso a menos de una hora al día. La proporción de niños que superan dicha franja horaria incrementa con la edad: en la franja de tres a cinco años, el 41,2 por ciento dedica más de una hora diaria a estos dispositivos, cifra que asciende a un 45,5 por ciento en el primer ciclo de primaria y a un 60,6 por ciento en el segundo ciclo. El 23,5 por ciento de los alumnos de nueve a 12 años declaró emplear más de tres horas diarias frente a una pantalla cuando no asisten a la escuela.
Según documentó el grupo INFADIMED en la publicación de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), la preferencia por dispositivos varía con la edad. El televisor figura como el aparato más frecuente, utilizado por el 87,6 por ciento de la muestra total. En contraste, el uso de tabletas, ordenadores y consolas se incrementa en las franjas etarias superiores, pasando de menos del 10 por ciento en los niños de tres a cinco años, a superar el 40 por ciento en el grupo de nueve a 12 años.
En relación con las plataformas audiovisuales, el medio reportó que YouTube es la opción más utilizada por los menores en todas las edades, con un 62,3 por ciento del total. Este porcentaje supera a las plataformas OTT como Netflix, Disney+ o HBO Max, que presentan un 58,6 por ciento de uso. Por su parte, YouTube Kids solo logra un 0,9 por ciento de usuarios, aunque su diseño responde a las necesidades de los más pequeños. La televisión infantil abierta por TDT resulta considerablemente menos atractiva: Clan TV lidera este segmento con un 24 por ciento, seguida por Boing (21,2 por ciento), Disney Channel (19,6 por ciento) y Super3 (19,2 por ciento).
A partir de los nueve años, aumenta la presencia de los niños en redes sociales. El medio detalló que, a pesar de las restricciones de edad impuestas por las plataformas, un número significativo de menores ya utiliza aplicaciones como TikTok e Instagram. Los investigadores del grupo INFADIMED advierten del impacto que estas prácticas tienen sobre la salud, señalando estudios previos que relacionan la exposición constante a la luz azul de las pantallas con una merma en la calidad del sueño. Según los datos recopilados por la publicación, la exposición excesiva a dispositivos digitales también amenaza el desarrollo cognitivo, la memoria y la atención, aspectos que repercuten en el rendimiento escolar.
Además de los riesgos ya analizados, el informe de INFADIMED destaca otros factores negativos asociados al uso continuado de pantallas. Entre ellos figuran el fomento del sedentarismo, la peor calidad del sueño y una exposición recurrente a la publicidad de alimentos con escaso valor nutricional. A pesar de este panorama, los investigadores proponen aprovechar el potencial de los dispositivos electrónicos para reforzar la educación en salud.
Según la publicación en ‘Gaceta Sanitaria’, el grupo INFADIMED recomienda la puesta en marcha de una plataforma educativa orientada a la infancia. Esta herramienta debería ser segura, libre de anuncios y desarrollada bajo supervisión adulta, contando con la participación de expertos para adaptar los contenidos y propiciar la alfabetización en salud, además de promover hábitos saludables desde los primeros años de vida.
El estudio subraya la relevancia de intervenir en los hábitos de uso digital durante la infancia temprana. De acuerdo con los datos recogidos, la estructura por franjas de edad muestra que tanto el tiempo de exposición como la variedad de dispositivos empleados y plataformas utilizadas se amplifican progresivamente con los años. Las conclusiones presentadas en la revista científica de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria ponen el acento en el aumento sostenido del consumo audiovisual y en el potencial impacto de estas tendencias sobre la salud física, psicosocial y educativa de los menores.
