Con una fuerte defensa de la función social que actualmente cumple el terreno hoy en manos del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y, a la vez, el respaldo de cientos de vecinos e hinchas al proyecto impulsado por All Boys para el mismo inmueble, comenzó este miércoles en la Legislatura porteña la megaaudiencia pública que definirá el futuro del histórico predio Manuel Rocca, ubicado en la comuna 10. Más de 1000 personas se inscribieron para participar de un debate que se extenderá durante cuatro jornadas hasta el próximo lunes y que se perfila como uno de los más convocantes del año.
La primera cita dejó expuestas las distintas posiciones en torno al destino del terreno delimitado por las calles Juan Agustín García, Sanabria, Elpidio González y Segurola, en el límite entre los barrios de Floresta y Monte Castro. Por un lado, el Club Atlético All Boys busca ratificar el proyecto aprobado en primera lectura, que prevé la cesión del inmueble por un plazo de 20 años para desarrollar allí un polo deportivo, educativo y cultural. Por otro, el Consejo sostiene que el predio representa un recurso estratégico para financiar políticas públicas destinadas a la infancia y propone reformular la iniciativa mediante un esquema de uso compartido.
La alternativa impulsada por ese organismo contempla que una parte del terreno sea destinada al club, mientras que el sector restante permanezca bajo administración estatal. Según explicaron sus autoridades, esa porción podría albergar concesiones vinculadas a actividades comerciales, culturales y gastronómicas cuyos ingresos se destinarían a fortalecer programas de protección de derechos para niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
La audiencia fue encabezada por el presidente de la Comisión de Presupuesto, Waldo Wolff, acompañado por los legisladores Claudia Neira, Alejandro Grillo, Berenice Iañez, Juan Modarelli, Pablo Donati y Sandra Rey. En un salón colmado por vecinos, dirigentes deportivos, funcionarios, representantes de organizaciones sociales y referentes barriales, se sucedieron durante varias horas exposiciones a favor y en contra de las distintas propuestas, en una jornada marcada por aplausos, manifestaciones de apoyo y algunos cruces de posiciones sobre el futuro de la manzana situada en el oeste porteño.
Consejo versus All Boys
Entre los primeros expositores estuvo la presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, Victoria Morales Gorleri, quien defendió la permanencia del organismo en parte del predio y recordó que el inmueble constituye un recurso vinculado a las políticas públicas de protección de la infancia.
La historia del terreno se remonta a comienzos del siglo XX. El predio fue donado al Estado en 1913 por Manuel Rocca con la condición de que fuera destinado a la atención y asistencia de niños y niñas en situación de pobreza y vulnerabilidad. Durante décadas funcionaron allí distintos dispositivos de protección de la infancia, hasta que el predio se convirtió en sede de uno de los institutos de menores de la ciudad.
En sus últimos años alojó a adolescentes en conflicto con la ley penal y fue escenario de diversas denuncias vinculadas a las condiciones de alojamiento. En 2016, un motín terminó con la muerte de uno de los jóvenes internados, un episodio que aceleró las discusiones sobre el modelo institucional vigente y derivó poco después en el cierre definitivo del establecimiento.

Morales Gorleri evitó plantear el debate como una confrontación entre el Estado y el Club. “Acá no se trata de ganadores o perdedores”, afirmó, al tiempo que reconoció el papel que cumplen las instituciones deportivas como espacios de integración y contención. “Es muchas veces el refugio y la estrategia de prevención”, sostuvo.
“Hoy el predio del Rocca es un espacio de logística y depósito de todos los dispositivos del Consejo de Derechos. Es donde están las leches, los pañales, la ropa”, explicó, al detallar que desde allí se abastece diariamente a hogares convivenciales y otros programas destinados a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Y adelantó que “la propuesta es que una parte del predio sea para el Club y que otra parte siga siendo parte del Consejo de Derechos”, señaló en referencia al planteo hecho en las últimas semanas a las autoridades de la entidad deportiva para avanzar en una ley de cara a la segunda votación en la Legislatura que disponga la cesión de solo un 30% de la superficie del predio.
Por su parte, el presidente de All Boys, Christian Giménez, defendió el proyecto aprobado por la Legislatura en noviembre pasado y pidió progresar hacia la sanción definitiva. “Venimos a defender un proyecto que ya no le pertenece al Club, le pertenece a más de 25.000 vecinos y más de 400 comerciantes que tienen esperanza sobre ese lugar”, expresó.

Además, reclamó que el respaldo político se mantenga durante la segunda lectura de la iniciativa al pedir a los legisladores presentes “que se mantengan firmes y entren en la historia. Siempre es mejor entrar en la historia, que quedar bien con alguien”.
Técnicas y vecinos
Entre las exposiciones técnicas de la jornada, la subsecretaria de Planeamiento Urbano porteña, Josefina Ducos, puso el acento en la necesidad de abrir el predio hacia el barrio. La funcionaria sostuvo que la remoción de los muros perimetrales, que actualmente generan una barrera física respecto del entorno, constituye uno de los aspectos centrales de la propuesta. En ese marco, consideró que la apertura de nuevos accesos, la recuperación de la histórica casona y la incorporación de actividades comunitarias son elementos “indispensables” para integrar el espacio a la vida barrial y generar nuevos usos con foco en niños, niñas y adolescentes.
En la misma línea, Aníbal del Olmo, director general de Antropología Urbana, definió al proyecto como una oportunidad para incorporar un espacio verde en una zona consolidada de la ciudad con intensa vida barrial y escasa disponibilidad de áreas abiertas.
Finalizadas las exposiciones de funcionarios y representantes institucionales, comenzó la participación de vecinos, dirigentes, socios y referentes de organizaciones sociales inscriptos para la audiencia. Durante la primera jornada predominaron las intervenciones favorables al proyecto original de cesión del predio a All Boys.
Entre ellas se destacó la de Alejandro Del Grosso, socio y vecino, quien recordó el extenso proceso de elaboración y debate que atravesó la iniciativa antes de llegar al recinto legislativo. “Este proyecto fue trabajado durante años, se escuchó a todos los sectores y el apoyo fue masivo”, sostuvo. Asimismo, remarcó el amplio respaldo obtenido durante la primera lectura realizada en noviembre pasado: “Tuvo más de dos tercios de aprobación y cero rechazo. No hubo nadie que estuviera en contra”.
También se expresó María Fernanda Manzanelli Rodríguez, quien planteó que el debate trasciende el destino de un terreno y refleja “dos modelos de ciudad”: uno orientado a la prevención y la construcción de tejido social, y otro enfocado en la generación de recursos económicos. En ese contexto, resaltó que “el club tiene un compromiso con el barrio, no solo con los socios”.
Entre quienes cuestionaron la cesión del predio, Graciela Luberto, vecina de la zona desde hace 75 años, reivindicó el valor de la participación ciudadana y sostuvo que el espacio debería estar destinado a toda la comunidad. “Sea un lugar para vecinas y vecinos, público y gratuito”, reclamó, al tiempo que propuso que el terreno se convierta en “un espacio público gestionado por el Estado”.
Una postura similar expresó Sandra Lizza, quien rechazó la transferencia del inmueble a la institución deportiva. “No se entiende por qué un predio que es de todos los ciudadanos se lo quieren dar a un club”, señaló durante su intervención.
La audiencia pública constituye una instancia obligatoria dentro del procedimiento de doble lectura que exige la Constitución porteña para este tipo de proyectos. Aunque su resultado no es vinculante, las exposiciones serán incorporadas al expediente antes de que la Legislatura decida si mantiene el texto aprobado inicialmente o introduce modificaciones.
