Economía del conocimiento: qué necesita para seguir creciendo uno de los mayores generadores de dólares de la Argentina

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La economía del conocimiento se consolidó en la Argentina como uno de los motores más dinámicos de la actividad local, tanto por su aporte a las exportaciones como por su capacidad de generar empleo calificado y divisas genuinas. El sector -que incluye servicios intensivos en conocimiento como software, tecnología de la información, biotecnología, audiovisual y servicios profesionales- mantendría los números positivos este año. La Organización Mundial del Comercio (OMC) espera que el intercambio de bienes mejore 0,5%, mientras que estima una mejora del 4% para estos rubros, lo que renueva las oportunidades para la Argentina.

“Es un sector que muestra un comportamiento algo diferente del resto, menos permeable a los ciclos y eso tiene que ver con la demanda internacional. Hay que seguir construyendo la oferta en un mundo cada vez más competitivo”, dice Leandro Mora Alfonsín, director de Argencon, la cámara empresarial que representa a las empresas de la economía del conocimiento en el país.

Según el último informe de la entidad, el sector exporta por casi US$10.000 millones al año, lo que lo deja a la par de la industria automotriz, ambos entre el tercer y cuarto lugar en el ranking de los complejos que más divisas generan, detrás del sojero y el energético. Mora Alfonsín enfatiza: “El crecimiento del sector depende mucho de nuestra oferta, porque demanda hay. Las exportaciones en el último año crecieron 20%, el doble que el resto”.

Para graficar las posibilidades, apunta que Polonia (país con el que es posible la comparación) saltó US$20.000 millones en dos años y exporta hoy por US$50.000 millones. Portugal, en tanto, lo hace por US$14.000 millones y España, por US$88.000 millones.

El objetivo local es, en una década, alcanzar los US$30.000 millones. “Depende de consolidar el orden macroeconómico, porque para exportar se requiere previsibilidad -apunta Mora Alfonsín-. También depende de la profundización de la adopción social y profesional de las herramientas tecnológicas y el recurso humano disponible”.

Al cierre de 2025 (últimos datos disponibles del sector), las exportaciones de servicios basados en el conocimiento alcanzaron los US$9685 millones. De ese monto, la ventas externas de servicios profesionales (jurídicos, contables, administración y publicidad, entre otros) representaron el principal aporte de divisas, con US$6211 millones. Luego siguen los servicios informáticos, con US$2743 millones.

En el espectro de actividades que integran la economía del conocimiento, los servicios de software y tecnologías de la información representan uno de los segmentos más dinámicos. Empresas dedicadas al desarrollo de software, externalización de servicios tecnológicos y consultoría en IT exportan una parte significativa de su producción, especialmente a mercados como Estados Unidos, Europa y Asia.

Un aspecto clave es que la economía del conocimiento está presente en todas las cadenas de valor, por lo que, a nivel de mercado interno, tiene mucho espacio para expandirse. Pablo Fiuza, titular de la Cámara de la Industria Argentina del Software (Cessi) y CEO y fundador de Qservices, precisa que las pymes “recién empezaron a entrar en la digitalización, con lo que deben escalar”. Los clientes internos de software están representados en un 20% por el área de finanzas y números similares en oil & gas y agro. “En todo el resto de la economía la incidencia es muy baja”, añade.

Desde la consultora Epyca, el economista Martín Kalos rescata la dinámica positiva de crecimiento y el aumento de la inserción internacional del sector, tanto por exportaciones como por internacionalización. “Es de las áreas económicas más dinámicas en los últimos años, aprovechó la capacidad laboral que le da la calidad de los recursos humanos y los costos reducidos que ese factor registró en la última década por el tipo de cambio”, analiza.

Sobre ese punto, remarca que el modelo económico de Javier Milei propone un tipo de cambio relativamente apreciado respecto del promedio desde la salida de la Convertibilidad. Entonces, dice, “ya no competirá porque los costos son más bajos, sino que hay que sacar a relucir la competitividad y buscar diferenciarse”.

También Mariano Surghy, presidente del Córdoba Cluster (creado en 2001, agrupa a unas 350 empresas), apunta al récord histórico de exportaciones logrado en 2025 y ratifica las oportunidades para seguir creciendo por contar con gente “muy capacitada, de alto nivel, con manejo de inglés y con el huso horario correcto”.

