Tras el paso del fuerte temporal que este martes afectó a la ciudad de Buenos Aires y al conurbano, la temperatura cayó de manera abrupta en apenas una hora: según datos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), a las 13 la temperatura en la ciudad era de 28,1°C, con una sensación térmica de 29,8°C, mientras que a las 14 el registro descendió a 21°C. La baja de más de ocho grados en solo 60 minutos se produjo después del avance del frente de tormenta sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en una jornada marcada por lluvias intensas, ráfagas de viento y cortes de energía.
El SMN había emitido una advertencia de nivel amarillo para la tarde por la llegada de precipitaciones fuertes, actividad eléctrica y ráfagas que podían superar los 80 kilómetros por hora. También había alertado por la probabilidad de caída de granizo, aunque de tamaño pequeño, en distintos sectores de la ciudad y sus alrededores. En ese contexto, el organismo recomendó tomar precauciones y anticipó un cambio de las condiciones atmosféricas tras el desplazamiento del sistema hacia el este.

Ese cambio comenzó a sentirse con claridad poco después del mediodía. La tormenta avanzó sobre la Capital y el conurbano con lluvias y viento, y detrás del frente se registró un marcado descenso térmico. La variación fue notoria en la ciudad de Buenos Aires, donde la tarde pasó en poco tiempo de un ambiente cálido e inestable a condiciones más frescas. El SMN ya había señalado que, una vez corridas las tormentas, se esperaba una mejora hacia el atardecer, con una noche sin lluvias y una temperatura en torno de los 22°C.
Además del cambio brusco de temperatura, el temporal dejó complicaciones en el servicio eléctrico. Durante la jornada, más de 40.000 usuarios quedaron sin luz en el AMBA, en medio de la inestabilidad meteorológica. Edesur concentró la mayor cantidad de cortes, con picos que superaron los 22.000 usuarios afectados pasadas las 15, mientras que Edenor también registró un salto en la falta de suministro cerca del mediodía, con 18.377 clientes alcanzados de manera simultánea.

Las ráfagas, que en algunos puntos llegaron a los 70 kilómetros por hora, también provocaron caída de árboles en distintos sectores. Se reportaron episodios de este tipo en Ensenada, Parque Lezama y Lugano, en una postal que se repitió en varios lugares del área metropolitana durante el momento de mayor intensidad del fenómeno.
En paralelo, el SMN estimó acumulados de entre 15 y 30 milímetros, aunque advirtió que esos valores podían ser superados de manera puntual. La combinación de lluvias, viento y descargas eléctricas mantuvo bajo observación a la región durante buena parte de la tarde, hasta que el sistema comenzó a desplazarse y permitió una mejora gradual de las condiciones.

Con el paso de la tormenta, el dato más llamativo de la jornada quedó reflejado en el termómetro: en una hora, la ciudad perdió más de ocho grados. Fue una señal concreta del cambio de masa de aire que acompañó al temporal y que modificó de forma repentina el escenario meteorológico en el AMBA.
En la costa
En Mar del Plata, Miramar, Necochea, Mar Chiquita y General Alvarado se mantuvo la suspensión de clases por alerta naranja, aunque el temporal provocó daños acotados y cortes de luz puntuales
La alerta naranja por tormentas obligó a varios municipios del sudeste bonaerense a extender este martes la suspensión de clases en todos los niveles educativos, mientras las primeras horas del temporal dejaron un impacto menor al previsto. En Mar del Plata, Miramar, Necochea, General Alvarado y Mar Chiquita no hubo actividad escolar durante toda la jornada, en un contexto de vigilancia por lluvias, tormenta eléctrica y ráfagas de viento que, según los pronósticos, podían afectar con mayor intensidad a la región.
Aunque se esperaba un escenario más severo, las consecuencias observadas se limitaron a cortes de energía, caída de árboles, postes y ramas, además de algunos daños puntuales en la vía pública y en instalaciones particulares. En Mar del Plata, la tormenta se presentó poco después de las 10.30, con precipitaciones intermitentes y mayor descarga sobre el frente oeste de la ciudad, donde también se concentraron varios de los reclamos recibidos por Defensa Civil.

Entre los episodios reportados figuraron la caída de árboles, algunos de ellos arrancados de raíz, desprendimientos de ramas de gran porte y un andamio que cedió en la zona de La Perla por efecto del viento. También se informó la caída de un árbol en las inmediaciones del paseo comercial de Güemes. En sectores periféricos, además, hubo denuncias por postes y cableado caídos y por contenedores volcados.
Uno de los principales efectos del temporal se dio sobre el servicio eléctrico. En Miramar, la tormenta eléctrica dejó sin suministro a toda la ciudad tras la presunta caída de un rayo sobre un transformador. En Mar del Plata, en tanto, se registraron cortes de luz en barrios como Libertad, Parque Palermo, Bosque Grande, Las Heras, Colina Alegre y Las Dalias, según informó la Empresa Distribuidora de Energía Atlántica (EDEA), que trabajaba para restablecer el servicio.

Desde el municipio de General Pueyrredón defendieron la decisión de suspender las clases para reducir riesgos y limitar la circulación en una jornada marcada por la inestabilidad. El secretario de Seguridad, Rodrigo Goncálvez, reconoció que los modelos meteorológicos del lunes anticipaban condiciones más severas que las que finalmente se registraron, aunque consideró prudente haber sostenido la medida preventiva, sobre todo por el impacto potencial sobre la comunidad educativa.

En paralelo, otros distritos de la provincia siguieron con atención la evolución del fenómeno. En Bahía Blanca, donde existía especial preocupación por los antecedentes de la inundación histórica del año pasado y por el estado de su sistema de desagüe, las lluvias no provocaron complicaciones mayores. Allí, el municipio desplegó un operativo para limpiar bocas de tormenta y facilitar el escurrimiento del agua.
Con el correr de las horas, el temporal mostró un comportamiento menos dañino dentro del casco urbano de Mar del Plata que el que se había proyectado inicialmente.
