
Buenas acciones, sacrificios mortales e incluso sucesos inexplicables surgidos por una aparente divinidad son las razones por las que diferentes individuos fueron beatificados y canonizados por el Vaticano para llevar consigo el nombre de santo.
Todos los días como se indica en el calendario santoral, se conmemora la vida y muerte de estos seres, hombres y mujeres, que dedicaron su existencia a la iglesia católica misma que les valió el nombramiento.
Este es el santoral del domingo 01 de febrero.
¿Quién fue Santa Brígida de Irlanda?
El 01 de febrero, la Iglesia honra a Santa Brígida de Kildare, figura fundamental dentro del cristianismo irlandés, venerada tanto por su profunda espiritualidad como por los relatos milagrosos que la acompañan.
Distinguida como co-patrona de Irlanda junto a San Patricio y San Columbano, su festividad refleja la devoción popular que ha perdurado desde los siglos V y VI, cuando, según numerosos testimonios independientes de la fe, su culto arraigó de manera firme en la tradición local, según la información consultada en ACI Prensa.
La tradición atribuye a Santa Brígida la fundación del monacato femenino en Irlanda, además de una labor incansable en beneficio de los pobres. Entre los relatos, destaca el célebre “milagro de la cerveza”, por el cual, con un solo barril, habría abastecido a dieciocho iglesias para una festividad.
Otras versiones, documentadas por ACI Prensa y Catholic.net, limitan el prodigio a la transformación de un barril de agua en cerveza para saciar la sed de los necesitados: “Convierte el agua de su baño en cerveza para apagar la sed”, recogen los versos y leyendas irlandesas.
La biografía histórica de Santa Brígida permanece rodeada por el folclore, aunque sobreviven datos verificables. Nació hacia el año 451 en Faughart, al norte de Irlanda, hija de un rey pagano y una esclava, según las fuentes citadas por ACI Prensa.
Desde pequeña se vinculó al cristianismo, fue bautizada por San Patricio y consagró su vida a Dios. Su maternidad espiritual y el eco de su legado se constata en himnos y poemas del siglo VII y VIII, testimonios de un culto extendido más allá del rigor histórico.
Los milagros atribuidos a la santa abarcan relatos de curaciones entre leprosos, mudos y ciegos, así como símbolos recurrentes en el arte religioso irlandés: la vaca generosa de leche para los pobres, el don de la palabra para una monja muda, y la capacidad de transformar realidades adversas en actos de esperanza para los necesitados.
Santa Brígida fundó el monasterio de Kildare en 513, adoptando la regla de San Cesáreo. Este monasterio, posiblemente mixto y con potestad similar a la episcopal, fue un foco de religiosidad y aprendizaje, según lo determina la primera biografía redactada por Cogitosus hacia el siglo VII, referencia señalada por Catholic.net. El monasterio impulsó a otras comunidades a replicar la misma forma de vida, constituyéndose en pilar de la expansión del catolicismo en Irlanda.
La humildad de su origen y su vida consagrada han marcado el colectivo irlandés. Una leyenda difundida por Catholic.net narra que, al heredar la belleza de su madre y temer convertirse en ocasión de pecado, Brígida pidió a Dios perderla. Sus ruegos se cumplieron con una aflicción pasajera en el rostro, que luego sanó, dejando una enseñanza sobre el desapego y la devoción.
La Cruz de Santa Brígida, elaborada de juncos, se utiliza todavía durante sus celebraciones y es uno de los emblemas más reconocibles de la santa. Históricamente, su cuerpo fue enterrado en Downpatrick, junto con los otros patronos nacionales.
¿Qué otros santos se conmemoran el 01 de febrero?
Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este domingo 01 de febrero como los siguientes:
- San Pablo de Saint-Paul-Trois-Châteaux (s. IV)
- San Enrique Morse (s. XVII)
- Santa Viridiana (s. XIII)
- Beata Juana Francisca de la Visitación Michelotti (s. XIX)
- San Sigeberto (s. VII)
- San Trifón, mártir
- Beato Reginaldo de Orleans (s. XIII)
- San Urso (s. IX)
- San Severo, obispo de Rávena (s. IV)
- Beato Andrés de Segni (s. XIV)
- San Agripano, obispo y mártir (s. VII)
- San Juan, obispo de Saint-Malo (s. XII)
- San Cecilio de Granada
El origen de los santos

El santoral es el conjunto de personas (mujeres y hombres) que son veneradas por la Iglesia al ser proclamados como santos o beatos en una fecha determinada en el calendario.
En el trayecto hacia la canonización hay cuatro pasos: el primero es ser nombrado como siervo de Dios, el segundo es ser venerable; el tercer paso es ser beato y, finalmente, el cuarto paso es ser santo.
La beatificación sólo la pueden lograr los fieles que hayan fallecido con fama de ser santos en diversos sitios y este proceso se puede llevar a cabo de dos formas: a través de una causa de virtudes heroicas y la segunda es el martirio, es decir, si la persona murió a causa de su fe.
Por otro lado, el proceso para convertirse en santo implica sumar el nombre de la persona santificada en el canon (lista de santos reconocidos) y con ello se permite que la comunidad creyente le rinda culto público y universal, en tanto, se le asigna una fiesta litúrgica, se le dedican altares, capillas y se reconoce su poder para interceder ante Dios.
Aunque la Iglesia no ha dado una cifra exacta, se cree que actualmente habría hasta nueve mil santos reconocidos. De acuerdo con el Martirologio Romano, actualizado en el 2005, la Iglesia Católica cuenta con al menos siete mil santos, aunque no se cuenta a los mártires, por lo que muchos piensan que incluso la cifra podría llegar a las 20 mil personas.
En la historia reciente, el Papa Juan Pablo II logró canonizar a 388 santos, mientras que el papa Francisco ha batido todos los récords luego de que al día de hoy ha canonizado a 898 santos, 800 de ellos al mismo tiempo.

El catolicismo en el mundo
El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.
El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.
En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia -particularmente el Medio Oriente- y África.
En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.
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