El Gobierno autorizó el ingreso de tropas estadounidenses para hacer ejercicios militares en la Argentina. Lo hizo a través del Decreto 264/2026, publicado en el Boletín Oficial este viernes 17 de abril. Estas llegarán en el portaaviones USS “Nimitz” y el destructor USS “Gridley”, que desde marzo llevan haciendo una gira por América Latina bajo el nombre de Southern Seas 2026.

“Autorízase el despliegue de medios y personal de fuerzas nacionales para la ejecución del Ejercicio “PASSEX” a llevarse a cabo en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de la República Argentina entre los días 26 y 30 de abril de 2026”, detalla el artículo 2 de la normativa mencionada.
Se trata de “un ejercicio de oportunidad que surge de acuerdos bilaterales en los cuales se establece la intención de realizar ejercicios básicos de adiestramiento naval en ocasión de que una unidad de guerra extranjera efectúe eventualmente un pasaje por el litoral marítimo argentino durante su traslado”. La actividad es de “mediana complejidad” que contribuye a “incrementar la interoperabilidad y la confianza mutua”.
Tomará lugar entre el 26 y el 30 de abril. Por parte de la nuestro país, participarán el destructor A.R.A. La Argentina y la corbeta A.R.A. Rosales.
Así es el portaaviones USS “Nimitz”

El USS Nimitz es el portaaviones más antiguo en servicio activo de la Fuerza Naval estadounidense. Su nombre es un tributo al almirante Chester William Nimitz, figura central en la victoria del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.
Se trata de un coloso de propulsión nuclear que entró en servicio en 1975. Es considerado un símbolo del poderío militar estadounidense del último medio siglo. Su historial incluye la participación en la Guerra del Golfo (1991) y las invasiones a Afganistán (2001) e Iraq (2003).
Desde el punto de vista técnico, el buque (identificado como CVN-68) es una pieza de ingeniería imponente. Posee una eslora de 332 metros y un desplazamiento de 87.900 toneladas.
Su planta motriz consta de dos reactores nucleares que le permiten alcanzar velocidades superiores a los 30 nudos y le otorgan una autonomía operativa virtualmente infinita.
El costo estimado de construcción de este tipo de naves asciende a los 4500 millones de dólares.
A bordo del portaviones convive una dotación de 5000 efectivos que operan un ala de combate de más de 65 aeronaves. Entre los modelos que integran el Ala Aérea Embarcada (CVW) 17 se destacan los cazabombarderos F/A-18E/F Super Hornets y los aviones de guerra electrónica EA-18G Growlers. La fuerza se completa con escuadrones de helicópteros MH-60R/S Seahawks, naves de apoyo logístico C-2A Greyhounds y sistemas de defensa con cañones y misiles antiaéreos.
El USS Nimitz transita por sus últimos meses útiles. La Armada tenía previsto su retiro para este año, tras su traslado desde la base de Kitsap a Norfolk. Sin embargo, la cúpula naval decidió postergar su baja definitiva hasta el año 2027. Esta prórroga obedece a un mandato del Congreso que exige un mínimo de 11 portaviones operativos.
Así es el destructor USS “Gridley”
El USS Nimitz viaja escoltado por el destructor de la clase Arleigh Burke, bajo el mando del Grupo de Combate de Portaviones 11. Es el cuarto buque de la Armada que lleva el nombre del capitán Charles V. Gridley, comandante del barco insignia del almirante George Dewey, el Olympia, que participó en la batalla de la bahía de Manila durante la guerra hispano-estadounidense.
El destructor participa de misiones especiales de la fuerza armada estadounidense. La nave proporciona defensa avanzada y apoyo operativo, y está equipada con sistemas de radar y misiles de alta tecnología para enfrentar amenazas.

Operativo desde 2006, tuvo su primer despliegue como miembro del Grupo de Ataque del Portaaviones Ronald Reagan en 2008. A lo largo de los años, participó de numerosas misiones. Actualmente, tiene su base en Everett, Washington.