A su entender, el futuro del sector depende de la adopción masiva de la inteligencia artificial (IA) para compensar la pérdida de competitividad salarial, permitiendo que un solo profesional multiplique su capacidad de producción de código. “La IA actúa como un exoesqueleto para los programadores, no reemplaza al trabajador, pero le otorga una fuerza y una velocidad sobrehumanas que le permiten cargar el peso de cuatro personas sin perder el paso”, aporta.

Surghy está convencido de que cuando se libere el cepo al dólar para las empresas y se puedan ingresar divisas de exportaciones sin obligación de liquidarlas, “el sector va a pegar un salto muy fuerte”. Y agrega: ”También depende de la confianza, de que veamos que el rumbo sigue. Pero ahí habrá una oportunidad de crecimiento significativa”.

En los rankings internacionales, la Argentina se ubica en posiciones intermedias en términos de innovación. Según el Global Innovation Index, el país ocupa el puesto 76, con indicadores mixtos que muestran fortalezas en capital humano y educación, pero desafíos en ambiente regulatorio e inversión empresarial en I+D (investigación y desarrollo). A nivel mundial, representa una porción pequeña pero creciente del comercio de servicios basados en el conocimiento.

Empleo, lo que viene

El último reporte de Experis -el área de Identificación y Gestión de Talento Tecnológico y Digital de ManpowerGroup- da cuenta de que el 33% de los empleadores de IT planea aumentar su plantilla, mientras que el 38% no prevé hacer cambios, el 14% dice que reducirá su personal y el 15% que aún no lo sabe. De acuerdo con la encuesta, el 68% afirma tener dificultades para encontrar el talento que necesita (ocho puntos porcentuales menos que en 2024) y el 62% señala que estos inconvenientes son aún mayores en los perfiles vinculados a IT y datos.

En cuanto a las habilidades más demandadas, la ingeniería se posiciona como la principal competencia técnica requerida (25%); le siguen los perfiles vinculados a IT y datos (23%) y, en igual proporción, los asociados a atención al cliente. En la región, la docena de países de Latinoamérica proyecta aumentos en su nómina para este primer trimestre. Brasil registra las mayores expectativas.

Kalos vuelve a que el salario es el componente de mayor peso en la ecuación de las empresas del sector y que, a partir de la desaparición de la brecha cambiaria, las compañías lograron estabilizar más sus planteles y existe menor rotación. “Hay que encontrar sectores de alto valor agregado -añade-. Y no hay que confundir valor agregado alto con salario alto. Por caso, el programador hoy es de bajo valor agregado, la inteligencia artificial (IA) lo puede reemplazar. Se puede apuntar más a ciberseguridad, a soluciones sectoriales, a ofrecer variantes de la educación. Esos rubros en el mundo aceleran y la Argentina tiene mucho para ofrecer. También en fintech (combinación de finanzas y tecnología) donde el país es líder en la región y hay mucho para ganar”.

Según datos de la Cessi, el software representa el 65% del total de empleo del sector. En 2024, ese rubro creó 6100 puestos nuevos y fue el segundo rubro en generación de nuevos trabajos, detrás del agro, subraya Fiuza. En el primer semestre de 2025 (última estadística disponible), fueron 2000 los puestos creados.

“La expectativa es que siga creciendo el empleo, pero no tanto -describe Fiuza-. El año pasado, por el clima electoral y la incertidumbre, hubo proyectos que se dilataron y eso impactó. También la IA, que redefine el perfil de los juniors, entonces la búsqueda apunta a los semi seniors. El talento argentino es enorme, lo muestra la cantidad de unicornios per cápita que tenemos. Hay que focalizarse cada vez más en IA, ya se viene la etapa de monetizarla”.

Surghy coincide en que la demanda es de profesionales con capacidad de análisis, arquitectura de software, capacidad de integración y uso productivo de IA. “Ya hay modelos de IA que programan como un junior y lo hacen en minutos”, completa.

Los consultados coinciden en que la escasez de talento es un problema que atraviesa al sector desde hace años y que, con la irrupción de la IA, es mayor el desafío respecto de que haya flujo -no stock- de profesionales, complementar desde las empresas la formación de las carreras y avanzar en certificaciones internacionales.

“Crece más el empleo en áreas complejas”, suma Mora Alfonsín, y sigue: “En algunos segmentos hay condiciones de competitividad más desafiantes, donde el precio es clave, mientras que en otros la diferencia es por calidad. En las compañías insertadas mundialmente que exportan productos o servicios, todo es hora-hombre. Es crucial, prioritario, que nuestro potencial tecnológico fortalezca el resto de nuestra cadena de valor, agregar valor para aumentar productividad”.

