Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años acusada de racismo, dialogó este miércoles con LN+ tras el inicio formal del juicio en su contra en los tribunales de Río de Janeiro, en Brasil. En ese marco, brindó detalles de cómo fue la audiencia en la que dijo estar arrepentida y les pidió disculpas a las víctimas.
“Cada víctima declaraba, le hacían preguntas y al final yo le pedí disculpas a cada uno por separado, mirándolos a los ojos, diciéndoles que me arrepentía”, reveló.
Sus primeras horas tras la audiencia
Consultada acerca de cómo se encuentra tras la primera audiencia que tuvo lugar el martes en el país vecino, Páez sostuvo: “Estoy mucho más tranquila, comí, estaba muy cansada, me dolía el cuerpo”. Y sumó: “Tengo que seguir con los cuidados, protegiéndome, hasta que no esté en la Argentina no voy a estar tranquila”.
Al respecto, continuó: “No sé cuándo vuelvo a la Argentina, no hay una fecha cierta, está en trámite eso porque todavía tengo la tobillera electrónica puesta. Es un trámite y la resolución del juez”.

La cifra millonaria que deberá pagar a las víctimas
Uno de los puntos más relevantes que surgió tras la audiencia fue el pedido de la fiscalía para que Páez indemnice con cerca de US$50.000 a cada una de las personas afectadas por los hechos.
De este modo, la eventual condena se traduciría en una compensación económica directa, aunque los montos finales todavía no fueron definidos por el juez, quien deberá expedirse en los próximos días.
“No sé cómo vamos a hacer para pagar”, afirmó la santiagueña. Luego, consultada por su salud mental, expresó: “Estoy haciendo terapia desde Brasil por videollamada, hablo con psicóloga y psiquiatra, estoy acompañada por profesionales”.
“Me arrepiento”
Sobre el final de la entrevista, Páez se mostró conmocionada por la situación que vivió durante las últimas semanas: “Me arrepiento de haber reaccionado mal, sea el contexto que sea, por más que haya sido una reacción o gesto, estoy muy arrepentida”.
Y concluyó: “Estoy pagando por eso, no sé si merecía tanto sufrimiento como el que pasé, pasé amenazas y temí por mi vida. Pedí perdón y si lo tengo que hacer millones de veces, lo haré”.
