
El respaldo financiero de la Unión Europea a Jordania recibió un nuevo impulso tras la reunión en Amán entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el monarca jordano Abdalá II. El medio detalló que ambas partes confirmaron avances en la implementación del paquete de inversión de 3.000 millones de euros programado hasta 2027, mientras refrendaron su compromiso conjunto hacia la estabilidad, la democracia y la cooperación multilateral. De acuerdo con la información publicada por el Consejo de la UE, este contexto de fortalecimiento bilateral sirvió de marco para la reciente aprobación de un paquete crediticio de 500 millones de euros destinado a apoyar de manera directa el presupuesto jordano.
Según informó el medio, los Estados miembro de la Unión Europea acordaron liberar estos recursos tras constatar que Jordania había cumplido con los compromisos establecidos previamente en el marco de la Asociación Estratégica con el bloque comunitario. El paquete de ayuda, planteado inicialmente por la Comisión Europea el pasado agosto, se estructura en préstamos a largo plazo cuya disponibilidad se extenderá durante dos años y medio. La operación busca consolidar la estabilidad económica del país y respaldar los planes de reforma actualmente en marcha, una decisión que el Consejo de la UE justifica en la creciente presión que atraviesa Amán, tanto por desafíos domésticos como por la inestabilidad regional.
El Consejo de la UE detalló que este nuevo paquete crediticio se suma a los 1.080 millones de euros previamente otorgados por Bruselas a Jordania a través de la Asistencia Macrofinanciera (MFA, por sus siglas en inglés), un mecanismo diseñado para asistir a naciones con dificultades serias en el equilibrio de sus balanzas de pagos. Jordania experimenta un contexto de marcado desempleo, déficits externos persistentes y un endeudamiento público que en 2024 escaló al 90,4% de su Producto Interno Bruto. A estos factores se agrega la tensión derivada de los escenarios de conflicto en Oriente Próximo, que han supuesto una presión adicional sobre las finanzas estatales, según consignó el propio Consejo.
El plan de asistencia adoptado por Bruselas prevé tres desembolsos diferenciados, cada uno condicionado al progreso de las reformas políticas y económicas acordadas entre ambas partes. Estos compromisos se plasmarán en un Memorando de Entendimiento (MdE) que servirá de referencia y seguimiento para la ejecución del proyecto. Según publicó el medio, la liberación de los fondos dependerá de una evaluación estricta sobre los avances en las metas pactadas, y estará sujeta a que Jordania garantice el respeto a procedimientos democráticos, la vigencia del Estado de Derecho y la protección de los Derechos Humanos a lo largo de todo el programa.
La supervisión de los objetivos y de los compromisos asumidos recaerá en la Comisión Europea y el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), quienes serán los encargados de verificar la correcta aplicación de las condiciones establecidas. El comunicado del Consejo de la UE subrayó que este soporte financiero no solo se orienta a mantener la estabilidad macroeconómica, sino que también pretende respaldar la generación de empleo, la atracción de inversiones y el progreso económico jordano en el medio plazo.
A nivel político, el reciente encuentro entre los principales líderes europeos y el rey Abdalá II reforzó la voluntad de ambas partes de consolidar una cooperación duradera ante un contexto internacional marcado por la volatilidad y por la preocupación sobre el respeto a normas y valores universales. En ese sentido, tanto la Unión Europea como Jordania reiteraron su compromiso conjunto con los principios que rigen la Carta de las Naciones Unidas, la promoción del multilateralismo y la vigencia del orden jurídico internacional, reportó el medio. El comunicado conjunto emitido tras la cumbre puso énfasis en la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos, la defensa de los derechos fundamentales y la aspiración de avanzar hacia una paz y seguridad sostenibles.
La nueva asistencia financiera, que entra en vigor en una coyuntura compleja para Jordania, forma parte de los esfuerzos de la Unión Europea por estabilizar regiones clave del entorno mediterráneo y oriente próximo. En este caso, se inscribe dentro de una estrategia más amplia que persigue fortalecer la resiliencia institucional y el crecimiento socioeconómico de países socios con agendas de modernización activas. Tal como puntualizó el Consejo de la UE, la prioridad reside en motivar reformas estructurales que permitan reducir la vulnerabilidad fiscal y estimular el desarrollo equitativo, premiando los avances democráticos y la consolidación del Estado de Derecho.
En los últimos años, Jordania emergió como uno de los principales destinatarios de fondos europeos en la región, y la nueva aprobación evidencia la continuidad de esta tendencia en el escenario de la actual crisis regional. El diseño del programa se apoya en una condicionalidad estricta, particularidad que la Comisión Europea y el SEAE recalcaron como fundamental para garantizar el éxito y la transparencia de la asistencia. Estos mecanismos de seguimiento buscan asegurar que las transferencias presupuestarias beneficien directamente tanto al proceso de reformas como a la mejora de los indicadores sociales y económicos.
El resultado de las conversaciones en Amán, al igual que la decisión de los Veintisiete de respaldar la última operación de crédito, refuerza la relevancia del vínculo estratégico entre la UE y Jordania. Según la información proporcionada por el medio, las partes se comprometieron a mantener un diálogo constante y a sumar esfuerzos para superar los desafíos que presenta la coyuntura regional, entre los que figuran las tensiones políticas, el impacto de los conflictos vecinos y las consecuencias económicas derivadas de dichos escenarios. Los compromisos asumidos en materia de democracia, legalidad y derechos humanos figuran como ejes fundamentales de este esfuerzo compartido, en el que Bruselas apuesta por la cooperación y el apoyo financiero como instrumentos para fomentar la estabilidad y el desarrollo sostenible en el entorno jordano.