
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, sostuvo que hasta el momento París es la única capital europea que ha mostrado disposición para retomar el diálogo con Moscú, mientras que otras ciudades del continente no han dado señales de interés por restablecer las conversaciones. Según informó la agencia de noticias rusa Interfax, Peskov valoró recientemente la apertura de Francia para reiniciar el contacto y planteó la posibilidad de que, si las circunstancias lo requieren, se produzcan encuentros al más alto nivel entre los presidentes de ambos países.
Tal como publicó Interfax, las autoridades rusas reconocieron este martes la reanudación de los lazos «a nivel técnico» con Francia. Peskov explicó que, aunque no existe aún una expectativa concreta sobre futuras reuniones entre Vladimir Putin y Emmanuel Macron, se ha recibido con interés la reciente intención expresada por el mandatario francés de reconstruir canales de comunicación con Moscú. «Hemos tomado nota de las declaraciones del señor Macron sobre la necesidad de establecer relaciones con Rusia y apreciamos estos comentarios», detalló el vocero del Kremlin.
A juicio de Rusia, reducir los vínculos bilaterales a mínimos históricos no resulta adecuado para ninguna de las partes involucradas. «La reducción de las relaciones a un estado cero es algo ilógico, contraproducente y dañino para todas las partes», afirmó Peskov, según recogió Interfax. El funcionario argumentó que el mantenimiento del diálogo ha sido históricamente respaldado por Moscú, por considerarlo un camino útil para abordar y potencialmente solucionar asuntos que afectan a ambas naciones. «Rusia siempre ha apoyado el mantenimiento del diálogo que, en nuestra opinión, contribuye a resolver los problemas más complejos. No se van a resolver solos, y la confrontación no ayuda», manifestó.
En contraste con el gesto de París, el Kremlin observa que el resto de las capitales europeas mantienen distancia respecto a la posibilidad de retomar la interlocución oficial. «Otras capitales europeas no han mostrado ninguna iniciativa hasta ahora», puntualizó Peskov, al analizar la situación en el continente después de varios años marcados por la tensión tras la invasión rusa a Ucrania en 2022.
El presidente francés Emmanuel Macron, según consignó Interfax, ha insistido recientemente en la importancia de involucrar a los socios europeos en la reconstrucción del diálogo con Rusia, afirmando la necesidad de un abordaje europeo conjunto. Macron envió la semana pasada a un asesor a Moscú, en la que fue la primera visita de alto nivel de un representante francés desde el inicio del conflicto, lo que simboliza un cambio en la política francesa hacia el Kremlin. «Mi deseo es compartir esto con mis socios europeos y poder abordar las cosas desde un punto de vista europeo bien organizado», señaló Macron en una entrevista reciente con el diario alemán Suddeutsche Zeitung, citada por Interfax.
Durante esa conversación, Macron remarcó que «el diálogo con Putin no debe darse con muchos interlocutores, sino con un mandato», subrayando la preferencia francesa por procedimientos formales y coordinados. Según Interfax, Macron ha reiterado en diversas ocasiones su propuesta de promover conversaciones directas entre Europa y Rusia, en lugar de delegar ese liderazgo únicamente a Estados Unidos.
El gobierno francés también quiere establecer un equilibrio en las negociaciones futuras, evitando presiones sobre Ucrania pero promoviendo un canal propio de comunicación con Moscú. «Nos guste Rusia o no, seguirá estando ahí mañana, así que es importante que estructuremos las conversaciones con los rusos sin ingenuidad y sin presionar a los ucranianos, pero también sin depender de terceros», declaró Macron, de acuerdo con lo publicado por Interfax.
El anuncio de la reanudación del contacto técnico se produce en un contexto definido por casi cuatro años de tensión desde el inicio de la ofensiva militar rusa en Ucrania. El restablecimiento de estos canales de comunicación, según señala Interfax, representa un paso cauteloso en el proceso de normalización diplomática, aunque todavía sin apuntar a cumbres inmediatas entre los jefes de Estado. Tanto Moscú como París han dejado claro que cualquier evolución dependerá de avances concretos y de la voluntad política en ambas partes.
