Como bestias: una propuesta bella y dura que requiere de un espectador atento

admin

Autora: Violaine Bérot. Dramaturgia: Marcelo Moncarz, Claudia Piñeiro. Adaptación: Pablo Martín Sánchez. Dirección: Marcelo Moncarz Intérpretes: Diego Albornoz, Cecilia Cósero, Jerónimo Dodds, Pablo Finamore, Daniela Flombaum, Jorge García Marino, Luis Alberto González, Cecilia Labourt, Luz Miraldi, Silvina Muzzanti, Matías Panaro, Junior Pisanu, Marcelo Rodriguez, Lucía Saludas, Pablo Turchi, Yamila Ulanovsky. Diseño de escenografía:Gabriela Gerdelics. Vestuario: Jorge López. Iluminación: Sergio Nicolás Iriarte. Música y diseño sonoro: Tom CL. Teatro: Hasta Trilce (Maza 177). Funciones: lunes, a las 20. Duración:90 minutos. Nuestra opinión: Muy buena.

La primera presencia, potente, silenciosa es la de la luz. No es una decisión casual.

Cuando se propone llevar a cabo una transposición de una obra literaria a una escénica, los procedimientos que se ponen en juego son decisivos para que no se trate de una simple ilustración.

Empecemos por el título que comparten la novela -en su traducción al español- de Violaine Bérot y la puesta en escena: “Como bestias” es una frase hecha coloquial que referida a seres humanos señala su intensidad, fuerza, descontrol en asimilación con la actitud de los animales salvajes. Así, de entrada, desconocemos el referente, pero sí tenemos un dato, es un plural. ¿Por qué señalarlo? Porque ni bien comienza la puesta se comprenderá que se habla de un muchacho con una fuerza y un tamaño extraordinarios. El joven, al que apodan “el oso” por esas características, es uno solo por lo tanto el plural no le pertenece.

La obra puede verse en Hasta Trilce

Ese procedimiento de proponer pistas, que no llevan a buen puerto, sino a desvíos constantes, es el modo de articulación general de Como bestias.

Un pueblo de montaña es el escenario. Un número de pobladores, una maestra, un compañero de escuela, una farmacéutica, una vecina, un maratonista son testigos siempre parciales. Pero, ¿de qué? A partir de una perspectiva polifónica se reconstruye una serie de acontecimientos, se toman posiciones, se juzga, se concede.

En cada lado del escenario hay dos filas de personas sentadas; en el centro, una mesa y una mujer que permanece muda.

Los interpelados se acercan al centro. En ocasiones, mueven su silla. En ese sitio responden un interrogatorio, pero con las preguntas ausentes. Cada uno que responde, que dialoga impar, aporta su mirada, su opinión, su punto de vista. De esa manera, los espectadores construyen a los protagonistas, uno ausente de la escena, otra presente, pero sin hablar. Un rompecabezas se va construyendo con las piezas diseminadas que no encajan, que parecen armar una figura, pero no.

Esta descripción de un método de articulación de un relato (que tiene lugar en la obra literaria), que implica soltar las voces para que en el conjunto se construya una totalidad que se evidencia imposible –las contradicciones son evidentes- postula en la escena una serie de decisiones que dejan en claro que el director Marcelo Moncarz tiene un manejo eficaz de los lenguajes con los que trabaja.

Nadie imagina que esta cáscara de búsqueda de culpables remite a un intento real de llegar a una verdad. Que existan hadas que se llevan a los niños (y están en escena y cantan) certifica que estamos en un terreno híbrido, no racional. Lo que sí que se constata es que se tematiza en una indagación, que es un modelo para arribar podríamos decir al prejuicio, a la injusticia, a la ignorancia que destruye.

Pero volvamos a la idea de indagar. Eso que el lenguaje verbal puede hacer aquí en la escena se inscribe a través de dos cuestiones singulares: una es la iluminación, lenguaje que cuenta, que oculta, que subraya, que desvía; el otro es haber encontrado recovecos ocultos en la arquitectura del escenario, lo que no está a la vista fue abierto, mostrado, señalado como un índice de otro espacio, un más allá.

Las actuaciones en general son como de medio cuerpo, los gestos y las extremidades superiores sostienen lo verbal. Hay dos actrices que rompen con la impronta general: Yamila Ulanosvsky que, a cargo de un monólogo, provoca un magnífico quiebre en el modo de contar y Cecilia Cósero, que está desde el principio en la escena -siempre presente, aún en silencio- y que cuando llega el final detona en ese espacio de ficción y lo ocupa por completo.

Como bestias es una propuesta bella y dura que requiere de un espectador atento al que no se le da un contenido predigerido, por el contrario, se le propone un trabajo de reconstrucción delicado y complejo. Ojalá todos esos espectadores se encuentren con esta pieza que no es concesiva de ningún modo y que conmueve los cimientos de una verdad singular.

Facebook Comments Box

Deja un comentario

Next Post

Este es el estudio que las personas que fuman o fumaron deberían realizarse: “Puede salvarte la vida”

Para el cardiólogo Jorge Tartaglione, “el tabaquismo produce la misma adicción que la cocaína y es socialmente aceptado”. Con esa definición abrió su exposición en LN+, donde además reveló el estudio médico que todas las personas que fumaron o que actualmente lo hacen, deberían realizarse. Que estudios te tenes que […]
Este es el estudio que las personas que fuman o fumaron deberían realizarse: “Puede salvarte la vida”
error: Content is protected !!