Diego Simeone, junto a su esposa Carla Pereyra, y sus dos hijas Valentina y Francesca, visitaron las Cataratas del Iguazú. El viaje, que transcurrió durante su paso por la Argentina, se convirtió en una experiencia inolvidable para la familia, quien arribó al país hace algunos días. Como no podía ser de otra forma, las redes sociales hicieron su trabajo al oficiar de soporte para documentar las fotos y videos.

Durante el recorrido por el emblemático destino natural ubicado al norte de la provincia de Misiones, la familia aprovechó para conectar con el entorno del parque nacional. En las imágenes registradas, se observa al director técnico del Atlético de Madrid en distintos momentos de su caminata por las pasarelas, donde alternó entre la contemplación del paisaje y gestos de alegría por vivir este momento junto a sus seres queridos.
La postal familiar incluyó instantáneas frente a la Garganta del Diablo, uno de los puntos más impactantes de la reserva, donde Simeone, Pereyra y sus dos hijas caminaron de la mano y posaron ante la inmensidad del agua.

La travesía desafió el itinerario turístico tradicional al transitar sobre senderos exclusivos, sin presencia de turistas. Carla Pereyra, encargada de abrir la intimidad de la familia en las redes, compartió una serie de reflexiones personales sobre la visita. “Hay lugares donde la naturaleza deja de ser paisaje y se vuelve mensaje”, escribió la empresaria en el epígrafe de su publicación.
Según indicó, las Cataratas no solo se contemplan, sino que se sienten como una muestra del poder divino. “Aquí, Dios habla. Habla en la fuerza del agua, en su constancia, en su entrega sin resistencia. Nos recuerda que hay algo mucho más grande sosteniéndolo todo, incluso cuando no lo entendemos”, sostuvo Pereyra.

Las fotografías publicadas por la pareja capturaron momentos de calma y asombro. En varias de las tomas, la modelo aparece en soledad ante la bruma, mientras que en otras el Cholo celebra frente a la bandera argentina y los arcoíris.

“Cuando callamos la mente, el corazón se aquieta. Y en ese silencio aparece lo verdadero. La conexión real no viene de afuera, ni del ruido, ni de lo superficial. Nace en lo profundo. En ese espacio donde el alma reconoce lo esencial”, remarcó Pereyra.

Por último citó a su esposo con otro versículo más que expone toda su sabiduría y conexión con la naturaleza: “Porque en la naturaleza no hay máscaras. Y tal vez por eso… ahí es donde más cerca estamos de Dios“.
Además de la visita a las Cataratas del Iguazú, el exjugador de la selección argentina aprovechó su estadía para visitar a sus hijos Gianluca y Giuliano (Giovanni estuvo ausente) y compartió un rato de su día con su nieto Faustino, a quien le dedicó un posteo personalizado en su cuenta de Instagram.
“Los Simeone”, tituló el DT, quien incluyó en la publicación a sus hijas Valentina y Francesa, sumado a Carla Pereyra, quien celebró su acercamiento con el pequeño, fruto del matrimonio entre su hijo Gianluca Simeone y la modelo Eva Bargiela.