Edo Costantini. Entramos a la divertida fiesta por sus 50 años: todos los detalles y las fotos de un party ochentoso

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Fue una gran celebración, de esas inolvidables. Acompañado por su mujer, la artista Delfina Braun (46), familiares y amigos de toda la vida, Eduardo “Edo” Costantini festejó su cumpleaños número 50. Fue el 26 de marzo y un jueves, el día preferido de Edo para las celebraciones. Y no fue en los Estados Unidos, donde vive desde hace catorce años, sino en la Argentina. “Hace diez años nos mudamos con Delfina a un lugar aislado y tranquilo, que nos conecta con la naturaleza y con el silencio –cuenta Edo–. Pero, a la vez, me encanta celebrar y ¡qué mejor que romper ese silencio con una fiesta con amigos, buena música y baile hasta el amanecer!”.

–¿Cómo se organizó?

-Fue una mezcla de espontaneidad y de estrés, pero de gran diversión [Se ríe]. ¡Mucha gente se puso la diez con esta fiesta! Elina [Costantini, la mujer de su padre, Eduardo] la organizó y dio en el clavo con el lugar: conocí al equipo de Costa 7070 de Pablo Dabas y fue increíble.

Edo y su mujer, Delfina, con outfit ochentoso. “Eran las cinco de la tarde del jueves y aún no tenía qué ponerme”, cuenta Edo, divertido. Fue Laurencio Adot quien les recomendó ir a Juan Pérez. Allí, Delfina descubrió los pantalones de lentejuelas onda disco y luego sumaron una camisa. El look de ella, también con brillos, fue del mismo local especializado en prendas vintage Acá, un plano más amplio de la imagen de la apertura:  a la izquierda, la artista Delfina Braun, la mujer de Edo; a la derecha, su padre, Eduardo Costantini, y su mujer, ElinaLa invitación, diseñada y protagonizada por el mismísimo Edo

¿Cómo recibiste los 50?

–Con gratitud. Hace tiempo empecé una búsqueda profunda y hoy estoy viendo la materialización de ese camino. Cada día, me siento frente al piano para estudiar música o escribir canciones [Edo tiene varios álbumes, uno de los últimos es Silencio]. Lo mismo con la fotografía: mis trabajos son el resultado de recorrer los bosques de las afueras de Nueva York. Caminar, mirar y prestar atención son parte de una práctica diaria que alimenta mi proceso creativo [la obra de Edo ha sido presentada con gran éxito en salas de prestigio internacional, como la exhibición que hizo en el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói, en Río de Janeiro, el año pasado. “Winter Solstice: seeds of nothingness” –una serie de fotografías, dibujos y esculturas en bronce, videos y música inspirada en el bosque del Upstate New York y que realizó en colaboración con su mujer, Delfina, y con su sobrina Delfina Muniz Barreto– puede verse hasta mayo en la Galería Praxis, en Nueva York]. Hoy, a los 50, puedo decir que no podría encarar nada que no me haga crecer espiritualmente.

–¿Y en lo personal?

–Muy feliz de estar enamorado de Delfina. Así como vivir en Nueva York fue formativo en lo profesional –me dio foco y disciplina–, me permitió construir una vida cercana con mi familia. Con Delfina, estamos juntos desde hace veinte años: nos acompañamos y nos admiramos. Compartimos una sensibilidad y una mi rada. Me hace muy feliz el amor de mis cinco hijos: Camila (30, que es fruto de su primer matrimonio con la artista plástica Agustina Picasso), Lucio (16), Theo (15), Otto (8) y Río (3). Ser padre es un aprendizaje constante… y ser abuelo ni te cuento. Tengo tres nietos: Vicente, Athena y Francis Dakota [son hijos de Camila, que vive en Los Ángeles; Francis nació el mes pasado). Otto y Vicente tienen la misma edad: verlos jugar juntos es divertidísimo. Y no puedo estar más que agradecido por poder seguir disfrutando de mis padres y de mis hermanos. Así como el viernes fue la fiesta con amigos, el viernes [estrictamente, Edo cumple el 27 de marzo], mi mamá armó en su casa una comida con hermanos, tíos y primos.

Edo y la vestuarista Catalina Rodríguez 
LoredoLaurencio Adot y Damián RomeroEl artista Benito Laren, con Marcela Fernanda RetamarBenicio Mutti Spinetta, el hijo de Catarina Spinetta y Nahuel Mutti, con los tragos de Inés De Los Santos

¿Pediste los deseos después del “feliz cumpleaños”?

–Sí. Pero como los deseos no se dicen [se ríe], te digo que los 50 me llegan con mucha fuerza para seguir creando y emprendiendo. En este momento, estoy dedicándole mi tiempo a KOLAPSE, una plataforma que lancé para reconectar con uno mismo, con otros y con el entorno en estos tiempos tan difíciles: reúne contenidos y experiencias que buscan generar un impacto positivo combinando disciplinas, como arte música bienestar y pensamiento contemporáneo. En agosto, inauguraré una muestra de arte con música en vivo para una galería de Maine, Estados Unidos. Y, dentro de poco, anunciaré un proyecto inmobiliario. Me gustaría, por ejemplo, hacer música para películas y visitar más seguido la Argentina y, quizás, exhibir mi trabajo en galerías de acá.

La ex Leona y emprendedora Roberta WertheinLa artista y DJ Amada LoverCon sus amigos de toda la vida, Martín de las Carreras, Roberto “Roby” Martínez –que ayudó a Edo con las invitaciones– e Ignacio del CarrilEl diseñador de muebles Eugenio Aguirre y Soledad Costantini, hermana del cumpleañero, 
charlando con Facundo De Falco, director de Tienda Malba

–¿Cuál fue el mejor regalo que te hicieron?

–El encuentro con familia y amigos. El mejor regalo fue su presencia. En estos días que estuve en Buenos Aires, jugué al tenis con amigos y compartí asados con familia, llevé a mis hijos por primera vez al Colón y también a ver jugar a Boca en la Bombonera… Si bien el broche de oro fue la fiesta del jueves, los demás días también fueron una gran celebración.

Carlos Cárcano, que es amigo de Edo desde 
cuando iban al colegio y jugaban al rugby, y su 
mujer, María CorderoEdo, con el financista Federico Cinque y su mujer, Soledad SerranoRoberto “Roby” Martínez, Delfina Muniz Barreto, Delfina Braun, Edo y Ximena Alfaro“Disfruto mucho de la música y de los encuentros con amigos.  Me encanta pasarla bien y bailar”, asegura Edo. Acá, junto con Fionna, la DJ que musicalizó la fiestaEl cumpleañero, con su mujer, Delfina Braun, Elina y Eduardo CostantiniUna postal de “Winter Solstice: Seeds of Nothingness”, la muestra colaborativa que Edo está presentando junto con su mujer, la artista Delfina Braun, y con su sobrina, la arquitecta 
Delfina Muniz Barreto en la Galería Praxis, en 
Chelsea, Nueva YorkAlgunas de las fotografías tomadas por Edo en los bosques de los alrededores de Nueva York: Realizados en bronce, estos cuadros fueron realizados por Agustina Braun (están inspirados en dibujos que ella hizo) y forman parte de la muestra colectiva que se exhibe hasta mayo en PraxisLa tapa de revista ¡Hola! de esta semana

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