PINAMAR (Enviada especial).– Pinamar empezó enero con un pulso que, según el intendente del partido, Juan Manuel Ibarguren, ya se venía registrando desde la primavera. “El inicio de la temporada ya se dio hace bastante tiempo: venimos con mucho movimiento de gente, turismo de escapada, ya desde octubre”, dijo en una entrevista con LA NACION, y señaló a los fines de semana largos como un indicador anticipado del nivel de actividad. “El de noviembre estuvimos al borde del 100%, ya parecía enero”, detalló.
Vinculó ese movimiento temprano con cambios que, según describió, se aceleraron a partir de la pandemia. “Las ciudades costeras año tras año van creciendo en su población. En Pinamar, el crecimiento pospandemia fue exponencial. Hoy somos casi 60.000 personas viviendo de manera permanente, con picos los fines de semana por el turismo que viene a visitarnos”, apuntó.

Para Ibarguren, en ese fenómeno influyen la conectividad y la posibilidad de trabajar a distancia. “Es una ciudad superconectada que hace que muchas personas no solo vengan de escapada, sino que aprovechen y trabajen de manera remota. Eso genera movimiento y hace que Pinamar sea una ciudad atractiva durante todo el año”, sostuvo.
Según explicó, ese salto poblacional modificó la lógica de una ciudad que durante décadas estuvo asociada casi exclusivamente a los meses de verano. “Hace 20 años éramos alrededor de 20.000 personas. Cuando yo empecé la facultad en Buenos Aires y decía que era de Pinamar, muchos pensaban que acá se cerraba todo en febrero. Un poco era así. Hoy la realidad es distinta: hay universidad, colegios privados y una vida mucho más activa durante todo el año”, ahondó.
En ese contexto, Ibarguren planteó que uno de los ejes de la gestión es avanzar hacia una actividad turística menos concentrada en el verano. “Seguimos siendo un destino de mar, sol y playa, pero la idea es que haya vida, movimiento y trabajo durante todo el año”, explicó. Según describió, esa dinámica ya se refleja en la actividad cotidiana. “Hoy tenemos movida gastronómica, cultural y deportiva todo el año. Nos eligen instituciones, colegios profesionales y eventos deportivos que vienen en temporada baja y generan consumo en hotelería y gastronomía –afirmó–. Para nosotros el turismo es trabajo y movimiento económico en la ciudad”.
El intendente también vinculó ese proceso con el crecimiento del mercado inmobiliario y la oferta de alojamiento. “El boom inmobiliario que hubo en Pinamar y las condiciones que se generaron para que eso ocurra, cuidando siempre el recurso principal que es la naturaleza, hicieron que hoy tengamos alojamientos de primer nivel, con amenities”, señaló. A su entender, esa infraestructura amplía las posibilidades de visita fuera del verano: “En invierno se puede disfrutar la ciudad desde el bosque, no solamente desde el mar, sino desde una experiencia integral, con gastronomía y servicios”.
Por lo pronto, Ibarguren señaló que las expectativas son positivas de cara a la temporada. “En Navidad y Año Nuevo tuvimos, en promedio, un 17% más de ocupación que en años anteriores”, indicó. Además, agregó, el nivel de reservas anticipa un verano mejor que el pasado.
Infraestructura
El crecimiento poblacional y turístico también incrementó las exigencias sobre la infraestructura urbana. En ese punto, el intendente remarcó la necesidad de planificar a largo plazo. “Tenemos un plan director del año 1987, hace casi 40 años que no se actualiza”, recordó. En ese contexto, explicó el alcance del proyecto Pinamar 2050. “No es un número mágico. Es una planificación para las nuevas generaciones, para ordenar el crecimiento y hacer que sea sostenible. Tiene que preservar la naturaleza y la identidad de la ciudad, pero también contemplar lo social, lo urbanístico y lo turístico”, apuntó.
Dentro de esa planificación, el intendente ubicó como obra central la planta depuradora: “No quisimos avanzar con mayor crecimiento sin la planta depuradora. Después de mucha gestión, se logró que se construya y hoy está en obra”. Comentó que, una vez en funcionamiento, permitirá ampliar las conexiones cloacales y reutilizar el agua tratada. “Toda esa agua que hoy se descarta va a poder reutilizarse para riego u otros usos, lo que mejora el sistema ambiental del partido”, dijo. También señaló que el proyecto permitirá planificar nuevas soluciones tanto en el sur como en el norte del distrito.
Ibarguren insistió en que la planificación busca evitar una expansión desordenada. “Es un riesgo muy grande no planificar el futuro de la ciudad”, afirmó. También remarcó que el plan prevé revisiones periódicas. “La idea es revisarlo cada cinco años, porque el mundo cambia, la tecnología avanza y pueden ocurrir situaciones inesperadas como una pandemia. Toda hoja de ruta tiene que tener un norte, pero también flexibilidad para adaptarse”, consideró.
