
Entre las reflexiones posteriores al resultado electoral, Jorge Azcón, presidente en funciones de Aragón, puso énfasis en la coyuntura de la izquierda en la región, señalando que el bloque progresista atraviesa una de sus etapas más complicadas. El líder del Partido Popular destacó la importancia de las negociaciones que ahora afronta su formación para organizar un gobierno, una vez que los populares fueron la fuerza más votada aunque sin alcanzar mayoría absoluta. Según publicó el medio, Azcón manifestó que las conversaciones abiertas buscarán determinar el grado de disposición de Vox para asumir responsabilidades en un posible acuerdo.
De acuerdo con la información de la agencia, Azcón reconoció que la campaña electoral estuvo fuertemente condicionada por aspectos de la política nacional. El presidente en funciones indicó que la celebración solitaria de los comicios autonómicos en Aragón, sin coincidir con otras votaciones autonómicas o municipales, favoreció la nacionalización del debate. Esta situación, de acuerdo con Azcón y según consignó el medio, pudo beneficiar a Vox debido al predominio de asuntos nacionales por encima de las cuestiones propias de la comunidad.
Al referirse al proceso electoral y a la decisión de adelantar los comicios, Azcón aclaró que no se arrepiente de la convocatoria porque “es imposible arrepentirse de que la gente vote”. El líder popular argumentó que la decisión obedeció a razones de coherencia política, dado que el Ejecutivo autonómico no logró aprobar los Presupuestos y la normativa obligaba, según recordó, a convocar elecciones en ese escenario, siguiendo lo sucedido en regiones como Extremadura. El medio explicó que, para Azcón, la convocatoria respondía a “las reglas de la democracia”.
La formación liderada por Azcón obtuvo el mayor número de votos en los comicios, a pesar de perder dos escaños respecto a las anteriores elecciones y de no conseguir la mayoría necesaria para gobernar en solitario. Azcón subrayó ante los periodistas que, por ser la fuerza más votada, el Partido Popular tiene la responsabilidad de encabezar el gobierno, y describió como inédito el hecho de que, tras gobernar, el PP vuelva a ser el partido vencedor en Aragón y retorne al Ejecutivo.
El medio detalló que el dirigente aragonés resaltó cómo el calendario electoral influyó de modo decisivo en el desarrollo de la campaña, repitiendo que la singularidad de unos comicios celebrados únicamente en Aragón hizo que las cuestiones de alcance estatal tuvieran más peso en la disputa política regional. Azcón declaró que este contexto derivó en un beneficio para Vox, al existir un debate nacional que eclipsó los temas propios de la comunidad.
Al abordar el escenario que se abre tras los resultados, Azcón anunció el inicio de contactos con distintas fuerzas políticas. El presidente en funciones hizo mención a la experiencia previa de cooperación con Vox y a la necesidad, en ausencia de mayoría absoluta, de buscar consensos con otras formaciones para garantizar la gobernabilidad. Según relató el medio, el dirigente afirmó que “en política hay que saber cuándo toca arremangarse y cuándo toca tomar decisiones”, y reiteró que su partido priorizará el respeto a la legalidad, el reparto de competencias y el establecimiento de un “mínimo común” en las eventuales negociaciones.
Sobre las condiciones para un posible pacto con Vox, Azcón aseguró que las bases de la relación no han variado respecto a las pautas definidas en semanas previas, centradas en el cumplimiento de las normas y los acuerdos básicos. El líder del PP aragonés defendió su historial de diálogo tanto en la etapa en la Alcaldía de Zaragoza como durante su mandato autonómico actual, exponiendo que su objetivo prioritario será lograr pactos que respondan al interés de la comunidad.
En referencia al desempeño de la izquierda en estos comicios, Azcón aseguró que el bloque progresista, y en especial el PSOE, obtuvo sus peores resultados en la historia de Aragón, citando la correspondencia con situaciones similares en otras regiones, como Extremadura. El presidente popular caracterizó la coyuntura de la izquierda como “el peor momento político en la historia de Aragón”, añadiendo que el Partido Socialista, con dieciocho diputados, se vio debilitado respecto a periodos en los que Podemos ejercía una mayor influencia con hasta catorce representantes. Según recogió el medio, para Azcón el retroceso de la extrema izquierda en la comunidad supone una diferencia sustancial respecto a episodios anteriores.
El medio también describió la postura del líder aragonés de dejar las “puertas del diálogo abiertas” tanto hacia Vox como hacia otras fuerzas políticas para lograr acuerdos de gobierno que, según sus palabras, respondan a “lo mejor para Aragón”. El Partido Popular de Aragón afronta ahora la fase de negociaciones, según insistió su presidente, subrayando que la responsabilidad recae en su agrupación por haber sido la fuerza más votada, aunque siempre bajo la premisa de fomentar los consensos y respetar la pluralidad del Parlamento autonómico.
