La expectativa invadía el ambiente en la Fundación Sí mientras un nutrido grupo de los jóvenes aguardaban una charla anunciada como “con un invitado de lujo”. Nadie conocía la identidad de la figura especial, hasta que, entre risas y cierta complicidad, apareció Lali Espósito acompañada por Manuel Lozano, titular de la ONG.
“Supuestamente viene un gran CEO, pero vengo yo. Así que bueno, vamos a hablar con los chicos”, bromeó Lali, que este enero anunció que se casará con Pedro Rosemblat, al entrar, provocando aplausos y gritos de asombro entre los presentes, que no podían creer que la mismísima cantante estuviera allí. Los jóvenes que la escucharon son parte del programa CBSí de la ONG, que consiste en un curso intensivo y presencial ideado para ofrecer a los nuevos estudiantes las herramientas académicas necesarias antes de iniciar sus carreras superiores. Los mismos son parte de las residencias universitarias que tiene la organización, que funcionan como hogares sin costo para jóvenes provenientes de zonas rurales o alejadas, egresados de la escuela secundaria que desean continuar sus estudios pero carecen de recursos económicos suficientes para concretar ese propósito. Además de alojamiento y alimentos, el proyecto incluye clases de apoyo y una atención integral en los ámbitos médico, psicológico y psicopedagógico para quienes lo requieran.

El recibimiento fue cálido y espontáneo. Lali, que lucía un jean y una remera con la frase “si no me da gracia ya no me río”, saludó con cercanía: “¿Cómo están?” La respuesta del grupo fue entusiasta. En tono divertido, continuó: “Mudos, digan algo.” Relajó el ambiente con humor antes de compartir su motivación para la visita: “Hace rato que quería visitarlos. Me invitaste muchas veces, así que se nos dio. Hoy estamos acá juntos, vamos a compartir un rato.” Aclaró que no era experta en negocios, pero sí conocía “de trabajar y de armar los sueños como uno va pudiendo y logrando las cosas”. Invitó así a los jóvenes a conversar sin formalidades: “Vamos a charlar de lo que quieran.”
En ese clima de confianza, una de las estudiantes compartió su historia personal. “Yo vengo de la punta del cerro, le digo. Nunca pensé estar aquí, llegar aquí. El día que me dicen: ‘Quedaste en la fundación’, me quedé así sin palabra. Lo logré. Estoy logrando lo que siempre quise”, relató la joven. Miró a sus compañeros y los animó: “Hoy en día veo esta chance, esta posibilidad. Agradezco a la vida y a todos, porque las personas que están siendo parte de este proceso me van ayudando. Y, bueno, chicos, no bajemos los brazos, que esto es el comienzo de grandes sueños.”

La intervención generó una reacción emotiva en Lali Espósito, quien reconoció con aplausos a la estudiante: “Una reina.” Aprovechó ese momento para compartir su experiencia y subrayar el valor de quienes acompañan cada paso. “Lo cuento porque me parece importante siempre recordar que, cuando uno cumple un sueño, hay que mirar para atrás todo el tiempo y darte cuenta quiénes te dieron una mano, quiénes estuvieron ahí, de las personas que no te vas a olvidar nunca, las personas que confiaron en vos”, reflexionó la artista.
La emoción la invadió y su voz se quebró, con lágrimas visibles, mientras continuaba: “Entonces, me emociona mucho porque los escuchaba a los chicos y pensaba: qué groso, porque cuando sean abogados, médicos, se van a acordar de esto.” Hizo una pausa antes de agregar: “Siempre, siempre nos va a acompañar la gente que te dé un buen consejo, que te dé una parte de su sándwich, que te dé un mate, que te alentó en un día difícil. Y esas son las cosas que construyen a un profesional, no el título, que igual sí, pero el camino te construye.”

Habló además sobre la importancia del acompañamiento y la solidaridad en el camino personal. Insistió en que “te construye el compañero, el maestro, el par que está en la misma búsqueda que vos. Y es importante no perder nunca de vista eso, que uno cumple sus sueños porque hay otros que también te ayudan a que así sea.”
Antes de despedirse, Lali Espósito dejó un mensaje lleno de energía para todos: deseó a cada uno éxito en su propia trayectoria, alentándolos a seguir adelante con determinación y fortaleza.
