
El Ministerio de Sanidad iraní cifró en 336 los centros de salud y de atención de emergencias que han recibido daños a raíz de los recientes bombardeos, según recogió Al Yazira. De acuerdo con el balance oficial ofrecido por esta autoridad y difundido por la televisión panárabe, los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel desde el inicio de la campaña militar han provocado hasta el momento 2.076 muertos y más de 26.000 heridos en territorio iraní.
Según informó Al Yazira, el recuento comunicado por el Ministerio de Sanidad de Irán especifica que entre las víctimas mortales se encuentran 216 menores de edad, con una concentración significativa de niñas que asistían a la escuela de Minab, objetivo de un bombardeo durante el primer día de la operación militar. Entre el total de heridos, la misma fuente indicó que al menos 1.767 son menores.
Los ataques han tenido un impacto considerable sobre la infraestructura médica y la capacidad de respuesta sanitaria, detalló el Ministerio, ya que, además de los fallecidos y lesionados, cientos de sanitarios también figuran entre las víctimas. La afectación a los servicios de emergencia por la destrucción parcial o total de los establecimientos médicos ha dificultado la atención de la población afectada.
La ONG Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) comunicó a su vez que en las últimas 24 horas se han producido 701 ataques en el país, cifra que representa uno de los registros diarios más altos desde el inicio de la guerra. Según publicó HRANA, estos ataques derivaron en 173 nuevas muertes, que incluyen tanto bajas militares como civiles.
En el desglose de esas cifras, HRANA precisó que el 74% de las ofensivas se han registrado en Teherán, lo que evidencia una concentración de la violencia en la capital. Desde el 28 de febrero, cuando comenzaron los bombardeos, esta organización ha documentado un total de 3.461 decesos, entre ellos 1.551 civiles ─con 236 menores incluidos─, 1.208 militares y 702 personas cuya condición no ha podido ser clasificada.
Tal como publicó Al Yazira, la situación humanitaria presenta niveles críticos. La destrucción de infraestructura vital y el elevado número de heridos está suponiendo un reto mayor para los servicios sanitarios y de emergencia en todo el país. Los grupos de derechos humanos y las fuentes oficiales han coincidido en identificar a la población civil, particularmente a los menores, como la franja más afectada, buscando generar conciencia internacional sobre la magnitud de la tragedia y la necesidad de apoyo.
A medida que el número de ataques diarios se mantiene elevado y la capacidad de respuesta se ve limitada por la infraestructura dañada, las organizaciones humanitarias siguen actualizando el balance de afectados y fallecidos. De acuerdo con HRANA, la suma de las víctimas sigue en ascenso, mientras persisten las hostilidades en diversos puntos del país, con especial incidencia en la capital iraní.

El Ministerio de Sanidad iraní cifró en 336 los centros de salud y de atención de emergencias que han recibido daños a raíz de los recientes bombardeos, según recogió Al Yazira. De acuerdo con el balance oficial ofrecido por esta autoridad y difundido por la televisión panárabe, los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel desde el inicio de la campaña militar han provocado hasta el momento 2.076 muertos y más de 26.000 heridos en territorio iraní.
Según informó Al Yazira, el recuento comunicado por el Ministerio de Sanidad de Irán especifica que entre las víctimas mortales se encuentran 216 menores de edad, con una concentración significativa de niñas que asistían a la escuela de Minab, objetivo de un bombardeo durante el primer día de la operación militar. Entre el total de heridos, la misma fuente indicó que al menos 1.767 son menores.
Los ataques han tenido un impacto considerable sobre la infraestructura médica y la capacidad de respuesta sanitaria, detalló el Ministerio, ya que, además de los fallecidos y lesionados, cientos de sanitarios también figuran entre las víctimas. La afectación a los servicios de emergencia por la destrucción parcial o total de los establecimientos médicos ha dificultado la atención de la población afectada.
La ONG Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) comunicó a su vez que en las últimas 24 horas se han producido 701 ataques en el país, cifra que representa uno de los registros diarios más altos desde el inicio de la guerra. Según publicó HRANA, estos ataques derivaron en 173 nuevas muertes, que incluyen tanto bajas militares como civiles.
En el desglose de esas cifras, HRANA precisó que el 74% de las ofensivas se han registrado en Teherán, lo que evidencia una concentración de la violencia en la capital. Desde el 28 de febrero, cuando comenzaron los bombardeos, esta organización ha documentado un total de 3.461 decesos, entre ellos 1.551 civiles ─con 236 menores incluidos─, 1.208 militares y 702 personas cuya condición no ha podido ser clasificada.
Tal como publicó Al Yazira, la situación humanitaria presenta niveles críticos. La destrucción de infraestructura vital y el elevado número de heridos está suponiendo un reto mayor para los servicios sanitarios y de emergencia en todo el país. Los grupos de derechos humanos y las fuentes oficiales han coincidido en identificar a la población civil, particularmente a los menores, como la franja más afectada, buscando generar conciencia internacional sobre la magnitud de la tragedia y la necesidad de apoyo.
A medida que el número de ataques diarios se mantiene elevado y la capacidad de respuesta se ve limitada por la infraestructura dañada, las organizaciones humanitarias siguen actualizando el balance de afectados y fallecidos. De acuerdo con HRANA, la suma de las víctimas sigue en ascenso, mientras persisten las hostilidades en diversos puntos del país, con especial incidencia en la capital iraní.
