
Para bajar el ritmo cuando llegás a tu casa después de un largo día laboral o de trámites… y querés tomarte cinco minutos rodeado de verde, almohadones cómodos y, si tenés la posibilidad, los piecitos en el agua.
Aquí algunas opciones que fusionan naturaleza y arquitectura moderna, creando espacios donde el verde es protagonista y el interior se diluye con el exterior mediante grandes ventanales, patios abiertos o galerías techadas que conectan el interior de la casa con el exterior.
Con iluminación natural que nos da la sensación de aire libre, para charlar, convivir y dejar que lo verde respire dentro de la casa. Son espacios pensados para reforzar la atmósfera cálida y abierta. Ambientes que se sienten parte de la casa y del jardín al mismo tiempo.
La sensación general es de calma, frescura y vida cotidiana relajada mediante:
- Presencia de plantas. No tienen porque ser grandes o de follaje exuberante. Podés incorporar jardines verticales, una pequeña huerta o macetas de diferentes colores y tamaños que aportan textura y ritmo visual.
Las plantas crean atmósferas dinámicas con sus juegos de sombras proyectadas por las hojas. Y una claridad que realza la naturaleza y los materiales nobles.
Mobiliario simple y cómodo para el descanso:
- Mesas, sillones, bancos y hasta hamacas invitan a pasar tiempo en el espacio, generando ambientes sociales y relajados.
- Sillones con textiles neutros y almohadones a rayas o en tonos equilibrados.
- Piezas de diseño ligero y funcionales.
