
Las expectativas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) sobre el destino final de los restos del sacerdote Camilo Torres Restrepo aparecieron de manera explícita en su pronunciamiento, al solicitar que sean respetados y depositados en el Campus de la Universidad Nacional de Colombia. Según publicó el medio Europa Press, la organización armada enfatizó en la trayectoria de Torres como capellán y fundador de la Facultad de Sociología de dicha universidad, además de su influencia entre la juventud universitaria.
De acuerdo con Europa Press, la dirección del ELN confirmó el hallazgo y la autenticación de los restos del llamado ‘cura guerrillero’, más de sesenta años después de su muerte confirmada en 1966. El comunicado divulgado a través del sitio web de la organización destaca que la noticia se ha comenzado a difundir entre la población colombiana, identificando a Camilo Torres como una figura que luchó y entregó su vida por causas sociales. La divulgación de este hallazgo coincidió con el aniversario número sesenta de la muerte de Torres en combate, ocurrido en el departamento de Santander, cuando tenía 37 años.
Europa Press detalló que Camilo Torres Restrepo ingresó al ELN apenas cuatro meses antes de su muerte, etapa que marcó una ruptura clara en su historia personal, tradicionalmente ligada a una familia acomodada de Bogotá, donde nació en 1929. Su paso a la clandestinidad fue precedido por conocidos años de actividad religiosa, académica y política, transición que según el ELN, lo convirtió en referente para diversos sectores del país.
El comunicado difundido por el ELN, citado por Europa Press, remarca la pluralidad de facetas de Camilo Torres, al enumerarlo como sacerdote, sociólogo, organizador, dirigente nacional y guerrillero. La organización recalca especialmente su condición de revolucionario, al describir su vida como un constante ejercicio de compromiso con el pueblo colombiano.
En el mensaje oficial, el grupo armado subrayó además la necesidad de que la memoria de Camilo Torres no se use para objetivos ajenos a su proyecto de vida, advirtiendo que “Camilo ha pasado a la historia y no puede ser borrado, ni usado para fines contrarios a su vida”. La dirección del ELN solicitó que el hecho no sea “desfigurado ni utilizado para sacar provecho político alguno”, citó Europa Press.
Al cumplirse seis décadas de su fallecimiento, el ELN sostiene que la figura de Camilo Torres mantiene vigencia y presencia en los debates políticos, religiosos y sociales del país. Su importancia histórica, según el grupo armado y recogido por Europa Press, se apoya en la huella multifacética que imprimió como líder social y símbolo de la insurgencia, además del recuerdo por parte de la comunidad universitaria donde desempeñó parte crucial de su labor pública.
Además de su vínculo con la educación superior y la formación de estudiantes, el legado de Torres incluye una etapa intensa de activismo, lo que lo convirtió en figura de referencia tanto para movimientos sociales como para sectores políticos diversos. El ELN reconoció que el resultado de la reciente identificación le otorga a la familia y a la sociedad colombiana una oportunidad para el recuerdo y la reflexión sobre su papel en la historia reciente del país.
Europa Press consignó que, a pesar del corto periodo en el que militó activamente dentro de la insurgencia, la influencia de Camilo Torres en el imaginario colectivo surgió de sus años de sacerdocio, de su quehacer académico, y de su acercamiento a la dirección de organizaciones sociales y políticas. De esta manera, la noticia sobre la recuperación de sus restos ofrece dimensiones múltiples sobre el impacto y la memoria de uno de los personajes emblemáticos asociados a la génesis de la guerrilla en Colombia.
