Este 9 de febrero se celebra el Día Internacional de la Pizza, un evento que se creó para conmemorar a este plato identitario de la gastronomía italiana y cómo se adaptó en cada país donde la diáspora se volvió preponderante. Así como existe el tipo neoyorkino, Buenos Aires tiene el propio: la fugazzetta. Aprendé cómo hacerla a continuación como lo haría un maestro pizzaiolo y conquistá el paladar de todos.
La famosa fugazzetta nació en 1932 en el barrio porteño de La Boca. Su creador fue Agustín Banchero, quien tenía el restaurante que llevaba su nombre. De ahí que usara sus conocimientos gastronómicos y fusionara el método genovés (región de donde provenía) con las materias primas argentinas. La característica es su grosor, el relleno de mozzarella y la superficie cubierta de cebolla.

Rápidamente, se volvió furor entre la comunidad italiana de Buenos Aires y poco a poco conquistó al resto del país, tornándose identitaria de la Ciudad, pero también de una parte cultural que conforma a esta región del país.
Al mejor estilo ítaloargentino: la receta definitiva de la fugazzetta rellena
Ingredientes:
Para la masa
- 500 g de harina 00.
- 15 g de sal.
- 1 cucharadita de azúcar.
- 300 ml de agua tibia.
- 20 g de levadura fresca.
- ¼ de aceite de oliva virgen extra.
Para el relleno y la superficie
- 500 g de mozzarella fresca.
- ½ cebolla morada.
- ½ cebolla blanca.
- Orégano a gusto.
- Sal c/n.
- 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Paso a paso:
- En un recipiente mediano, colocá dos cucharadas de harina, la cucharadita de azúcar y la levadura. Verté una taza de agua tibia y disolvé la preparación.
- Dejá reposar 15 minutos hasta que se active la levadura.
- En un bol grande, agregá el resto de la harina y dejá el centro hueco.
- Espolvoreá la sal y verté el aceite de oliva en el centro.
- Poco a poco añadí la levadura fermentada.
- Comenzá a mezclar todo. A medida que necesites agua, agregá más.
- Formá un bollo liso y dejalo descansar por 1 hora hasta que doble su tamaño.
- Dividí el bollo en dos.
- Mientras precalentá el horno a 190 °C y pincelá con aceite el molde redondo de pizza.
- Estirá sobre la mesada cada bollo y formá dos discos.
- Al mismo tiempo, corta las cebollas en juliana y sofreílas en aceite de oliva hasta que se doren.
- Colocá un disco de masa en la base de la pizzera y agregá 250 g de mozzarella bien esparcida.
- Cubrí con el segundo disco.
- Poné la mozzarella encima, sumá la cebolla caramelizada y el orégano. Añadí sal al gusto.
- Dejá reposar 15 minutos y cociná.
- Servir.
Tiempo de cocción: de 15 a 20 minutos según el horno.
Tiempo de elaboración: 2 horas.
