
Julio Iglesias ha hecho público en sus perfiles de redes sociales un conjunto de mensajes que, según afirma, fueron enviados a través de WhatsApp por las exempleadas que lo denunciaron, con el objetivo de demostrar lo que considera la falta de veracidad en las acusaciones en su contra. Según publicó Europa Press, el cantante sostiene que estas conversaciones reflejan incoherencias en la denuncia y responden a una estrategia mediática de manipulación a la que, afirma, está siendo sometido. Iglesias argumenta que la divulgación de estos mensajes resulta el único mecanismo disponible para ejercer su defensa legítima, en cuanto a la falta de acceso formal a la denuncia presentada ante la Fiscalía.
De acuerdo con lo detallado por Europa Press, Julio Iglesias afirma que no le ha sido facilitada una copia oficial de la denuncia, lo que, en palabras de su defensa, resulta paradojal y va en contra de los principios constitucionales del ordenamiento jurídico español. La representación legal del artista presentó un escrito ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitando acceso al expediente e instando al archivo de la causa, pues considera que no existe jurisdicción española que avale la competencia sobre los hechos denunciados. La Fiscalía, por su parte, negó la personación del artista en las diligencias iniciales, manteniendo la investigación activa sin entregar la documentación solicitada.
En su comunicado, emitido a través de la red social Instagram, Iglesias justificó la publicación de capturas de pantalla con mensajes fechados entre 2021 y 2023 supuestamente provenientes de las dos exempleadas. El artista considera que esos diálogos evidencian profundas incongruencias en los testimonios recogidos por los medios y denuncia la utilización de la desinformación en su contra. Iglesias manifestó que se encuentra ante un límite y subrayó que es necesario exponer lo que, en su opinión, constituye una falsedad. “La evidencia es clara: las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse demuestran que la información difundida carece de veracidad”, reproducen las declaraciones de Iglesias recogidas por Europa Press.
Las denunciantes, a través de una investigación periodística conjunta de ‘elDiario.es’ y Univisión Noticias, aseguraron que durante su trabajo en casas propiedad del cantante en República Dominicana y Bahamas, enfrentaron situaciones de agresión sexual y vejaciones. Según la publicación de ambos medios, una de las exempleadas afirmó haber sido presionada para sostener encuentros sexuales con Iglesias, lo cual incluía hechos que describió como penetraciones, bofetadas y humillaciones físicas y verbales, así como episodios de aislamiento y tensión laboral derivados del clima jerárquico. Estos hechos, expuestos en la investigación, ubican los incidentes en 2021, momento en que la más joven de las presuntas víctimas tenía 22 años, según detallaron los medios mencionados.
La investigación de elDiario.es y Univisión Noticias reveló la existencia de quince exempleadas entrevistadas a lo largo de tres años, quienes integraban tanto personal de servicio como otras trabajadoras especializadas que prestaron servicios al artista entre 1990 y 2023. Los reportes indican que las entrevistas con las dos denunciantes principales se extendieron durante más de un año y arrojaron testimonios que los reporteros consideraron consistentes y complementados por pruebas documentales. Entre la documentación aportada y cotejada por los medios mencionados figuran fotografías, registros de llamadas, mensajes electrónicos y reportes médicos correspondientes al periodo laboral de las denunciantes.
Las dos exempleadas que presentaron la denuncia, según expusieron ‘elDiario.es’ y Univisión Noticias, refieren que los episodios de supuesto abuso se producían con la participación regular de otra empleada de rango superior en la gestión doméstica. Según sus testimonios, las responsables jerárquicas, encargadas tanto del personal como de la administración doméstica, tenían conocimiento de los hechos que describen. Los medios de comunicación subrayan el contexto laboral donde, además de los agresiones denunciadas, destacan situaciones de aislamiento de las trabajadoras y conflictos internos en la organización de las residencias del cantante.
En relación a la respuesta del propio Iglesias, además de la publicación de los mensajes en redes sociales, el cantante reiteró el rechazo total a los hechos que se le atribuyen y manifestó que las denuncias le han causado “una gran tristeza”. El pasado viernes, a través de su perfil de Instagram, calificó de “absolutamente falsas” las acusaciones contra él. Destacó que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida profesional y personal e insistió en su determinación por demostrar su inocencia y preservar su dignidad frente al daño que, en su opinión, han causado las informaciones difundidas en medios internacionales.
Según reportó Europa Press, la defensa del cantante lamenta que la actuación de la Fiscalía impida acceder a la documentación básica de la causa, lo que considera sin precedentes y contrario a su derecho fundamental a la defensa. El abogado solicitó oficialmente la paralización de las investigaciones, argumentando que la autoridad judicial española carecería de competencia para abordar los hechos, debido a la localización de los supuestos incidentes fuera de España. Ninguna autoridad judicial ha emitido todavía declaraciones oficiales al respecto sobre la aceptación o rechazo de estos argumentos legales.
La investigación periodística de ‘elDiario.es’ junto con Univisión Noticias sostiene que, dadas la naturaleza y graves implicaciones de las acusaciones, se adoptó un proceso de contraste exhaustivo, el cual incluyó la recopilación y verificación de numerosas evidencias además de los testimonios orales. Los testimonios recabados también refieren reiteradas ocasiones en las que Iglesias habría llamado a una de las empleadas a su habitación al finalizar la jornada laboral, situación que, en palabras de la denunciante citadas por los medios investigadores, habría generado un ambiente de vulnerabilidad y cosificación.
Durante los días previos a la revelación pública de los mensajes de WhatsApp, Iglesias emitió declaraciones donde expresó que “nunca había sentido tanta maldad”, anticipando que tomaría medidas para difundir su propia versión de los hechos y contrarrestar el impacto de la investigación periodística y la denuncia judicial. En los mensajes emitidos expone su intención de que la sociedad conozca lo que él define como la verdad y de preservar su imagen y reputación frente a lo que califica como un grave agravio.
Los hechos bajo investigación tienen lugar en un contexto mediático complejo y han motivado respuesta tanto de los medios internacionales que han participado en la elaboración del expediente periodístico como del propio entorno legal y familiar del cantante. Europa Press consigna que el desarrollo del proceso dependerá del examen de las pruebas y la resolución de los recursos legales presentados sobre la competencia jurisdiccional y el acceso de la defensa a la documentación de la causa. Mientras tanto, la controversia continúa focalizándose tanto en la veracidad de los testimonios como en la exposición pública de los elementos probatorios presentados por ambas partes.