Estrasburgo (Francia), 21 ene (EFE).- El presidente del Consejo Europeo, António Costa, aseguró este miércoles que la Unión Europea está «lista para defenderse a sí misma ante cualquier forma de coerción», como las amenazas arancelarias de Estados Unidos contra los países que han enviado tropas a Groenlandia, aunque pidió seguir trabajando con Washington en áreas de interés común.
«Estamos listos para defendernos a nosotros mismos, a nuestros Estados miembros, a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas contra cualquier forma de coerción. La UE tiene el poder y las herramientas para hacerlo», dijo Costa ante el pleno del Parlamento Europeo.
El portugués advirtió de que los aranceles del 10 % a todos los productos de ocho países europeos que han mandado tropas a Groenlandia, que subirían al 25 % en junio, «socavarían las relaciones transatlánticas» y son incompatibles con el acuerdo al que Washington llegó con Bruselas el verano pasado para poner fin a la escalada comercial y que eliminaba los aranceles europeos sobre los bienes industriales estadounidenses.
«Queremos seguir dialogando de manera constructiva con EE. UU. en todos los temas de interés común, y hay muchos porque somos socios y aliados y compartimos una comunidad transatlántica», incidió.
Costa se mostró convencido de que la UE saldrá «más fuerte, resiliente y soberana» de esta situación si logra una respuesta de «principios, protección y prosperidad», al tiempo que se mostró convencido de que los socios europeos están unidos en torno a los principios del derecho internacional y la soberanía e integridad de los territorios.
«Sólo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre su futuro», recalcó.
También la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, retomó la idea que compartió la víspera en el Foro Económico de Davos (Suiza) y subrayó que Bruselas está «preparada para actuar, si es necesario, con unidad, urgencia y determinación».
La democristiana alemana describió un contexto global de tensiones donde «el cambio en el orden internacional no solo es sísmico, sino permanente» a una velocidad que no se ha visto «en décadas».
«Vivimos ahora en un mundo definido por el poder en bruto, ya sea económico o militar, tecnológico o geopolítico. Y aunque a muchos de nosotros no nos guste, debemos afrontar el mundo tal como es hoy», dijo.
Von der Leyen subrayó el «imperativo» de que Europa acelere su «impulso hacia la independencia» en materia económica, de seguridad, de tecnología o democracia para que la UE disponga de «sus propias palancas de poder» en un mundo «cada vez más ajeno a las normas».
La presidenta de la Comisión Europea se refirió en concreto a Groenlandia, territorio que definió como «una región clave del mapa mundial, una tierra rica en materias primas críticas, un puesto estratégico en las nuevas rutas marítimas globales».
«Pero, sobre todo, Groenlandia es el hogar de un pueblo libre y soberano. Es una nación con soberanía y con derecho a la integridad territorial. Y el futuro de Groenlandia solo corresponde decidirlo a los groenlandeses», apuntó.
Von der Leyen criticó las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles adicionales a los países europeos que envíen tropas a esa isla danesa y advirtió contra una «peligrosa espiral descendente entre aliados» que solo daría «alas a los adversarios» que se pretende mantener alejados del «entorno estratégico» occidental.
Ante esa situación, la presidenta se comprometió a imprimir un «importante impulso de inversión europea en Groenlandia» que incluye doblar el apoyo financiero europeo a la isla en los próximos presupuestos comunitarios, y reiteró que los países de la UE quieren trabajar con Estados Unidos y otros socios «en una seguridad ártica más amplia». EFE