
El Ministerio de Exteriores de Camboya ha calificado la reciente incursión de altos mandos tailandeses en la zona de O Smach, actualmente bajo control militar tras combates ocurridos en diciembre, como un intento de legitimar lo que consideran una ocupación de su territorio. En ese contexto, según publicó la agencia Europa Press, este miércoles el gobierno camboyano entregó una nota oficial de protesta al ejecutivo tailandés, denunciando la visita no autorizada de oficiales militares tailandeses, entre ellos el jefe de Inteligencia del Ejército, al distrito de O Smach en la provincia de Meanchey.
El episodio, reportó Europa Press, tuvo lugar el lunes, cuando un grupo de altos cargos de las fuerzas armadas tailandesas cruzó a territorio camboyano, apenas a unos 397 metros del paso fronterizo de O Smach. De acuerdo con el comunicado oficial del Ministerio de Exteriores camboyano, esta acción carecía de autorización previa y se considera una violación de la soberanía nacional y la integridad territorial de Camboya.
El medio Europa Press detalló que la zona donde ocurrieron los hechos permanece ocupada por las Fuerzas Armadas de Tailandia desde diciembre del año pasado, cuando estallaron combates en el área. Desde entonces, el control militar de O Smach ha sido motivo de tensión bilateral, y ambos gobiernos mantienen una frágil tregua desde fines de ese mismo mes.
Según expresó el gobierno de Camboya en el comunicado recogido por Europa Press, la presencia militar tailandesa en esa región representa «maniobras ilegítimas que violan la Carta de Naciones Unidas y la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático)». La nota oficial sostiene que estas acciones constituyen una vulneración tanto de los principios internacionales como de los acuerdos y normas regionales, además de intentar legitimar la ocupación de territorio camboyano.
En su protesta, el Ministerio subrayó su rechazo categórico a las operaciones militares emprendidas por Bangkok y remarcó la disposición camboyana a buscar resoluciones pacíficas para las disputas territoriales, no solo con Tailandia sino también con otros países vecinos. El texto indica: “Condenamos las acciones de Tailandia y reafirmamos nuestro compromiso a buscar una resolución a todas las disputas con Tailandia, así como con sus vecinos, mediante vías pacíficas y de acuerdo con el Derecho Internacional”.
Europa Press subrayó que pese al alto el fuego alcanzado en diciembre después de semanas de enfrentamientos, persisten los conflictos en torno al control de la frontera. Desde esa fecha, ambas partes se acusan repetidamente de violar la tregua en zonas fronterizas, donde los últimos brotes de violencia han provocado más de un centenar de muertes y obligado a más de un millón de personas a desplazarse tanto en Camboya como en Tailandia.
El comunicado de protesta camboyano destaca la urgencia de salvaguardar la integridad territorial y la soberanía ante conductas consideradas provocadoras por parte de las autoridades tailandesas. La nota diplomática enviada, reportó Europa Press, forma parte de un esfuerzo más amplio por parte de Phnom Penh para elevar su reclamo a instancias internacionales y regionales, en busca de generar mayor presión sobre Tailandia con el fin de restaurar el control pleno sobre la zona de O Smach.
La preocupación del gobierno de Camboya también se extiende al mantenimiento de la estabilidad en la región y al respeto de los acuerdos multilaterales firmados en el marco de la ASEAN, así como los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas, que regulan el respeto a las fronteras y la resolución pacífica de controversias.
Europa Press destacó que el conflicto fronterizo recrudeció en diciembre cuando las Fuerzas Armadas tailandesas ocuparon el sector de O Smach, tras fuertes combates que alteraron la vida de las comunidades a ambos lados de la frontera. Desde entonces, la situación humanitaria se ha deteriorado, con desplazamientos masivos y repetidas denuncias de ataques pese a los compromisos de tregua.
Ambos gobiernos mantienen canales de comunicación abiertos, aunque las diferencias siguen siendo profundas respecto a los límites territoriales y la presencia militar en zonas disputadas. El episodio reciente representa, según remarcó Europa Press, una nueva escalada en las tensiones que aquejan la relación bilateral y un desafío para los organismos internacionales cuyo objetivo es promover la paz y la cooperación en el sudeste asiático.
