
La ciudad de Huelva ha reunido a cientos de personas en el Palacio de Deportes Carolina Marín la tarde del jueves 29 de enero para rendir homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz en una misa funeral. El acto cuenta con la presencia de los reyes Felipe y Letizia, quienes han acudido al recinto bajo estrictas medidas de seguridad y en un ambiente de recogimiento.
Conforme al protocolo delineado por la Diócesis de Huelva, las puertas del pabellón se abrieron dos horas antes y se cerraron definitivamente a las 17:30 horas, dejando todo listo para el inicio de la ceremonia a las 18:00. La organización habilitó 500 sillas y destinó un área preferencial para los familiares directos de las víctimas, previendo una asistencia significativa.
La jornada ha incluido un equipo móvil de emergencias 061 con ambulancia y personal sanitario, preparado para cualquier necesidad. Paralelamente, personal especializado ha trabajado para resguardar de forma discreta pero continua a los monarcas, en coordinación con los equipos de protección locales.
Por otro lado, la Virgen de la Cinta, que es la patrona de la ciudad de Huelva, preside el altar en esta misa funeral junto al crucifijo Cristo de Marfil, una talla que está de forma permanente en la catedral. De hecho, es el mismo que en su día, el 14 de junio 1993, Juan Pablo II veneró en la eucaristía celebrada en Huelva.

En total han asistido 336 familiares de las víctimas, supervivientes y vecinos, que han comenzado a llegar a las 13:00 horas para después entrar de forma escalonada desde las 16:00 horas por las puertas de la Avenida de las Fuerzas Armadas con el objetivo de que hubiese una correcta organización. Por su parte, el Ayuntamiento de Huelva ha habilitado, para facilitar el desplazamiento, un servicio gratuito de tres líneas de autobuses.
La presencia de los reyes
Los monarcas han acudido con gesto solemne y en luto riguroso en señal de respeto. Pese a la seriedad del evento, también han dedicado unos minutos a saludar a los presentes acogidos por una pequeña ovación. En cuanto al vestuario, la reina Letizia ha elegido un abrigo largo negro que ha conjuntado con unos zapatos destalonados del mismo color.
Una vez dentro, en silencio y sin mover ni un ápice el semblante serio, los reyes han escuchado junto a todos los presentes a la Coral Polifónica de la Santa Iglesia Catedral de Huelva. Allí ha dado la misa Santiago Gómez Sierra, el obispo de Huelva, que ha trasladado un mensaje del Papa León XIV.
*En ampliación