
El Ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza notificó que 523 personas han perdido la vida desde el inicio del alto el fuego decretado el 10 de octubre del año pasado, aunque esta cifra no incluye los fallecimientos reportados durante el domingo. Durante las últimas 24 horas, el número de víctimas mortales ascendió a 26, según consignó el organismo en su balance diario. El conflicto mantiene niveles elevados de violencia, con ataques que continúan alcanzando a la población civil pese a los acuerdos establecidos para detener los combates, según informó Europa Press.
El domingo se produjeron nuevos incidentes mortales en varios puntos del enclave palestino. Fuentes médicas gazatíes citadas por el diario ‘Filastín’ confirmaron la muerte de Jaled Hammad Ahmed Dahliz, de 63 años, tras un bombardeo ejecutado por un dron israelí en la zona de Al Shakush, al noroeste de Rafá. En paralelo, un ataque similar en Wadi Gaza, en la zona central, resultó en el fallecimiento de Aimán Auad Abdulrahman Zaqut, de 48 años, mientras se encontraba en una reunión con otras personas.
De acuerdo con Europa Press, la ofensiva israelí no se ha limitado a estos dos incidentes. Testigos señalaron disparos de militares israelíes en la parte oriental del campo de refugiados de Bureij, ubicado en el centro de la Franja. Este episodio ocurrió después de los bombardeos registrados el sábado, que dejaron un saldo superior a treinta muertos, entre ellos cinco agentes policiales en un ataque dirigido contra la comisaría del barrio de Sheij Raduán, en la ciudad de Gaza, tal como detalló Europa Press.
Las cifras de víctimas desde el inicio de la escalada del conflicto, el 7 de octubre de 2023, reflejan una situación de gran impacto humanitario. Según los datos reportados por el Ministerio de Sanidad de Gaza y recogidos por Europa Press, el número total de personas fallecidas en la Franja asciende a 71.795, mientras que se cuentan más de 171.000 heridos en el mismo periodo.
Las autoridades de Gaza han atribuido el aumento en el número de víctimas a la persistencia de bombardeos y operaciones militares en distintas áreas del enclave, a pesar del acuerdo de alto el fuego vigente desde octubre del año pasado. El medio Europa Press añadió que estos ataques han tenido lugar en zonas residenciales y áreas de reunión, lo que ha incrementado las bajas civiles en los últimos días.
En el contexto de ataques recurrentes, las acciones desde vehículos aéreos no tripulados israelíes han provocado la muerte de civiles en lugares situados tanto en la periferia de Rafá como en otras áreas centrales de la Franja. Europa Press detalló que los hechos recientes forman parte de una secuencia de enfrentamientos continuos que impactan tanto a la infraestructura como a los servicios médicos y de seguridad en diferentes localidades palestinas.
La persistencia de la violencia se refleja en la información recopilada por organismos oficiales y medios locales, que coinciden en señalar la gravedad de las consecuencias para la población civil. Datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad de Gaza, citados por Europa Press, advierten que la cifra de muertos puede incrementarse en función de los reportes pendientes sobre los fallecimientos del domingo, que aún no han sido incorporados a los balances oficiales.
Las ofensivas más recientes también incluyen ataques a infraestructuras policiales y zonas densamente pobladas, según constató Europa Press, lo cual ha generado nuevas dificultades a la hora de atender y contabilizar a los heridos y víctimas en el enclave.
Europa Press indica que la secuencia de bombardeos y disparos, pese a la tregua teóricamente en vigor, configura un escenario de extrema vulnerabilidad para la población de Gaza, con desplazamientos internos debido a los riesgos y falta de seguridad en distintas zonas de la Franja. La continuidad de las operaciones militares durante y después del alto el fuego ha intensificado la preocupación de organismos humanitarios y sanitarios, que advierten sobre la presión adicional que estas acciones ejercen sobre los hospitales y centros de atención sanitaria del enclave. La falta de certeza respecto a las próximas cifras y a los impactos concretos de los recientes ataques complejiza la respuesta de las autoridades locales.
