
Mario Vázquez Robles, senador del PRI, afirma que esta reforma decepciona las expectativas de los trabajadores, ya que la considera incompleta al no contemplar días adicionales de descanso; sin embargo, señala que está a favor de la iniciativa.
Ana Karen Hernández Aceves, senadora del Partido del Trabajo, acusó a los opositores de no querer aumentar el salario mínimo y se pronunció a favor de la reforma.
Ángel García Yáñez, del PRI, se pronuncia a favor de la reforma, destacando que con ella se impulsa la construcción de derechos sociales en México; sin embargo, afirma que no se puede imponer la reforma a los empresarios.
Waldo Fernández González, senador del Partido Verde Ecologista, asegura que nadie pretende afectar al sector empresarial, sino beneficiar a los trabajadores. Él está a favor.
Alejandra Barrales, senadora de Movimiento Ciudadano, expresó su apoyo a la reforma y aseguró que fue impulsada principalmente por su bancada. Señaló que la iniciativa busca garantizar un descanso reparador para las y los trabajadores, aunque consideró que la propuesta sigue incompleta porque mantiene la proporción de seis horas de trabajo por una de descanso, aspecto que permanece en el dictamen actual.
Agregó que, con la reforma, existe el riesgo de que, mediante amparos, algunos trabajadores vean elevada su jornada laboral de nueve a doce horas, lo que calificó como una mercantilización del trabajo. Barrales sostuvo que no es real el interés por proteger los derechos laborales de los trabajadores.
Andrea Chávez afirmó que con esta reforma laboral la jornada se reducirá a 8 horas sin que ello afecte el salario. Según explicó, las y los trabajadores ganarían el doble de tiempo para llegar a casa y disminuirían los trayectos laborales. Añadió que, desde que Morena está en el gobierno, el salario mínimo ha aumentado 135%.
