Ciudad de México, 12 abr (EFE).- La Iglesia católica mexicana criticó este domingo la iniciativa de ley presentada en el Senado mexicano para redefinir la ‘muerte digna’.
Agregó que con este concepto se busca aceptar que «darle muerte a una persona con una enfermedad terminal o degenerativa forma parte de su ‘dignidad'».
«Esto es un sofisma, que tiende a promoverse, argumentando que una vida con sufrimiento, no es una vida digna. Sin embargo, desde el punto de vista ontológico, toda vida es digna por sí misma, sin importar las circunstancias por las que se esté atravesando», apuntó la Arquidiócesis de México en su editorial del semanario Desde la fe.
«Así pues, toda persona es digna por sí misma, y tiene derecho a conservar su vida. Podríamos inferir que toda persona tiene derecho a que se le busque una vida digna, en lugar de una ‘muerte digna'», añadió.
La paciente con enfermedad terminal y activista Samara Martínez es quien impulsa en el Senado mexicano la ‘Ley Trasciende» para legalizar la eutanasia.
La iniciativa busca despenalizar la ayuda médica para morir dignamente ante padecimientos irreversibles.
El órgano católico refirió que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México se ha pronunciado en el sentido de que la «muerte digna» no forzosamente conlleva a la eutanasia y al suicidio asistido, «sino que, conforme a los estudios correspondientes y los tratados internacionales, se refiere al bien morir, y no a una muerte rápida, anticipada o provocada».
Mientras que la Comisión Nacional de Bioética también se ha pronunciado en el sentido de que «el bien morir implica acompañar a la persona en proceso de enfermedad terminal con los cuidados paliativos necesarios para eliminar el dolor que sufre».
«Está comprobado que cuando una persona con una enfermedad puede eliminar el sufrimiento y el dolor, en lo que menos piensa es en morir; debemos luchar por eliminar el dolor, no al doliente», finalizó la Iglesia católica mexicana.
La iniciativa que transita una etapa vital en el Senado mexicano cumplirá el 16 de abril un diálogo que encabeza Samara Martínez.
El próximo 23 de abril se realizará un conversatorio en el Senado con mesas de discusión especializadas en aspectos médicos, jurídicos y la perspectiva de pacientes y cuidadores.
El objetivo, ha dicho Martínez, es obtener el dictamen antes del 30 de abril para que la iniciativa avance al siguiente periodo legislativo.
Según datos de 2023, solo el 5 % de los pacientes terminales tienen acceso a cuidados paliativos en México.
Hasta ahora, 20 de los 32 estados de México -incluida la capital- cuentan con leyes de voluntad anticipada, también llamada eutanasia pasiva, que permiten al paciente rechazar tratamientos médicos en momentos críticos. EFE
Ciudad de México, 12 abr (EFE).- La Iglesia católica mexicana criticó este domingo la iniciativa de ley presentada en el Senado mexicano para redefinir la ‘muerte digna’.
Agregó que con este concepto se busca aceptar que «darle muerte a una persona con una enfermedad terminal o degenerativa forma parte de su ‘dignidad'».
«Esto es un sofisma, que tiende a promoverse, argumentando que una vida con sufrimiento, no es una vida digna. Sin embargo, desde el punto de vista ontológico, toda vida es digna por sí misma, sin importar las circunstancias por las que se esté atravesando», apuntó la Arquidiócesis de México en su editorial del semanario Desde la fe.
«Así pues, toda persona es digna por sí misma, y tiene derecho a conservar su vida. Podríamos inferir que toda persona tiene derecho a que se le busque una vida digna, en lugar de una ‘muerte digna'», añadió.
La paciente con enfermedad terminal y activista Samara Martínez es quien impulsa en el Senado mexicano la ‘Ley Trasciende» para legalizar la eutanasia.
La iniciativa busca despenalizar la ayuda médica para morir dignamente ante padecimientos irreversibles.
El órgano católico refirió que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México se ha pronunciado en el sentido de que la «muerte digna» no forzosamente conlleva a la eutanasia y al suicidio asistido, «sino que, conforme a los estudios correspondientes y los tratados internacionales, se refiere al bien morir, y no a una muerte rápida, anticipada o provocada».
Mientras que la Comisión Nacional de Bioética también se ha pronunciado en el sentido de que «el bien morir implica acompañar a la persona en proceso de enfermedad terminal con los cuidados paliativos necesarios para eliminar el dolor que sufre».
«Está comprobado que cuando una persona con una enfermedad puede eliminar el sufrimiento y el dolor, en lo que menos piensa es en morir; debemos luchar por eliminar el dolor, no al doliente», finalizó la Iglesia católica mexicana.
La iniciativa que transita una etapa vital en el Senado mexicano cumplirá el 16 de abril un diálogo que encabeza Samara Martínez.
El próximo 23 de abril se realizará un conversatorio en el Senado con mesas de discusión especializadas en aspectos médicos, jurídicos y la perspectiva de pacientes y cuidadores.
El objetivo, ha dicho Martínez, es obtener el dictamen antes del 30 de abril para que la iniciativa avance al siguiente periodo legislativo.
Según datos de 2023, solo el 5 % de los pacientes terminales tienen acceso a cuidados paliativos en México.
Hasta ahora, 20 de los 32 estados de México -incluida la capital- cuentan con leyes de voluntad anticipada, también llamada eutanasia pasiva, que permiten al paciente rechazar tratamientos médicos en momentos críticos. EFE