En medio de una nueva ola de protestas en Irán, se viralizaron fotos y videos de mujeres iraníes quemando retratos del líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei, para encender sus cigarrillos, en un gesto de desafío al régimen y las normas sociales. Las imágenes circularon de manera masiva en redes sociales y fueron replicadas dentro y fuera del país pese a las restricciones al acceso a internet.
En la sociedad iraní, fumar en público es una práctica históricamente restringida o estigmatizada para las mujeres, mientras que quemar imágenes del líder supremo constituye un delito.
A eso se suma que en varias de las imágenes las manifestantes aparecen sin hiyab, pese a que el uso del velo es obligatorio para las mujeres en Irán. De este modo, el gesto rechaza simultáneamente la autoridad del Estado y los estrictos controles sociales impuestos sobre las mujeres.
🇮🇷 🚬 The Cigarette Revolution pic.twitter.com/MnIzPrISg0
— John Sitarek (@JohnSitarek) January 10, 2026
El fenómeno se disparó a partir de un video protagonizado por una mujer iraní que se muestra realizando este gesto de protesta. El impacto simbólico se amplificó rápidamente en redes sociales y otras mujeres comenzaron a replicar la acción en nuevas imágenes y grabaciones.
La joven no se encuentra actualmente en Irán, sino en Canadá y advirtió que recibió múltiples mensajes de amenaza. En la red social X responsabilizó directamente al régimen por cualquier daño que pudiera sufrir ella o su familia: “He recibido múltiples mensajes amenazantes. Cualquier daño que me ocurra a mí o a mi familia será responsabilidad de la República Islámica”, escribió.
How about the video pic.twitter.com/A5L6JO22mq
— Morticia Addams (@melianouss) January 9, 2026
Las mujeres iraníes ya habían captado gran atención internacional durante las protestas tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, cuando se cortaban el pelo o quemaban sus velos. Amini murió bajo custodia policial, a los 22 años, tras haber sido detenida por no llevar el hiyab conforme a las normas oficiales. Sus allegados sostienen que fue golpeada hasta morir.
Ese episodio había desatado protestas masivas en todo el país. Tras cuatro meses de una represión brutal —con más de 500 muertos y más de 19.400 detenidos—, el gobierno logró sacar de las calles al movimiento “Mujer, Vida, Libertad”. Pero no logró poner fin a la lucha de las mujeres por sus derechos más básicos.
El trasfondo de las protestas
La tendencia digital coincide con una nueva ola de protestas antigubernamentales que sacuden a Irán. Las manifestaciones estallaron el 28 de diciembre, cuando comerciantes de Teherán organizaron una protesta contra el aumento de los precios y el colapso del rial, lo que desencadenó una ola de acciones similares en otras ciudades.
Con el correr de los días, las protestas se intensificaron y derivaron en consignas que desafían directamente a la teocracia iraní. El pueblo iraní reclama en las calles de Teherán y otras ciudades el fin del sistema teocrático chiita al grito de “muerte al dictador” y con quemas de imágenes de la máxima autoridad.
El viernes, el país quedó en gran medida aislado del exterior después de que las autoridades interrumpieran el acceso a internet para contener la escalada. Imágenes difundidas por la televisión estatal mostraron colectivos, autos y motos incendiados, además de focos de fuego en estaciones de subte y bancos. Al menos 72 personas murieron y unas 2300 fueron detenidas, según la organización Human Rights Activists News Agency, con sede en Estados Unidos.

En un mensaje televisado, Khamenei prometió no retroceder y afirmó que “agentes terroristas” de Estados Unidos e Israel provocaron incendios y desataron la violencia.
“Estados Unidos apoya al valiente pueblo de Irán”, escribió el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, el sábado en la red social X. En un comunicado aparte, el Departamento de Estado advirtió: “No jueguen con el presidente Trump. Cuando dice que va a hacer algo, lo dice en serio”.
