
El desarrollo del examen de Formación Sanitaria Especializada realizado el 24 de enero de 2026 presentó varias incidencias que afectaron directamente a los aspirantes, según denunció la Asociación MIR España. Entre los problemas detectados se incluyeron cuadernillos mal grapados, que impedían la lectura íntegra de las preguntas, así como defectos de maquetación, errores en la impresión, imágenes pixeladas o con resolución deficiente, y la falta de una revisión previa del material entregado. Como consecuencia de estas irregularidades, la Asociación remitió una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, en la que solicitó la realización de una auditoría externa, independiente y pública sobre todo el proceso, según informó el propio colectivo.
De acuerdo con lo expuesto por la Asociación MIR España y publicado en su comunicado, el proceso de Formación Sanitaria Especializada para el periodo 2025-2026 se ha caracterizado por una falta de transparencia en la gestión administrativa. En este contexto, relataron que se han producido retrasos, modificaciones de última hora, fallos técnicos y ausencia de información clara, lo cual, a su juicio, ha favorecido la incertidumbre entre los candidatos y una posible indefensión jurídica. Además, el colectivo señaló que la acumulación de estos episodios ha supuesto una pérdida objetiva de confianza en el sistema y afecta gravemente la percepción sobre la fiabilidad institucional del proceso.
El medio consignó que la Asociación advirtió sobre una tendencia a priorizar el aumento de plazas y números ofertados por encima de la calidad de la formación, la supervisión efectiva de los residentes y la ausencia de mecanismos sólidos que garanticen evaluaciones independientes y consecuencias concretas ante las irregularidades. Esta deriva, según detalló la entidad, ha llevado a una degradación institucional con pérdida de los estándares previstos de calidad, capacidad de anticipación y control en el proceso de acceso a la formación sanitaria.
La Asociación MIR España, según publicó el comunicado, denunció el volumen inusualmente elevado de consultas y quejas recibidas durante las semanas posteriores al inicio del proceso. Entre las inquietudes más reiteradas figuraron la confusión sobre la fecha real de la prueba, problemas de admisión, dudas sobre los plazos administrativos, la asignación de sedes y sobre las garantías jurídicas mínimas para los aspirantes. La organización también cuestionó la opacidad en torno al baremo académico empleado, cuya ponderación y verificación estaría afectada por errores, retrasos y carencia de información precisa.
Según el comunicado recogido por la Asociación MIR España, la organización exige la publicación íntegra de los resultados de la auditoría técnica, así como la intervención pública de los responsables gubernamentales para que expliquen ante la comunidad de aspirantes y la ciudadanía en general los motivos de los problemas detectados. Además, demanda la identificación y depuración de responsabilidades políticas y administrativas en función de las conclusiones de dicha auditoría, acompañada por la adopción de medidas correctoras verificables.
El colectivo solicita, explicó la fuente, el diseño de un calendario obligatorio y normativamente protegido que impida cambios unilaterales y establezca respuestas automáticas para mitigar cualquier incidencia futura, con el objetivo de devolver la certidumbre y la equidad al sistema. Asimismo, planteó la necesidad de suspender temporalmente cualquier reforma estructural relevante, como la descentralización del examen, la introducción de la prueba ECOE o nuevos cambios de gestión, hasta que exista un consenso técnico y social suficiente, estándares nacionales homogéneos y mecanismos de evaluación independientes.
En respuesta a la situación, la Asociación MIR España pidió al Ministerio de Sanidad una respuesta formal y escrita al registro de peticiones presentado. De ser necesario, requirió además la convocatoria urgente de una reunión técnica con los responsables del Ministerio para abordar directamente los problemas y elaborar mecanismos que permitan restaurar la confianza en el procedimiento de acceso a la Formación Sanitaria Especializada.
En palabras textuales del comunicado citado por la Asociación MIR España: “No podemos aceptar que un proceso que condiciona la vida profesional y personal de decenas de miles de médicos se gestione mediante improvisación estructural, opacidad administrativa y ausencia de responsabilidades. Exigimos rigor institucional, transparencia y respeto a quienes sostendrán el Sistema Nacional de Salud en los próximos años”, concluyó la organización, según reportó la fuente.