Sobre ese proyecto, explicó que fue elaborado con participación de distintos sectores. “Fue un trabajo de aproximadamente un año con urbanistas, universidades, instituciones intermedias, colegios profesionales y reuniones con la comunidad”, enumeró. El próximo paso será una audiencia pública prevista para febrero, antes de su tratamiento en el Concejo Deliberante. “Después tendrá que ser convalidado por la Provincia de Buenos Aires, porque intervienen organismos como la Dirección de Ordenamiento Territorial y la Autoridad del Agua. Es un proceso que no depende solo del municipio”, indicó.
En paralelo al crecimiento urbano, el intendente se refirió a la problemática de las usurpaciones. “Hace más de diez años que venimos combatiendo las usurpaciones de espacios públicos y privados. Para nosotros es fundamental cuidar la propiedad privada y también el espacio público”, señaló. El abordaje, detalló, se realiza de manera coordinada entre distintas áreas municipales, la Justicia y los vecinos que realizan denuncias a través del programa Ojos en Alerta. En ese esquema, agregó, también intervienen los servicios urbanos para desarmar construcciones ilegales.
Con el comienzo de la temporada, la seguridad volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública, especialmente por la discusión sobre Cariló. Frente a versiones que circularon en redes sociales sobre un eventual cierre del acceso, Ibarguren fue categórico. “No hay ningún proyecto oficial para cerrar Cariló. Nunca se presentó nada en el municipio”, respondió. Sumó que ese planteo no surgió desde la municipalidad y que no existe ningún expediente formal en ese sentido. “Pinamar es un partido abierto”, sentenció.
Al mismo tiempo, defendió los datos oficiales en materia de delito. “Estadísticamente venimos con menos delitos que en años anteriores”, sostuvo. Según explicó, el trabajo de la Secretaría de Seguridad municipal complementa el del Ministerio de Seguridad bonaerense, que tiene la competencia sobre la policía. “Invertimos en cámaras, guardias urbanas y herramientas de prevención para tener una respuesta rápida cuando ocurre un hecho”, describió.
En el inicio de la temporada, el operativo de seguridad se refuerza con el despliegue del Operativo Sol, que suma efectivos y recursos en los municipios costeros. El intendente también mencionó la articulación con fuerzas federales como la Gendarmería y la Policía Federal.
Uno de los focos de control está puesto en la circulación de cuatriciclos, motos y UTV en zonas de playa y médanos. “El cuatriciclo es un vehículo complejo, con menos resguardo, y por eso insistimos en los controles”, afirmó. Según informó, la municipalidad realiza operativos en accesos y corredores habilitados, y aplica sanciones ante infracciones. “No se puede manejar sin casco, sin seguro, sin registro ni llevar menores de manera irresponsable”, sostuvo.
En relación con los servicios, el intendente se refirió al suministro de agua. “Estamos bien de agua”, señaló. Explicó que hubo un episodio puntual durante Año Nuevo en una zona del norte del partido, vinculado a una tormenta eléctrica que afectó el sistema de bombeo. “Fue una situación acotada y ya está normalizada”, indicó. También mencionó trabajos en drenajes pluviales para captar agua de lluvia y reducir anegamientos.
Ibarguren habló además de intervenciones recientes en el ingreso a la ciudad. Señaló que se trabajó sobre un playón histórico, que fue forestado y reacondicionado. “La idea es instalar un elemento icónico en el ingreso de Pinamar, que identifique a la ciudad”, añadió. El proyecto se desarrolla en conjunto con Pinamar SA y forma parte de un programa de arte público.
El intendente no evitó hablar sobre la transparencia administrativa, a partir de un caso detectado en el área de Tesorería municipal. La situación, dijo, fue advertida por controles internos. “Automáticamente hicimos la denuncia y pusimos toda la información a disposición de la Justicia”, recordó. La empleada involucrada fue imputada y desvinculada. La Justicia determinó un perjuicio económico estimado en 7 millones de pesos, y la investigación continúa. En ese contexto, la municipalidad avanzó en la eliminación del uso de efectivo en distintas áreas y en la digitalización de cobros.
En cuanto a la actividad económica vinculada a la temporada, el intendente se refirió a las reuniones con cámaras turísticas y comerciales. “Todos los años nos reunimos con balnearios, hoteleros y gastronómicos”, informó. Aclaró que la municipalidad no fija precios, pero que se trabaja sobre la competitividad del destino: “El eje es no perder la calidad del servicio y acompañarla con precios acordes”.
También destacó la diversidad de la oferta turística del Partido de Pinamar. “Tenemos cuatro localidades muy distintas entre sí, con propuestas y precios variados. Hay hoteles de distintas categorías, casas más grandes y otras más chicas, más cerca o más lejos del mar –profundizó–. Eso permite opciones para distintos públicos”.
