La posible continuidad de Paulo Dybala en la Roma atraviesa una fase decisiva ante la directriz del club de priorizar futbolistas menores de 30 años y el impacto que podrían tener las llegadas de Giacomo Raspadori (25) y Joshua Zirkzee (24). A pesar del nuevo enfoque del proyecto técnico dirigido por Gian Piero Gasperini (entrenador) y Frederic Massara (director deportivo), el entorno del delantero argentino se muestra esperanzado en alcanzar un acuerdo que permita su renovación, a pesar de que implique ajustes contractuales sustanciales y el club evalúa incorporar a nuevas figuras ofensivas. ¿En qué quedará la posibilidad de sumarse a Boca a mitad de año?
Con un contrato próximo a expirar, Dybala manifestó su disposición a asumir una reducción salarial significativa para continuar formando parte del equipo y permanecer en Trigoria, según informó el medio italiano Repubblica. Se dijo que el primer encuentro formal entre su agente y la dirigencia giallorossi tendrá lugar al cierre del mercado de fichajes del invierno europeo.
El rendimiento reciente de la Joya fortaleció su posición ante el cuerpo técnico y la dirección deportiva. En el último partido frente al Genoa, el argentino disputó los 90 minutos demostrando recuperación física y creatividad en el campo, tras superar la lesión en el isquiotibial izquierdo sufrida en noviembre. La evolución positiva se reflejó también en los entrenamientos, catalogados como exigentes pero efectivos por la prensa especializada.
La evaluación del club no se limita al plano deportivo sino que depende de la sostenibilidad económica. La Roma exige una rebaja drástica en el sueldo de Dybala, que actualmente percibe unos 8 millones de euros netos por temporada, con la expectativa de reducir ese monto al menos a la mitad. De concretarse la renovación, el club buscaría acercar el nuevo salario del atacante a la cifra de 3 millones de euros, lo que lo alinearía con contratos de otros jugadores relevantes.
La hipotética contratación de Raspadori y Zirkzee añade un elemento de complejidad a la estrategia. No solo por el aumento en el gasto global de la plantilla que ello supondría, sino porque, además, restringiría el espacio disponible para Dybala en la alineación titular. Esta situación se advierte como un desafío para el argentino, quien experimentó un resurgimiento tras los momentos de baja forma evidentes en los encuentros con el Nápoles, el Cagliari y la Juventus.
A pesar de estos factores, las declaraciones de Gasperini han sido inequívocas. El DT afirmó: “No quiero renunciar a Dybala; nadie tiene sus cualidades” y añadió: “Si no tiene problemas, que juegue siempre”. Este respaldo técnico ha renovado el optimismo tanto en el entorno del futbolista como en la dirigencia, que reconocen la dificultad de encontrar un sustituto con su perfil.
En medio de esta redefinición del proyecto deportivo, la directiva condiciona la continuidad del argentino a su rendimiento inmediato. Los próximos partidos marcarán el rumbo de la negociación. Si el jugador mantiene la regularidad física y el impacto en el campo, la directiva reconsiderará la extensión de su contrato como una excepción en su política de rejuvenecimiento del plantel.
El plan de Boca estaba claro: no iban a avanzar por él en este mercado de pases ya que para liberarlo de la Roma tendrían que hacer una erogación importante de dinero, algo que no sucedió ni en el último semestre de vínculo de Leandro Paredes con el club italiano. Es por eso que la estrategia de Juan Román Riquelme será aguardar a la finalización del contrato para ofrecerle un salario similar al de Paredes y así cumplirle el sueño que persiguió desde chico en Córdoba. Sin embargo, en el Xeneize tendrán que competir con su actual equipo, que no renuncia a contar con sus servicios de cara a la siguiente temporada.
