
El debate en la Cámara Baja acerca del uso adecuado del voto telemático por permisos de paternidad se intensificó tras el señalamiento a José María Figaredo, diputado y secretario general del grupo parlamentario de Vox, por haber asistido a un acto político en Cubillos del Sil, en León, en la misma jornada en la que había justificado su ausencia presencial por motivos de cuidado familiar. Según informó Europa Press, la Mesa del Congreso resolvió llamar la atención a Figaredo como consecuencia directa de este episodio, en medio de cuestionamientos sobre potenciales abusos en la utilización de dichas autorizaciones para votar a distancia.
El origen de la reprimenda surgió de un escrito presentado por el grupo socialista, que acusó a Figaredo de realizar “un uso fraudulento del voto telemático”. El PSOE solicitó formalmente que no se le permitiera el uso de este mecanismo la próxima vez que solicitara ausentarse por paternidad, argumentando que la herramienta está pensada para que los parlamentarios puedan compatibilizar sus responsabilidades familiares con su labor representativa. Según publicó Europa Press, los socialistas recalcaron en su petición que el objetivo de la modalidad a distancia, específicamente en casos de baja por paternidad, radica en posibilitar el cuidado de los hijos en sus primeras etapas de vida, sin menoscabo de la igualdad de condiciones entre los diputados.
El medio Europa Press detalló que, durante el debate en la Mesa, los integrantes del órgano reconocieron la existencia de una tendencia al abuso de confianza respecto a las justificaciones para votar de forma remota. La situación de Figaredo no sería, según estas fuentes, un caso aislado. Se recordó también que Santiago Abascal, presidente de Vox, hizo uso del voto telemático por paternidad mientras realizaba un viaje a Estados Unidos para participar en una cumbre del Partido Republicano. Estas situaciones despertaron inquietud al interior de la Cámara sobre la integridad del sistema.
Aunque la Mesa decidió reprender al diputado de Vox, se rechazó la petición socialista de impedirle futuras autorizaciones para votar por paternidad. Europa Press consignó que los artículos reglamentarios del Congreso contemplan explícitamente el derecho a la baja y el voto telemático por este motivo, motivo por el cual el órgano de Gobierno afirmó que carece de margen normativo para restringir un derecho reconocido, aún en casos en que subsistan dudas respecto a la idoneidad del uso.
La controversia se amplió porque Vox históricamente se opuso a la reforma del Reglamento del Congreso, dispuesta en julio del año anterior, que amplió las causas por las que los diputados pueden acceder al voto no presencial. Según recordó Europa Press en base al escrito del PSOE, el partido rechazó la modificación y defendió la presencialidad en el desarrollo de la actividad parlamentaria.
En total, a José María Figaredo le restan cuatro semanas de permiso por paternidad que están amparadas por el reglamento y que, según confirmaron en la Mesa, no pueden ser revocadas salvo una modificación normativa. El suceso ha reavivado las discusiones sobre la confianza mutua entre los diputados y la necesidad de regulación para evitar situaciones que puedan considerarse inapropiadas o contrarias al espíritu de las autorizaciones especiales.
El debate pone bajo la lupa el equilibrio entre los deberes institucionales de los representantes y sus derechos personales, especialmente en el contexto de nuevas políticas de conciliación familiar implementadas en la legislatura. Europa Press apuntó que el episodio ha generado preocupación sobre el precedente que puedan sentar estas prácticas y el nivel de control institucional disponible para fiscalizar el cumplimiento de los fines de las bajas y los permisos especiales en el Congreso.
