Un solo programa sirvió para que su nombre y su rostro fueran conocidos en todo el mundo. Y si bien nunca dejó de trabajar en los medios, aquel personaje que interpretó durante una década en esa serie icónica sigue ocupando un lugar muy especial en su carrera y en su vida. Quizás por eso, en su nuevo libro biográfico, I Choose Me: Chasing Joy, Finding Purpose, and Embracing Reinvention, Jennie Garth le dedica varios capítulos.

En sus memorias, que salen a la venta el 14 de abril en los Estados Unidos, relata los desafíos de lidiar con tramas difíciles en Beverly Hills, 90210 mientras maduraba en la vida real. Y. por supuesto, aborda varios de los rumores que vienen circulando desde los años 90: su violenta rivalidad con Shannen Doherty y sus pasionales romances con Luke Perry y Jason Priestley, incluidos.
A propósito de la presentación de su libro, la actriz brindó una extensa entrevista a People y confesó: “Creo que Luke fue mi primer amor verdadero. Me resultaba difícil diferenciar entre los sentimientos de Kelly, mi personaje, y los míos. Sentía celos hacia todas las estrellas invitadas con las que Perry coqueteaba. Ahora, mirando hacia atrás, pienso: ‘Eras igual que cualquier otra chica del mundo: todas lo imaginaban como su primer amor verdadero’”, señaló, entre risas.

“Todos imaginaban que era mi primer amor verdadero. Pero la verdad es que era confuso. A veces todo se volvía un poco borroso. Había muchas conversaciones y momentos íntimos entre estos dos personajes, y creo que me dejé llevar y me permití pensar que era real”, confesó. Aun así, ella afirmó: “Sigo creyendo que había algo real entre nosotros. Teníamos una relación muy especial”.
En su libro, escribe sobre sus besos prolongados y sus caricias cariñosas: “Cuando Kelly se enamoraba de Dylan, yo me enamoraba de Luke”, explicó. A su vez, aseguró que la relación no terminó cuando el programa dejó de emitirse en el año 2000, pero su amor por Luke se fue desvaneciendo a medida que la vida real se imponía.
“Toda esa confusión desapareció para mí, porque él se casó y yo me casé, y nos hicimos muy buenos amigos. Y eso fue solo un sueño tonto. Pero mi yo adolescente realmente lo creyó”, indicó la actriz.

Cuando Perry falleció de un derrame cerebral a los 52 años en 2019, Garth sintió un profundo dolor. “La pérdida de Luke me conmovió profundamente. Me sentí paralizada, incapaz y sin ganas de hablar. Era demasiado difícil de comprender, demasiado devastador para aceptar”, escribió en sus memorias.
Garth, de 54 años, tiene tres hijas con su exmarido Peter Facinelli, de quien se separó en marzo de 2012, tras 11 años de matrimonio. Tres años después, volvió a pasar por el altar con el actor Dave Abrams. Sin embargo, la actriz aseguró que la historia de su personaje influyó en su propia visión sobre el amor. “Tuvo un gran impacto en mi visión del amor y las relaciones. Kelly se vio envuelta en muchos triángulos amorosos. E incluso Brandon (Priestley) terminó siéndole infiel a Kelly. ¡Precisamente Brandon Walsh! Así que recibí muchos mensajes de que ‘amar es arriesgado, es peligroso amar a alguien’. Por eso, viví mi vida con mucha cautela en el mundo de las relaciones. Hasta que descubrí que eso tampoco me funcionaba a mí”, explicó.
Si bien Kelly Taylor y Brandon Walsh tuvieron una fuerte conexión amorosa, podría decirse lo contrario de los actores que los interpretaron. A pesar de que muchas veces se insinuó que vivieron un fugaz y apasionado romance mientras rodaban la serie, la actriz asegura que su relación con Priestly fue “estrictamente profesional”.

“Nunca nos besamos fuera de cámara. Él y yo somos muy unidos. Somos como hermanos. Nos queremos muchísimo, pero no, la pasión era exclusiva de Brandon y Kelly”, añadió.
Con respecto a su comentada rivalidad con Shannen Doherty -Brenda Walsh en la tira- Garth aseguró que fue real, y que con el tiempo llegó a arrepentirse de eso. “Creo que las dos estábamos en la misma situación, realmente en el centro de atención, y nuestros personajes fueron escritos para ser rivales”, explicó la actriz.
Y agregó: “Eso se reflejó en los medios de comunicación, en la audiencia y, posteriormente, en la percepción que el mundo tenía de nuestra relación. Y eso, a su vez, fue confuso para nosotras, creo”.
“Me da vergüenza decirlo, pero el otro día estaba mirando una revista Teen Bop, viendo fotos antiguas, y vi una página que decía: ‘Oh, Jennie Garth, una vida estupenda, valores del Medio Oeste. ¡Qué encanto!’, y luego di vuelta la página y decía: ‘Únete al club de fans de ‘Odio a Brenda’. Y entonces me di cuenta de que no éramos solo nosotras. Esta energía nos llegaba de todas partes y nos enfrentaba a la una con la otra”, reveló.

“Me di cuenta de lo terrible que fue, de lo terrible que fue ponernos en esa situación. Nadie nos guiaba. Nadie recibía terapia entonces. Nadie hablaba con nosotros sobre las cosas. Simplemente nos las arreglábamos solas”, reflexionó. Y añadió: “Estábamos haciendo lo mejor que podíamos. Y a veces las mujeres fuertes chocan, sobre todo cuando son jóvenes y no tienen mucha educación sobre la amistad y su importancia”.
Garth llegó a entender con el tiempo que ella y Doherty eran más parecidas de lo que creían. “Ella era Aries, yo soy Aries. Ella estaba muy unida a su familia y muy pendiente de los problemas de salud de su padre. Yo también estaba pasando por lo mismo al mismo tiempo, y había muchas cosas sucediendo, cosas de adultos que nos afectaban a ambas, pero la atención de los medios puso la rivalidad en primer plano, más que la amistad y la admiración que realmente sentíamos la una por la otra”, indicó.
A su vez, señaló que todavía le cuesta creer que Doherty, fallecida en 2004 a los 54 años víctima del cáncer, ya no esté en este mundo. “Al final, nos teníamos un gran respeto mutuo como mujeres fuertes que hemos perdurado en esta industria. Y ella me enseñó mucho. Me enseñó muchas cosas valiosas sobre ser fuerte, defenderme y alzar la voz. Y siempre le estaré agradecida a ella y a la relación que tuvimos”, expresó.
