En medio de la guerra en Medio Oriente, la relación entre Donald Trump y la OTAN permanece severamente afectada, un vínculo que, según los analistas, muestra signos de una fractura estructural profunda. En diálogo con LN+, Andrés Repetto sostuvo: “La relación entre Trump y la OTAN sigue muy golpeada, hay relaciones que deberían superar a los mandatarios de turno, más allá de las políticas que hagan los mandatarios”.
El escenario internacional presenta fracturas que superan el conflicto en Medio Oriente. Repetto definió el presente como la “era del caos” un periodo que cuenta con hechos que no ocurrían desde hace 80 años y citó datos del medio británico The Guardian sobre tensiones territoriales previas.
En enero, Dinamarca movilizó bolsas con sangre y explosivos hacia Groenlandia. El gobierno danés preparó la destrucción de las pistas de aterrizaje en la isla, una medida que respondió a las intenciones de Donald Trump sobre ese territorio y manifestó su interés por Groenlandia tras sus acciones contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
En este contexto, Repetto señaló: “Hay muchísimos frentes, pero en una guerra mundial que comenzó hace mucho, las paralelas se tocan. Es una frase que uso mucho porque todo está interconectado y mezclado.”

Tras la respuesta de Emiratos Árabes Unidos y Kuwait a los ataques iraníes, Repetto cuestionó el aporte militar real de estas naciones más allá de sus decisiones políticas y vinculó esta situación con la posición de la Argentina: “Lamentablemente la Argentina fue escenario dos veces de sufrir un ataque a nivel internacional o el terrorismo, en este caso, oficiado por Irán. Bueno, golpean cuando pueden, no solamente por alineamientos políticos“.
Discrepancias estratégicas sobre el futuro del régimen iraní
El complejo escenario de conflicto en Medio Oriente expone brechas profundas entre los objetivos de Washington y Tel Aviv. Según el análisis de Repetto, esta situación demuestra que los intereses de Estados Unidos e Israel quizás no sean los mismos en la región y sus discrepancias surgen a partir de los efectos de los ataques contra el territorio iraní.
El gobierno de Benjamín Netanyahu busca el desmoronamiento interno del régimen y según el gobierno israelí “lo están logrando”, mientras que la directora Nacional de Seguridad de Estados Unidos afirmó ayer que el sistema iraní recibió golpes pero sigue intacto.
“Ahí el tema de que los intereses quizás no sean los mismos en esta guerra para Estados Unidos e Israel”, señaló Repetto y planteó la incógnita sobre el despliegue de tropas terrestres norteamericanas en territorio iraní y la participación de Israel.
Asimismo, el mandatario israelí aseguró que Irán perdió la capacidad de enriquecer uranio y fabricar misiles pero la Guardia Revolucionaria Iraní contestó a Netanyahu de forma inmediata, ya que mantiene la capacidad para la producción de proyectiles y posee uranio enriquecido, un elemento que resulta vital para la construcción de una bomba atómica.