Correo Oficial de la República Argentina, conocido como Correo Argentino, se mete en el negocio de los envíos courier. La compañía estatal, presidida por Camilo Baldini desde el inicio de la gestión de Milei, brindará el servicio con cobertura total en el ámbito nacional e internacional.
La decisión fue oficializada ayer, mediante la publicación de la Disposición Sintetizada 6046/2026 del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) en el Boletín Oficial.
Courier vs. puerta a puerta: en qué se diferencian y qué sistema conviene usar en cada caso
De esta manera, la empresa sale a competir con empresas como DHL, FedEx y UPS, en un negocio que crece de forma acelerada tras la flexibilización de las importaciones. En diciembre de 2024, el Gobierno elevó de US$1000 a US$3000 el límite para uso comercial o personal; y estableció que los paquetes que cuesten hasta US$400 solo paguen IVA, con el objetivo de “fomentar una mayor competencia”. El límite fijado fue de cinco compras habilitadas al año calendario y por persona.
Así, el ingreso de productos mediante este sistema se disparó de los US$239 millones acumulados en 2024 a US$894 millones en 2025, de acuerdo con el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA). La cifra representó un salto interanual del 274% y posicionó al rubro como el tercer importador con mayor incremento en valores.

Hasta ahora, Correo Argentino solo administraba el sistema “puerta a puerta”, que tiene un esquema distinto. Este servicio alcanza a las personas humanas que requieran ingresar mercadería para uso personal, cuyo valor de compra no supere los US$3000 y los 20 kilogramos por paquete. Además, a diferencia del courier, los plazos de entrega son más largos: entre dos y cuatro semanas vs. de cuatro a 10 días.
La transformación de Correo Argentino
La decisión de lanzar el servicio courier llega tres meses después de que la empresa estatal inaugurara un sistema de clasificación robotizado (sorter) de última generación en su centro logístico ubicado en Monte Grande, provincia de Buenos Aires. El sistema opera con 240 robots autónomos sobre una superficie de 1180 metros cuadrados, e integra inteligencia artificial, algoritmos de direccionamiento y clasificación inteligente, lo que le permite procesar hasta 9000 paquetes por hora, y triplicar su capacidad operativa en todo el país.
A su vez, el avance tecnológico se enmarca en un proceso de transformación y de ajuste desplegado durante la gestión de Milei, que tuvo en la mira su privatización. No obstante, para ello, al no haber sido incluida en la Ley de Bases, el Gobierno necesitaría una nueva ley.
Antes de la llegada de Milei a la presidencia, la empresa contaba con 16.897 empleados, según los datos de dotación pública relevados por el Indec, mientras que en febrero de este año la empresa informó una dotación de 11.523 empleados (-31,80%). Tras haber registrado superávit financiero en 2025, el Gobierno aprobó su presupuesto anual para este año y proyectó una ganancia operativa de $96.695 millones.