Mientras avanza la iniciativa de Donald Trump para extender el muro fronterizo y fortalecer las barreras fluviales contra la inmigración, estadounidenses que viven cerca de la frontera con México expresaron su preocupación. Desde residentes aledaños hasta expertos, hay críticas sobre la iniciativa y sus efectos.
Reclamos en Texas por el muro de Donald Trump: impacto en propiedades privadas en la frontera con México
La iniciativa fue comunicada por las autoridades estadounidenses en las últimas semanas. El plan de la administración engloba dos focos: la construcción de un muro en nuevos tramos de la frontera y la colocación de barreras fluviales.

Con el objetivo de persuadir y evitar la inmigración de extranjeros indocumentados, EE.UU. avanza sobre el terreno de la frontera y busca tener el mayor grado de control posible.
En ese contexto, algunos residentes del lado estadounidense de la frontera no están contentos. Según le contó a El País, Elsa Hull, quien vive en San Ygnacio, condado de Zapata ubicado en el sur de Texas, mantiene una lucha diaria para evitar que los topógrafos se metan en su propiedad.
La mujer tiene tres acres de tierra (poco más de 1,2 hectáreas), donde además de vivir construyó un santuario de aves. Sin embargo, la ampliación del muro amenaza con meterse en su propiedad.
Dado que su terreno se encuentra en las cercanías al Río Grande, el muro de la administración Trump estaría prácticamente junto a su propiedad, al punto que la zona de vigilancia de las autoridades podría extenderse hasta su patio o incluso el interior de su vivienda.

Algo parecido vive Ricardo De Anda, quien vive en la ciudad de Laredo. En su caso, el residente de Texas sabe que el gobierno de EE.UU. necesita parte de su terreno para construir el muro.
El hombre aseguró a El País que espera por una oferta para que lo compren y manifestó que no tiene problema en demandar si no llegan a un acuerdo y debe defender su tierra en la Justicia.
Expertos advierten riesgos de las boyas en el Río Grande impulsadas por el gobierno de Donald Trump
Como parte de su operación de control de la frontera con México, EE.UU. también avanza en la colocación de nuevas boyas en el Río Grande.
De acuerdo con un informe de NPR, la barrera marítima para proteger la entrada al territorio estadounidense recibió múltiples críticas de especialistas. Una de ellas fue Bekah Hinojosa, cofundadora de la Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas.
En su caso, Hinojosa alertó por el riesgo ambiental y el daño al entorno natural que significa la colocación de las boyas.
Por su parte, Mark Tompkins, especialista contratado por un grupo ambientalista de Laredo, dijo que el principal riesgo es que se suelten. «Si algunas secciones de estas cadenas de boyas se sueltan y luego se enganchan en un puente o en una sección del muro, entonces tendríamos problemas serios”, indicó.
Impacto ambiental del muro en el Parque Nacional Big Bend y preocupación por el turismo en Texas
Mientras avanza el proyecto y al igual que con las boyas del Río Grande, la ampliación del muro también generó cuestionamientos ambientales.
Según The Washington Post, los residentes manifestaron que la estructura dañará un paisaje considerado sagrado. Además, aseguraron que la medida traerá consecuencias al turismo de la zona.