“A nivel global, la necesidad de perfiles de IT se mantiene firme durante el primer trimestre del año”, dispara Marcelo Roitman, managing director de Experis Argentina. Y detalla: “En la Argentina, la combinación entre un entorno económico desafiante, la aceleración de procesos de automatización y la evolución tecnológica está llevando a las empresas a reevaluar sus necesidades de talento con mayor detenimiento. Frente a este escenario de mayor cautela, la capacidad de las organizaciones para atraer, desarrollar y fidelizar talento especializado en estas disciplinas será determinante para sostener su competitividad”.

El período está marcado por decisiones estratégicas más selectivas y orientadas al largo plazo. Kalos destaca la necesidad de seguir trabajando en captar talento, “en determinar cuánto de la población local puede incorporarse e, incluso, atraer migrantes calificados, más allá del personal que toman las compañías internacionalizadas”.

Mirada empresaria

También en el sector hay consenso de que la continuidad en el tiempo de políticas públicas direccionadas fue importante para sostener su desarrollo. El Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento (cuya modificación fue aprobada por el Congreso en 2020) alcanza a unas 800 empresas en todo el país, con reducción de derechos de exportación a 0% para servicios, además de otros incentivos fiscales. En lo que hace a recursos humanos, Argentina Programa 4.0 impulsa la formación de talento en programación y habilidades digitales.

Para Surghy, el desafío mayor está en que las empresas “rápidamente se reconviertan de vender servicios a productivizar”. Y añade: ”La IA obliga a ir en esa dirección y muchas ya lo están haciendo. Será una carrera muy rápida y hay que tratar de poder retener a la mayor cantidad de gente posible”.

Evoltis es una firma de cxtech con presencia regional, especializada en customer experience (experiencia al cliente) aplicando tecnología, IA y talento humano. Emplea a 2200 personas y tiene operaciones en la Argentina, Paraguay y clientes en algunos países de la región. Maximiliano Bechara, vicepresidente y jefe de Desarrollo de Negocios, hace hincapié en que el futuro del sector depende de saber captar oportunidades tanto a nivel privado como público. “Mientras que otras industrias dependen de ciclos largos, infraestructura pesada, recursos naturales finitos, la tecnológica depende de algo que ya tenemos en nuestro ADN, el talento, la creatividad, la adaptación”, asegura.

“Los próximos años van a ser clave para ver qué partido vamos a estar dispuestos a jugar y cuál podremos jugar a nivel regional y global -continúa- . Ver si la competitividad que requiere el mundo la podemos ofrecer, si podemos seguir generando tecnológicas, unicornios que compitan en clase mundial o si solamente nos van a buscar por la mano de obra calificada o el talento barato según el tipo de cambio”.

Baufest es una empresa internacional de desarrollo de productos digitales que tiene centros de servicio en Estados Unidos, España y en países de América Latina. Concretó unos 4500 proyectos de 200 empresas líderes en 50 países. Su CEO, Ángel Pérez Puletti ofrece una mirada “positiva” del sector en función del crecimiento registrado en el último año.

Con el 60% de su actividad fuera del país, el empresario afirma: “Con el dólar actual seguimos siendo competitivos. El diferencial no va por el lado del precio, sino por la calidad de los recursos humanos y de lo que hacemos. El tipo de cambio no es la variable clave”.

Interpreta que, si bien la situación geopolítica mundial es compleja, para la Argentina es “favorable, porque el conflicto entre Ucrania y Rusia es en una zona muy importante para la economía del conocimiento y los clientes buscan dónde contratar”.

Sobre la inserción de la IA, Bechara sostiene que debe reducir costos y aumentar velocidad. “Lo vemos mucho en cxtech. Va a multiplicar las oportunidades de cara al futuro, porque hoy la tecnología atraviesa casi el 100% de los procesos productivos de volumen en diferentes industrias y se generan distintas necesidades“, dice. También considera que los perfiles profesionales que se buscan son cada vez más específicos, más técnicos y especializados en diferentes verticales.

Para Pérez Puletti, la ola de reingeniería para incorporar IA en los distintos procesos que se vive en la actualidad es “auspiciosa para la Argentina porque está bien parada” para dar respuestas a la demanda. A la hora de hablar de los recursos humanos, subraya que el camino es “apostar a la educación de corte técnico, al inglés y a la formación específica”.

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