La abogada santiagueña Agostina Páez opinó este lunes por la noche sobre el video que se filtró de su padre, Mariano Páez, haciendo gestos de mono y jactándose de ser un “empresario, millonario, usurero y narco privado”. “Lo que hizo es un horror, una vergüenza“, expresó la joven 29 años, que pasó cas tres meses en Río de Janeiro acusada por la Justicia brasileña por haber realizado gestos similares a la salida de un bar.
Consultada sobre la filtración del video, Páez señaló: “El día del video en donde se lo ve a mi padre haciendo esos gestos… Yo apenas había llegado a la Argentina”. “Casi me muero [al verlos]. Fue una vergüenza total“, reconoció la abogada.

En las últimas horas, a raíz de la difusión del video, la querella citó en el expediente el clip viral de Mariano Páez, con el objetivo de justificar una indemnización mayor para las víctimas. Las imágenes fueron utilizadas para reclamar a la familia un resarcimiento de poco más de US$150.000, según los alegatos finales presentados este lunes y a los que tuvo acceso LA NACION.
“No entiendo cómo, sabiendo lo mal que lo pasé, él mismo haga eso”, relató Páez en diálogo con el periodista Diego Sehinkman en TN. Luego, al realizar una semblanza de su padre, manifestó: “Mi papá estaba borracho, eso es algo habitual en él”.
En el intercambio, la abogada reconoció que su padre “tiene muchos enemigos” y que “muchas veces yo actué como si fuera la madre de él”. “No vengo de una familia racista, pero es mi padre, y es lo que me tocó”, remató la mujer santiagueña.
“No soy millonaria”
En otro tramo de la entrevista, Páez hizo alusión a su situación económica. “Yo no soy millonaria, trabajo de forma independiente”, indicó. Respecto a su padre, apuntó: “Él tiene una empresa de colectivos en La Banda, una empresa chica a la que ahora le va muy mal”.
Al hacer un análisis retrospectivo de sus gestos racistas, Páez dijo: “Recapacité y me di cuenta que estuve mal. Es más, hasta me puse a estudiar el contexto histórico de Brasil”.
Luego marcó que la actitud de sus compatriotas ante su detención en Río de Janeiro, la sorprendió. “La reacción de los argentinos me llama un poco la atención, veo que hay mucha hipocresía que salieron a atacarme diciéndome cosas aún más graves de lo que fueron mis gestos”, señaló.

“Desde que el día que me detuvieron que estoy con tratamiento psicológico, tratando de sobrellevar todo esto. Sigo mal, pero tratando de tomarlo con mas calma”, confesó Páez.
Un bar con reseñas negativas
En su visita a TN, la joven de 29 años que fue grabada mientras realizaba gestos que imitaban los movimientos de un mono dirigidos a empleados de un bar en Ipanema se refirió a dicho establecimiento.
“Luego de mi detención, con mi abogada nos pusimos a ver las reseñas de Google y vimos que había más de 100 comentarios de gente a la que también le quisieron cobrar de más“, relató Páez.
Sobre lo ocurrido en el interior del bar, la abogada aseguró que “en los videos de las cámaras de seguridad del lugar no se me ve hablando con nadie: yo estaba enojada pero no estaba alterada”.
En referencia a las amigas de Páez, a quienes también se las ve en la grabación, la abogada sostuvo: “Ellas jamás me juzgaron por todo lo ocurrido, es más, me cuidan y no me señalan”.
La situación legal de Páez
La abogada de Agostina Páez, Carla Junqueira, analizó el impacto de los gestos racistas del padre de su clienta, que se conocieron en el marco de un video que se hizo viral, y admitió “estar preocupada”.
En el video que comenzó a circular el fin de semana, el empresario Mariano Páez realizó gestos similares a los de un mono, los mismos por los que la santiagueña de 29 años fue imputada y detenida.
Consultada sobre los efectos que esto puede tener en la causa, sostuvo en LN+: “Estoy preocupada, porque eso no debería impactar en el caso, pero sabemos que va a ser usado por la querella para pedir un aumento de pena”.
Si bien en otro tramo de la entrevista aclaró que este material “no debería” ser incluido o utilizado, porque “está cerrada la fase probatoria”, no dudó de que lo van a hacer. “La querella va a usar esto; se van a prender de cualquier cosa para pedir más”.
