La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) y el gobierno de Estados Unidos quieren generar electricidad nuclear en la Luna para sus misiones espaciales que involucran humanos, incluidas las futuras visitas a Marte. Este plan forma parte de la política espacial América Primero, impulsada por el presidente Donald Trump, e implica la instalación de reactores en el satélite terrestre.
El plan de la NASA y EE.UU. para crear energía eléctrica en la Luna
La idea de instalar reactores nucleares en la Luna busca generar energía eléctrica continua para mantener la presencia humana fuera de la Tierra y prepararse para futuras misiones a Marte, de acuerdo con un memorando del Departamento de Energía de Estados Unidos. Se trata de un paso estratégico para el país.

El Memorando de Entendimiento (MOU) fue firmado por la NASA y por el Departamento de Energía y consiste en el desarrollo de un sistema de energía por fisión. La meta es contar con el reactor nuclear de superficie lunar en 2030, además de consolidar la supremacía espacial de Estados Unidos con infraestructura clave fuera del planeta Tierra.
El funcionamiento del sistema de fisión consistirá en la producción de energía segura, eficiente y abundante durante varios años. Esto descartará la necesidad de reponer provisiones o depender de la luz solar debido a las condiciones de temperatura y a las largas noches en la superficie lunar.

El secretario del Departamento de Energía, Chris Wright, afirmó que la historia estadounidense demuestra que la innovación y la ciencia pueden ayudar a conquistar nuevas fronteras y citó el legado de la misión Apolo o el Proyecto Manhattan.
Mientras que Jared Isaacman, administrador de la NASA, dijo que la energía nuclear es clave para las misiones de humanos en la Luna, tanto para poder regresar como para permanecer en ella, y también para los futuros planes en Marte.
En qué consistieron la misión Apolo y el Proyecto Manhattan
El proyecto de crear energía eléctrica en la Luna fue asociado a referentes históricos como la misión Apolo y el Proyecto Manhattan, similares en magnitud y avance científico y tecnológico.

El Proyecto Manhattan
Fue un programa gubernamental secreto desarrollado durante la Segunda Guerra Mundial en el que EE.UU. buscó desplegar las primeras armas atómicas del mundo, de acuerdo con NPS.gov.
Uno de los acontecimientos históricos más importantes del siglo XX ocurrió en agosto de 1945, cuando los estadounidenses usaron estas armas en contra de Japón. El proyecto marcó el comienzo de la era nuclear y su legado continúa.
El nuevo plan lunar de la NASA y el Departamento de Energía también gira en torno a la energía nuclear o fisión, y ambos representan la combinación de la ciencia con los objetivos estratégicos nacionales.

La misión Apolo
Un referente del nuevo plan espacial de EE.UU., que representó un gran logro científico e históricos, ya que se trató de la primera vez que los humanos llegaron a la Luna.
El proyecto estuvo formado por 12 misiones, aunque las últimas siete fueron las planeadas para la visita del hombre en el satélite terrestre, de acuerdo con UNAM Global.
Al final, solo las misiones Apolo 11, 12, 14, 15, 16 y 17 consiguieron llegar a la Luna, cada una dedicada al desarrollo de ciertas pruebas del funcionamiento del módulo lunar y el módulo de mando hasta el módulo de servicio para futuras misiones. El plan espacial que EE.UU. quiere conseguir en 2030 consiste en una expansión de la exploración lunar.
