La recomendación de abordar una clasificación anatómica, histológica y molecular más precisa de los tumores hepáticos destaca entre las conclusiones del tercer Consenso Internacional sobre el cáncer de vías biliares, según publicó Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology. Esta iniciativa, desarrollada con participación de 147 expertos de 35 países, pone en relieve que mejorar la categorización de la enfermedad puede influir notablemente tanto en los tratamientos vigentes como en los futuros, así como en el funcionamiento de los comités multidisciplinares que evalúan estos casos. El documento, tal como consignó el medio especializado, define una hoja de ruta para avanzar frente a una patología considerada poco frecuente, pero cuyo número de casos sigue en ascenso.
Según detalló Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, el cáncer de vías biliares es el segundo tipo de cáncer primario de hígado más habitual a escala global. Aunque todavía se le catalogaba dentro de los tumores raros, la incidencia de la enfermedad ha crecido en los últimos años, aspecto atribuido tanto a una presencia mayor de factores de riesgo como a la mejora en los sistemas de diagnóstico. A pesar de los avances médicos recientes, la agresividad del tumor y la limitada expectativa de vida tras su detección siguen representando un desafío significativo para la comunidad científica y médica internacional.
El estudio incluyó contribuciones del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa y del área de enfermedades hepáticas y digestivas del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBEREHD). Los investigadores han hecho un llamado a reforzar la búsqueda de métodos para descubrir el cáncer en etapas tempranas y a desarrollar biomarcadores de respuesta a terapias, estableciendo la detección precoz y la capacidad de monitorear la efectividad del tratamiento como prioridades. Los especialistas resaltaron la importancia de alcanzar una evaluación exhaustiva y crítica del estado del conocimiento actual, integrando los descubrimientos más recientes y delineando los retos para el futuro.
Entre los puntos analizados por el consenso internacional, Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology señaló la necesidad de profundizar en el estudio del microambiente tumoral. Los expertos sugieren que una mejor comprensión de este entorno celular podría abrir nuevas perspectivas para intervenir sobre el desarrollo y la progresión de la enfermedad. Además, subrayaron la urgencia de evaluar de manera más detallada el papel tanto de las terapias locales, como quirúrgicas o de radiación, como de las sistémicas, así como sus posibles combinaciones, para optimizar los resultados terapéuticos en los pacientes.
Según la publicación, las recomendaciones del consenso integran aspectos básicos, traslacionales y clínicos, además de proponer estrategias de investigación futuras enfocadas en mejorar la formación de los equipos médicos e incrementar la coordinación internacional. Se destaca que la elaboración del documento implicó un reto considerable por el alto número de expertos y asociaciones de pacientes implicadas y por la diversidad de temas científicos y clínicos abordados, en palabras de los doctores Jesús Bañales y Pedro Rodrigues, responsables del estudio. Ambos señalaron, según reportó Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, el carácter ejemplar de la cooperación internacional en la clarificación de los aspectos centrales de la enfermedad y la definición de prioridades para la formación, la investigación y el tratamiento.
El medio también puntualizó la relevancia de la colaboración global conseguida, dado que participaron representantes de Europa, Norteamérica, Latinoamérica, Asia, África y Oceanía. Este consenso internacional se considera un referente para el sector sanitario, porque consolida y actualiza los criterios con los que se diagnostica, investiga y enfrenta el cáncer de vías biliares. Las recomendaciones podrían servir como guía para identificar las áreas donde se requiere una mayor inversión científica y una coordinación de esfuerzos a nivel global, con el objetivo de hacer frente a una enfermedad que presenta una mortalidad significativa y que, según han señalado en varias oportunidades los investigadores, continúa en aumento.
