
Mar del Plata, además de sus playas emblemáticas, tiene una diversidad de paisajes para quienes buscan conectar con la naturaleza y disfrutar de la ciudad desde nuevas perspectivas.
Más allá del clásico turismo de sol y mar, existen espacios donde la riqueza ambiental, la cultura y la recreación se integran en experiencias únicas durante todo el año.
Aquí, un repaso por cinco lugares que se destacan por su valor natural y cultural.
1- Bosque Peralta Ramos: naturaleza y tradición

En la zona sur de la ciudad, el Bosque Peralta Ramos fue declarado reserva forestal en la década de 1990. Es un barrio residencial rodeado de pinos y eucaliptos, con calles de tierra y un entorno arbolado que acoge tanto a residentes como a visitantes. La regulación es estricta: está prohibido acampar, encender fuego y talar árboles, medidas que buscan preservar el equilibrio ambiental. Entre sus principales atractivos se encuentran la Plaza de los Artesanos, su tradicional Casa de Té y el espacio cultural Color Humano, donde tradición y naturaleza conviven.
2- Playas del sur: médanos y acceso libre

Las playas del sur ofrecen extensiones de costa pública, como la Reserva Forestal Verde Mundo, y presentan un ambiente natural con médanos bien conservados y escaso desarrollo inmobiliario, dijeron a Infobae fuentes del Ente Municipal de Turismo y Cultura de Mar del Plata.
Destacan Playa San Carlos, Los Acantilados y Playa de Los Lobos, accesibles por caminos de arena o rutas asfaltadas. Familias, jóvenes y artesanos locales confluyen en estos espacios, donde es habitual la práctica de deportes como surf, kitesurf y parapente. Aquí, el acceso es libre y se promueve que cada visitante retire sus residuos, consolidando un perfil natural y sustentable.
3- Chapadmalal: senderismo y paisajes cambiantes

A 23 kilómetros al sur de Mar del Plata, Chapadmalal se consolidó como un polo para actividades de naturaleza. El circuito turístico comienza en el complejo estatal y sus nueve hoteles históricos, y se extiende hasta el embalse del Arroyo Chapadmalal. La zona permite recorridos a pie por espacios verdes, playas amplias, acantilados y bosques, con itinerarios guiados o independientes de hasta 15 kilómetros, adaptados a diferentes niveles de dificultad y con paisajes en constante transformación.
4- Reserva Mar Chiquita: biodiversidad y paisajes únicos

Ubicada a menos de 40 kilómetros de la ciudad, la Reserva Mar Chiquita es reconocida por su geografía singular. El intercambio continuo entre aguas dulces y saladas da origen a cuerpos de agua salobre únicos. Rodeada de médanos prístinos, la reserva ofrece senderos y miradores que conducen a amplias playas públicas. Los recorridos más populares conectan con localidades como Parque Lago, Mar de Cobo y La Caleta, donde la conservación de la fauna y la flora autóctonas es prioritaria.
5- Laguna de los Padres y Sierra de los Padres

El circuito de Laguna de los Padres y Sierra de los Padres, a 12 kilómetros al oeste de Mar del Plata, comprende un humedal que es refugio de más de 120 especies de aves y diversas formas de vida autóctona, indicó el Ente de Turismo. Las actividades más frecuentes incluyen pesca deportiva, remo, canotaje y parapente.
El área cuenta con campings, centros recreativos y una variada oferta gastronómica regional. El entorno permite paseos en bicicleta o a pie, áreas de picnic y propuestas culturales como el Museo Municipal José Hernández y la Reducción Nuestra Señora del Pilar. En Sierra de los Padres, los visitantes pueden disfrutar de comercios, adquirir productos regionales y participar en actividades como escalada, arquería y vuelos en parapente.
La diversidad de ambientes y actividades que ofrecen Mar del Plata y sus alrededores permite descubrir circuitos distintos, impulsando una mirada renovada sobre el cuidado ambiental y el valor cultural de cada sitio. Naturaleza, patrimonio y recreación se conjugan en una región que invita a nuevas exploraciones durante todo el año.
