
Marcela Benjumea, reconocida por su trabajo en producciones como Amor Sincero, Amalia, La mujer en el espejo y El robo del siglo, compartió detalles de su vida antes de iniciar su carrera en la actuación.
La actriz recordó que su primer contacto con la fama ocurrió en su infancia, cuando su padre, El Gordo Benjumea, figura emblemática de la televisión colombiana, ya era un personaje conocido en el medio.
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La confesión llegó en una entrevista para el podcast Menopáusicas y qué, en donde detalló que la fama de su padre fue un obstáculo para su relación cuando ella era apenas una niña, además de la distancia que mantenía con su madre tras divorciarse cuando Marcela era una niña.
La actriz confesó que incluso en algún momento tanto ella como su hermano, el también actor Ernesto Benjumea, optaron por quitarse el apellido para evitar el peso de la fama siendo unos niños.
“En diferentes momentos nos quitamos el apellido, porque la montaban en el colegio y a mí la fama me parecía una cosa espantosa, porque era la culpable de que yo no viera a mi papá”, confesó.
La actriz aseguró que, aunque respeta la profesión de la que ella hoy hace parte, fue consciente desde que era una niña de que la fama venía con otras consecuencias, como el tiempo que no podía compartir con su padre. “La fama era la culpable de que no nos pudiéramos ir más de paseo, que no lo pudiera ver más, que no nos hiciera más cosas de magia, que no se pudiera quedar el 24, eso para mí se volvió un tema”, reveló.
