Viajar al extranjero es algo que muchos esperamos con ilusión. Es una oportunidad para romper con la rutina, descubrir nuevos lugares, probar comidas diferentes y hacer cosas que normalmente no tendríamos la oportunidad de hacer.
Pero a veces, nuestro cuerpo tiene otros planes, y nuestras tan esperadas vacaciones se ven arruinadas por cambios en nuestros hábitos intestinales.
Desde hinchazón y malestar hasta estreñimiento y diarrea, el malestar estomacal del viajero es un problema bastante común.
Aquí te explicamos por qué ocurre y qué puedes hacer para evitar que arruine tus planes.
Nuestro intestino se acostumbra a nuestra alimentación y bebida habituales. No le gustan los cambios bruscos en esa rutina. Cualquier cosa fuera de lo común afectará su funcionamiento.
Por eso, el estreñimiento (definido como tener menos de tres deposiciones a la semana, con esfuerzo y heces duras o secas y grumosas) puede ser un problema común entre los viajeros.
Estreñimiento
El estreñimiento que dura unos días durante las vacaciones probablemente se deba a la deshidratación. Esto ocurre especialmente si estás de vacaciones en un país cálido, ya que sudarás mucho.
Beber más alcohol del que consumes habitualmente también puede empeorar la deshidratación.
Si a esto le sumamos un cambio en la dieta, como horarios de comida irregulares y un menor consumo de frutas y verduras, el intestino se ralentiza y el estreñimiento puede empeorar.

Por último, solemos hacer mucho menos ejercicio durante las vacaciones. Dado que el ejercicio, sobre todo caminar y montar en bicicleta, ayuda a estimular las deposiciones, esta es otra razón por la que podemos sufrir estreñimiento.
El estrés -y, posiblemente, el desfase horario- también pueden influir en el estreñimiento durante las vacaciones. Además, estudios recientes han demostrado que algunas personas son más propensas a sufrir estreñimiento al viajar.
Diarrea
Por otro lado, algunas personas experimentan episodios de diarrea durante las vacaciones.
Una de las causas más comunes de la diarrea del viajero es la gastroenteritis (malestar estomacal), provocada por el consumo de alimentos contaminados o en mal estado.
Los cambios en la dieta también pueden ser una causa común. Comer alimentos ricos en grasas o beber más alcohol de lo normal pueden provocar episodios de diarrea.
Beber muchos jugos de frutas también puede causarla, debido a su alto contenido de fructosa. Del mismo modo, el té y el café fuertes pueden tener un efecto similar debido a la cafeína que contienen.

Por último, la exposición prolongada al sol puede provocar diarrea, ya que el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura interna.
Es posible sufrir episodios de diarrea y estreñimiento durante las vacaciones. La mayoría de las personas experimentan primero diarrea, lo que puede causar deshidratación si no se reponen los líquidos perdidos bebiendo lo suficiente, lo que a su vez puede provocar estreñimiento.
Cómo prevenir el malestar estomacal del viajero
¿Qué puedes hacer para reducir la probabilidad de sufrir malestar intestinal durante tus vacaciones?
Primero, piensa en la zona a la que vas a viajar. En algunas regiones, existe un mayor riesgo de contaminación de alimentos y agua.
Consulta las recomendaciones sobre vacunas y cualquier consejo específico sobre seguridad alimentaria y del agua en los lugares que visitarás.

Otras cosas que puedes hacer para cuidar tu salud intestinal durante las vacaciones incluyen:
- Mantén una buena hidratación, preferiblemente con agua o bebidas endulzadas naturalmente.
- Come mucha fruta y verdura, especialmente las que son similares a las que sueles comer.
- Limita el consumo de jugo de fruta a una sola bebida al día.
- Camina después de cada comida, si puedes, para mantener tu sistema digestivo funcionando correctamente.
- Come con regularidad y no te saltes comidas para mantener una rutina intestinal.
- Evita las comidas demasiado abundantes, sobre todo las que contienen mucha grasa.
- Intenta no consumir alcohol en exceso.
Qué hacer si te ves afectado
Si durante tus vacaciones sigues teniendo síntomas de estreñimiento o diarrea, hay varias cosas que puedes hacer.
Para el estreñimiento, lo primero es aumentar la ingesta de líquidos y tomar zumo de frutas a lo largo del día. El agua ablandará las heces y el jugo favorecerá su evacuación.
También deberías intentar aumentar la cantidad de fibra en tu dieta. Puedes comer fruta deshidratada como tentempié o añadir semillas de lino o chía a tus comidas.
Asegúrate de beber suficientes líquidos, ya que un exceso de fibra sin agua puede tener el efecto contrario.
También puedes tomar un remedio de venta libre, como un suplemento de fibra o un laxante.

Para la diarrea, los medicamentos de venta libre (como la loperamida) pueden ser útiles para aliviar los síntomas. Tómalos tan pronto como aparezcan. La diarrea puede causar deshidratación, así que para prevenirla, asegúrate de tomar una solución de rehidratación oral y beber abundante agua.
Si la diarrea viene acompañada de fiebre alta o heces con sangre o mucosidad, no tomes ningún medicamento de venta libre y busca atención médica de inmediato. Esto podría ser un signo de una infección más grave que requiere medicación específica.
Una vez que regreses a casa, es posible que tus hábitos intestinales tarden algunos días en volver a la normalidad. Si los síntomas persisten durante más de unos días, conviene consultar con tu médico de cabecera.
Por Kate Grimshaw
BBC Mundo