La Agencia Meteorológica de Japón emitió un aviso especial alertando de un mayor riesgo de terremotos de magnitud 8 o superior. “La probabilidad de que ocurra otro gran terremoto es relativamente más alta que en tiempos normales”, indicó el organismo.
“Puede que no ocurra, pero deben prepararse como si pudiera suceder”, advirtió un funcionario en televisión, apelando a un principio profundamente arraigado en Japón: la responsabilidad individual en la preparación ante desastres.
Aproximadamente 40 minutos después del sismo, comenzaron a circular las imágenes de las primeras olas. En el puerto de Kuji, en Iwate, el nivel del agua subió de forma visible: una masa gris que avanzaba con menos violencia que en otros episodios históricos, pero suficiente para activar todas las alarmas. Las mediciones oficiales registraron olas de hasta 80 centímetros, mientras que en otros puntos el impacto fue menor.
A tsunami is now striking north-eastern Japan after a 7.4 magnitude earthquake. pic.twitter.com/766pVViYIU
— Osint World (@OsiOsint1) April 20, 2026
En las redes sociales japonesas, las primeras secuencias se repetían con un patrón casi idéntico: el sonido de las alertas sísmicas en los teléfonos, un breve instante de suspensión y luego el temblor. En oficinas, empleados se protegían bajo los escritorios; en viviendas, los objetos más livianos salían despedidos. En un restaurante de ramen, captado en video, utensilios y equipos fueron lanzados por el aire en cuestión de segundos.
BREAKING NEWS – 7.4-magnitude earthquake hits Japan.
Heavy Tsunami warning issued.
Save yourself like this way……. pic.twitter.com/S0kjtffgej
— श्रवण बिश्नोई (किसान/ Hindus) (@SKBishnoi29Rule) April 20, 2026
A las 16.53 hora local, un terremoto de magnitud entre 7,4 y 7,7—según distintas estimaciones iniciales— sacudió el norte del país frente a la costa de Sanriku, en la prefectura de Iwate, a unos 10 kilómetros de profundidad bajo el lecho marino. El movimiento fue lo suficientemente intenso como para hacer oscilar grandes edificios incluso en Tokio, a cientos de kilómetros del epicentro.
La agencia indicó que un tsunami de hasta tres metros podría golpear la zona en breve.Además de la alerta de tsunami en Iwate y Aomori, al norte, y en el sureste de Hokkaido, la agencia también emitió un aviso similar, aunque podría ser más leve, para las costas de Miyagi y Fukushima, al sur del epicentro.Otro potente sismo de magnitud 7,5 en diciembre dejó decenas de heridos.
La cadena NHK mostró barcos saliendo del puerto de Hachinohe, en Hokkaido, en previsión de las olas, mientras en la pantalla aparecía intermitentemente la alerta: “¡Tsunami! ¡Evacúen!”. Los servicios de tren bala en Aomori, en el extremo norte de la isla principal japonesa de Honshu, fueron suspendidos debido al terremoto, informó la agencia de noticias Kyodo.
La agencia informó que se había detectado un tsunami de unos 80 centímetros en el puerto de Kuji, en la prefectura de Iwate, y que se registró otro más pequeño de 40 centímetros en otro puerto de la prefectura.
El temblor fue lo suficientemente fuerte como para sacudir grandes edificios incluso en Tokio, situado a cientos de kilómetros de distancia. El gobierno aseguró haber activado un equipo de gestión de crisis.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA, por sus siglas en inglés) indicó en un comunicado que “la probabilidad de que ocurra otro gran terremoto es relativamente más alta que en tiempos normales”.
“Evacúen de inmediato las regiones costeras y las zonas cercanas a ríos hacia un lugar más seguro, como terrenos elevados o un edificio de evacuación”, alertó la JMA. “No abandonen las zonas seguras hasta que se levante la advertencia”, añadió.

Un potente terremoto sacudió la costa norte de Japón y la Agencia Meteorológica local emitió una alerta de tsunami en la región. La agencia informó que el sismo, con una magnitud preliminar de 7,5, se produjo frente a la costa de Sanriku, en el norte de ese país, alrededor de las 16.53 (hora local) a una profundidad de unos 10 kilómetros bajo la superficie del mar.
