Courtney Love vivió durante años con una duda gigante que involucraba a una de las estrellas más importantes de todos los tiempos: Marlon Brando: la cantante llegó a estar convencida de que el protagonista de El Padrino y Un tranvía llamado deseo era su abuelo.
La líder de la banda Hole, de 61 años, declaró el miércoles en el podcast The Magnificent Others de Billy Corgan que durante mucho tiempo creyó que el legendario actor era su abuelo. Sus dudas tenían fundamento: según ella explicó, Brando tuvo un romance de una noche con su abuela, la novelista Paula Fox.

Hace algunos años, Love se obsesionó con conocerlo. Quizá creía que si lo tenía enfrente, podría ver si algún gesto, algún movimiento o alguna facción le resultara familiar. Entonces, decidió aprovechar su amistad con Warren Beatty, que en ese momento era vecino de Brando. “Realmente lo presioné para que organizara una reunión con él”, reconoció.
“Le dije a Warren: ‘Solo quiero conocerlo. No quiero nada de Marlon Brando’”, aseguró haberle dicho a Beatty. Y después de una primera gestión, el protagonista de Dick Tracy le informó: “Marlon quiere que le dejes asentado por escrito que no querés nada de él”. Siempre según el relato de la viuda de Kurt Cobain, ella aceptó la condición; de puño y letra, anotó que su intención era solo reunirse con el.
Y entonces sí, al actor de Último tango en París accedió a recibirla en su casa. Y aquel encuentro, lejos de ser amable, terminó siendo realmente incómodo. “Cuando lo conocí, me pareció sumamente repulsivo. Pensé: ‘Oh, debo estar emparentada con este tipo’”, contó la intérprete de “Celebrity Skin”.
En un momento dado, Love pidió permiso para pasar al baño y echó un vistazo a su cepillo de dientes, sabiendo que podría robárselo fácilmente y usarlo para realizar una prueba de ADN y descubrir así si Brando formaba parte de su linaje.
Sin embargo, decidió no hacerlo. “No. Ni hablar. Quizás soy demasiado feminista, pero pensé: ‘No necesito tu apellido’. Así me sentí”, indicó. “Además, le había dado mi palabra. Pero me alegro de no haberlo hecho porque resultó que ni siquiera era mi abuelo, así que ahí está la gracia”, agregó.
Aun así, Love bromeó diciendo: “Si me hubieses conocido antes de mi primera rinoplastia, hubieras notado que me parezco un poco a Marlon Brando”.
Marlon Brando reconoció oficialmente a 11 hijos, algunos biológicos, otros adoptados. Christian (fallecido en 2008) era fruto de su relación con Anna Kashfi. Su vida fue trágica, y estuvo implicado en la muerte del novio de su hermana. Miko y Rebecca nacieron fruto de su relación con la actriz Movita Castaneda.

Por otro lado, con Tarita Teripaia, su compañera de elenco en Motín a bordo concibió a Simon Teihotu y Tarita Cheyenne, quien se suicidó tras la muerte de su pareja, en 1995.
Después, nacieron Ninna Priscilla (en 1989), Myles Jonathan (en 1992) y Timothy Gahan, fruto de su romance con su ama de llaves, Maria Cristina Ruiz.
En cuanto a sus hijos adoptivos, en 1972 se hizo cargo de Petra, hija de Caroline Barrett, su asistente. Cinco años más tarde, se convirtió legalmente en padre de Maimiti, hija de Tarita Teriipaia. En 1982, hizo lo mismo como Raiatua, sobrina de la misma mujer.

Aunque se mencionan comúnmente 11 hijos, algunos biógrafos sugieren que pudo tener más descendientes sin reconocer oficialmente. Su familia fue descrita como una red extensa y a veces desconectada, según el propio Christian Brando.
Love no reveló la identidad de su abuelo, pero señaló que resultó ser un hombre muy alto. Tanto Fox, que falleció en 2017 a los 93 años, como Brando vivieron con la reconocida profesora de actuación Stella Adler a principios de la década de 1940, cuando Fox concibió a la madre de Love, la también escritora Linda Carroll.

Más tarde, dio a Carroll, que ahora tiene 81 años, en adopción, y Love no se enteró hasta la edad adulta de que Fox era su abuela biológica. Abuela y nieta se vieron solo una vez, y este encuentro también, según recordó la cantante, fue muy tenso. “¡Es horrible! ¡Es terrible!“, escribió Fox refiriéndose a la viuda de Kurt Cobain, en un artículo publicado en The Observer en 2013. “Me reuní con ella durante una hora, y esa hora fue como una hora en el bolsillo del diablo, para ambas… No quiero ser cruel», resumió.
Mientras tanto, la cantante calificó de “impactante e inexplicable” la “absoluta aversión” que Fox siente por ella.