El último viaje a China (Argentina, Uruguay/2025). Dirección: Alejandro Maci. Guion: Alejandro Maci. Fotografía: Sol Lopatín. Edición: César Custodio. Música: Mariano Loiacono. Con: Soledad Silveyra y Carlos Perciavalle. Calificación: G. Distribuidora: Moving Pics. Duración: 79 minutos. Nuestra opinión: muy buena.
“Yo la sigo teniendo tan presente, muchas veces digo: ‘Ay, cuando llame a China esta noche le voy a contar cómo nos reímos con Solita’, porque es un leitmotiv en mi vida, la síntesis con la Zorrilla del día, de lo que había pasado”, dice en un momento un adorable Carlos Perciavalle arropado en la nostalgia mientras conversa con Soledad Silveyra. Ambos actores fueron reunidos con inteligencia por el realizador Alejandro Maci para un documental que resulta un sensible homenaje pero también es un intento de perduración de aquello que lograba la impar China Zorrilla entre los espectadores con la expectativa de escuchar una anécdota sucedida hacía décadas, en un lugar sorprendente y con personajes increíbles. O verla actuar en esos papeles que ya sea para el cine, el teatro o la televisión la convirtieron en una figura tan indeleble como convocada y celebrada.
La automática sonrisa al evocarla -no sólo por parte de dos de sus más grandes amigos, sino también por el espectador, o por el lector y también por el autor de estas líneas- tiene la inevitable mueca de la nostalgia por la ausencia de alguien irrepetible. Así El último viaje a China es un trabajo que va directo a la biografía y al universo personal de la gran actriz uruguaya pero también tamizado con la melancolía de lo irrepetible. Una biografía lineal sobre la niña nacida como Concepción Matilde Zorrilla de San Martín y Muñoz del Campo, hija del escultor y pintor José Luis Zorrilla de San Martín y nieta de Juan Zorrilla de San Martín, escritor, periodista, docente y diplomático uruguayo, familia fundamental de la historia del vecino país y constructores en lo literario y visual de la leyenda patria. Una historia que nunca fue peso para que China deseara ser actriz y cuya biografía se estructura a partir de momentos fundamentales que el documental presenta como su viaje a París siendo una niña (1922); otro periplo por Londres en medio de la Segunda Guerra Mundial (1946); su estadía en Nueva York con Perciavalle (1963); y el viaje definitorio de su enorme trayectoria rioplatense con su llegada a Buenos Aires (1971), donde filma su primera película a las órdenes de Lautaro Murúa (Un guapo del 900), junto con su consagración popular de la mano de las telenovelas en la pantalla argentina.
4 stars
Pero además de ello, el experimentado Alejandro Maci intercala las anécdotas que construyen el recuerdo vívido de China y añaden sonrisas mientras comparten un té que permite, además de la biografía, de las anécdotas, de las fotos y fragmentos de sus films, entender porqué la querida China fue tan inconmensurablemente grande, no solo a nivel actoral sino también como ser humano.
Desde una vida bajo las bombas de la Segunda Guerra Mundial al mundo hippie y contra la Guerra de Vietnam. Desde cómo conoció a Dustin Hoffman pero también a los Beatles. El tamiz de un gran amor imposible y también la censura. Los orígenes de Esperando la carroza y la negativa inicial de Alejandro Doria para que fuera Doña Elvira añaden a una galería de películas, documentos y recuerdos que parecen una sucesión de encantamientos, y que en ese diálogo en apariencia íntimo entre dos grandes actores y dos de sus mejores amigos impiden que su figura se aleje de la bonhomía que supo la actriz construir en vida.
Maci consigue un documental sensible y cálido, nostálgico para quien supo ser una figura que parecía eterna y que, claro, lo será siempre que queden buenos recuerdos como este. Ah, y por supuesto, también el espectador descubrirá por qué le decían China a la inolvidable Zorrilla.
