El Ejecutivo municipal avanza con los preparativos para licitar la puesta en valor del edificio, con obras prioritarias en infraestructura, seguridad y servicios.

Tras la histórica aprobación del Concejo Deliberante, el Departamento Ejecutivo de Necochea puso en marcha el proceso previo a la transformación integral de la Terminal de Ómnibus, con el objetivo de lanzar la licitación durante el verano de 2026. El proyecto apunta a revertir décadas de deterioro en un edificio estratégico, considerado la principal puerta de entrada a la ciudad para miles de turistas y vecinos.
La iniciativa contempla una concesión que no se limitará a la administración del espacio, sino que exigirá un fuerte compromiso de inversión en infraestructura, con obras de puesta en valor que permitan modernizar y jerarquizar la terminal.
Prioridad en la infraestructura: recambio total de techos
Dentro del plan de obras, la prioridad número uno será el recambio íntegro de los techos, actualmente en estado crítico. A partir de allí, el proyecto incluye una serie de intervenciones destinadas a mejorar la funcionalidad y la estética del edificio.
Entre las principales obras previstas se destacan la ampliación edilicia, con el techado de la zona de dársenas para brindar mayor confort a los pasajeros; el reacondicionamiento integral de la fachada, con pintura total interior y exterior y recambio de aberturas; y mejoras en el entorno urbano inmediato, que incluirán nuevas veredas, señalización moderna y equipamiento como bancos, cestos y luminarias.
Si los plazos administrativos avanzan conforme a lo previsto por el área de Concesiones, el Ejecutivo municipal aspira a concretar el llamado a licitación durante la próxima temporada estival, dando inicio a una etapa clave para la recuperación del espacio.
Exigencias en seguridad y salud
Además de las obras edilicias, el pliego establecerá obligaciones específicas en materia de seguridad y salud, que el nuevo concesionario deberá cumplir, a más tardar, durante el segundo año de la concesión.
En el plano de la seguridad, se exigirá la instalación de al menos diez cámaras de videovigilancia, conectadas a un sistema de grabación con capacidad de almacenamiento mínimo de 30 días. En cuanto a la salud, se prevé la incorporación de un Desfibrilador Externo Automático (DEA), lo que permitirá convertir a la Terminal de Ómnibus en un espacio cardioprotegido.
